Tuesday, October 25, 2050
¡Bienvenidos!

Hola!.
Bienvenidos a
Fantasy Bitter mi última creación en base de datos para mis fics.
Aquí encontrarás todos los fics que he hecho y hasta quizá algunos adelantos, planeaciones de fics y demases.
Para poder navegar por los fanfictions, te recomiendo que en el lado izquierdo de este blog, vayas dando clic a la serie que quieres leer, por favor también pido que comenten en mis fics, siempre es bueno saber que es lo que el público desea leer y si tenemos algún fallo como escritoras, mejorarlo y pulirlo hsata desaparecerlo por completo.
¿Por qué decidí hacer esto?En realidad estaba pensando en cómo y dónde poner todos mis fics fuera de FF.net o de Amor Yaoi, y pues obviamente que tengo mi página personal :
Deadly Whispers, sin embargo el codificar un fic es bastante tedioso a menos que le pidas a word que lo codifique y la verdad no me gusta como los deja, así que por flojera quizá y facilidad, he decidido crear este blog con todos mis fics puestos en él.
Comparto todos mis trabajos en un ambiente mucho más cómodo, he intentado buscar tanto el tamaño de letra y colores favorables para que la lectura sea mucho más relajada y menos tediosa, aparte que la página sea de su agrado visual, así que espero que os guste esta nueva invención.
¿Cómo Nació "Fantasy Bitter"?En realidad nació la idea hace poco tiempo, no tenía ni la menor idea de como publicar todos mis fanfictions en mi página así que pensé y pensé y pensé por mucho tiempo, y nunca se me vino una idea a la bendita cabeza, así que un día, sin pensarlo mucho, me di cuenta de que el blog sería algo mejor y más fácil, todo el blog dedicarlo a solamente mis fics.
Esta idea también vino desde que remodelé mi Live Journal
"Algodón de Azúcar", el cual en realidad es mi blog personal donde publico todo lo que hago o lo que me pasa en el día, ya saben el típico diario personal en la red ^^.
¿De dónde nació el título?Bueno, el titulo de
Fantasy Bitter se compone de dos nombres góticos:
Fantasy proviene de
Liquid Fantasy que es el nombre gótico de "
Jade de Aries, una creación mía y de Selene, para un RPG de Saint Seiya con amazonas, obviamente es la Matriarca, el equicalente a Shion.
Bitter proviene de
Bitter Beauty que es el equivalente gótico de mi nombre en diminutivo
Dany.
Traducido literalmente sería algo como :
Amarga Fantasía, y su significado emocional, es que podemos mezclarnos en el mundo de la Fantasía pero aveces la fantasía es mucho más cruel a nuestras realidades, ya que en las historias que creamos, siempre reflejamos muchas cosas de nuestras vidas diarias, es por eso que aunque sea una historia meramente de amor, siempre trae detrás de si algún tipo de amargura.
Posted by Algodón de Azucar @ 8:34 AM
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Wednesday, November 14, 2007
Deja de Llover
Titulo : Deja de llover
Título del Capitulo : Único
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Saint Seiya
Pareja : Saga y Shaka
Status : Completo
Número de Palabras : 671
Advertencia : Romántico
El templo de Virgo... sexta casa del zodiaco... imponente... misteriosa... como su guardian... el que se dice que es la reencarnación de Buda, un semidios... pero al fin y al cabo... un humano... que siente... que llora... que... se enamora...
Unas piedras preciosas de color celeste... brillando entre abiertas... por un par de parpados que no les deja mucho campo de vision ... masque ... un pequeño ventanal que da hacia las casas que estan debajo de este templo... mas... las demas casas no le importan... solo una... la Casa de Géminis...
- Saga...- un pequeño susurro .... una voz aterciopelada... que apenas si se distingia... apenas... si... podía sacar de su boca... sonidos...
Un minuto más es una eternidad pasa lento como un año,
pues sin ti el tiempo me hace daño.
Aún no sale el sol y esta habitación huele a monotonía,
por las horas sin tu compañíadejo que su mente divagara... recordando cada facción de su geminiano amado... se la podria pasar observando todo el dia... y mas ... toda la noche... sus hermosas esmeraldas... su suave cabello... su esbelta figura... dioses... como se habia enamorado el guardian de la sexta cada de el geminiano...
Se alejo de el ventanal... para sentarse en su cama... pasando su mano por las sabanas... y después dejarse caer de espaldas... derramando su hermoso cabello por toda la cama... suspiro y abrió los ojos... se notaban tristes... soñadores... y enamorados...
Con tu luz se llena mi vida alimentas mi religión
dia a dia...
Todo lo que necesito, tus labios lo entienden mejor.
Junto a ti descubro el camino, junto a ti descansa y el
cielo deja de llover.Cerro sus ojos... después de suspirar como la quinientamilesima vez... se levanto... perdio completamente la noción del tiempo... ¿cuánto habia pasado..?... horas... por que ahora ya era de noche ... la luna en lo alto de el cielo... cuidaba las doce casas... y... era su fiel amiga y confidente... nuca... nunca... se habia atrevido a decirle a Saga... cuanto lo amaba... ¿cómo... el caballero mas cercano a un dios... va a decirle a otro compañero... que lo amaba?... definitivamente... nada que ver...
Paso la ultima revisión... la normal de la noche por su templo... regreso a su habitación... sola y vacia como siempre... se sento en el colchon... dejándose caer de nuevo en el... como hace algunas horas atrás... pensando... en Saga... su amor callado... y piensa shaka que sera una noche como las de siempre... pero...
Otro dia más que mi corazón le da vuelta al calendario.
Ya ves que el amor se vive a diario, y por convicción doy todo.
Por ti, no te pido nada a cambio, mas que tu te pierdas en mis brazos.Una prescencia extraña... bueno... no tan extraña... hizo que el caballero de Virgo estrepitosamente abriera los ojos... su corazon comenzo a latir de una manera estruendosa... parecía que entre las paredes del templo... se escuchaban sus latidos ... se aventuro a la explanada de su templo... y ahí... frente a el... elegante e imponente... ahí... estaba su amor secreto... ¿sonriéndole? ... Shaka brio los ojos soprendido... y ante este acto... Saga sonrió mas...
- Sa-saga...
- Hola Shaka... buenas noches...
- ....
Shaka ya no pudo hablar... Saga con pasos lentos... se acercaba a el... Shaka... comenzo a respirar agitadamente... el simple hecho de tenerlo frente a el... y ahora...
Saga... rodeo por la cintura al rubio atrayéndolo... y fundiendo sus labios a los de el... Shaka... se quedo inmóvil ... su... su sueño hecho realidad... se sintio enteramente feliz... y correspondio el beso para la sorpresa del geminiano... quien con los ojos abiertos... lo vio...
- Sha-shaka...
- Shhhh.... te amo Saga...
- Yo... yo a ti... Shaka...
Sus labios se volviaron a findir con gran pasión y ternura... esa noche seria diferente... dormiria en brazos... de quien mas amaba... y ... estaba... ahora si... completamente feliz...
Tu mirar mi fe mi armonía, guías cada paso que doy
dia a dia...
Posted by Algodón de Azucar @ 3:16 PM
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Como Duele
Titulo : Como Duele
Título del Capitulo : Único
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Saint Seiya
Pareja : Camus y Milo
Status : Completo
Número de Palabras : 2,170
Advertencia : Romántico
Como duele hoy tu aunsencia
como mata este dolor
como elimina mi existencia
como termina con mi razón....Aqui estoy de nuevo, esperando a que regreses, que entres por esa puerta con tu sonrisa conica, tu mirada coqueta, con tu cuerpo de tentación, mas se muy bien que no volveras, en otros brazos has de quedarte, en otro perfume te embriagaras y gritaras su nombre como gritabas el mio cuando me hacias el amor...
Milo... mo ponsoñozo escorpion... como bien me decian los demas dorados... "Nunca se quedara en una sola cama... ni entre las mismas sabanas cada noche descansara... entiendelo Camus... el no es tuyo... el es de todos..." no queria creerles, no queria que fuera verdad... mas todas tus infidelidades confirmaron esa realidad...
Como duele el perderte
como duele el no verte
como ansio que regreses
como extraño tu locura
como me duele verte en la Luna...Una noche de Luna llena, brillando con melancolia, parecia que intentaba consolar a este triste corazón que estaba muriendo con dolor de la manea mas horrible ... completamente solo...
¿Donde stas Milo..? ¿entre que brazos estas esta noche...? ¿quien es tu presa hoy de tus encantos?.... ¿a quien destrizaras con tus garras en esta velada?...
Unos ojos voltearon hacia el astro luminoso que brillaba con tristeza, coloco su fria y palida mano sobre el cristal del ventanal que se levantaba frente a el, la deslizo lentamente hacia abajo mientras su mirada triste la seguia hasta despegarse del cristal, cerro sus ojos fuertemente dejando caer una lagrima solitaria para despues caer de rodillas golpeando con sus puños el suelo ...
MILOOOOO!!!!!
Como duele perderte entre las sombras
como me destroza verte con otras personas
vuelve a mi lado amor de mis amores
vuelve a darme ... todo eso que das en otros colchones...Una tormenta comenzo a azotar el Santuario... parecia que el llando de Camus era acompañado por el llanto de la lluvia... era terrible ver el alma en pena de el que se decia mas frio del santuario... extrañaba de mas al que fuese su amante... si... Camus tb era de esos que se perdia en una cama diferente cada noche... mas siempre volvia a Milo... y viceversa... pero habian pasado ya meses desde que Milo ni se asomaba por el templo de Acuario... Camus ya no soportaba los celos de saber que estaba con alguien mas esa noche...
Regresa Milo... regresa a mi como siempre lo hacias... como siempre venias aburrido de otras camas... venias a la mia para descansar... y en verdad amar... o acaso... ¿jamas me amaste como yo a ti?... acaso no valia para ti...?... era un amante mas en tu lista maldito escorpion?...
Se levanto furioso... aun con lagrimas en los ojos... y golpeo el cristal con n solo puñetazo... lo hizo trizas e hizo que sangrara su mano abundantemente... mas no le importo... se recargo de la pared y se deslizo hacia el piso llorando... paso las horas pronunciando el nombre de Milo... despues se levanto para aventarse a la cama... manchando de sangre la sabana... dejando que el sueño y el cansancio de haber llorado tanto... cerrando los ojos...
Pasaron las horas y el señor Apolo llego dando la bienvenida a un dia mas... un dia mas que para Camus ... significaria que muera a cada instante... un dia mas de soledad...un dia mas que extrañara mas a Milo...
Posted by Algodón de Azucar @ 3:14 PM
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Cartas 3
Titulo : Cartas
Título del Capitulo : Nosotros
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Saint Seiya
Pareja : Eo de Silla y Baian de Caballo de Mar
Status : Completo
Número de Palabras : 2,129
Advertencia : Romántico
Habían pasado ya semanas desde que se había largado del Santuario Marino, y todo había sido en vano... nada había sido suficiente como para poder olvidar a Bian de Caballo de Mar, sus ojos se reflejaban en cualquier cosa, y al ver simplemente a dos amantes, a una pareja de novios besándose cerca de él, le recordaba la amarga escena en donde vio por ultima vez a su amado Caballo de mar...
Suspiró con pesadez mientras caminaba por los corales para dirigirse a su pilar, cuando de pronto sintió que alguien se acercaba a él por detrás... así que se detuvo y volteó sobre su hombro, con esa sonrisa burlona y sarcástica dibujada en sus labios... para encontrarse con algo extraño...
Unos ojos fresa salvaje y unas esmeraldas le venían siguiendo, así que simplemente se giro completamente para quedar frete a ellos, enfrentar a Kanon era un reto hacia su corazón y sentimientos, no quería pelear, y no lo haría... no con Kanon...
- Era tiempo que volvieras Scylla... – dijo el Comandante con la voz fría, aunque algo cambiada, algo había en la voz de Kanon que le dejo algo asombrado...
- Bienvenido a casa Eo... –dijo un sonriente Sorrento que se acercó a saludarlo, más Eo, se dio cuenta de algo... Kanon y Sorrento venían tomados de la mano, algo que inquietó a Eo...
Sonrreto afirmo sus sospechas cuando Kanon le jaló suavemente y este obedeció acercándose para apoyarse en su hombro, Kanon sonrió con calma... no parecía hacer nada anormal, era una sonrisa tan diferente cuando estaba con Baian... ¿ a qué jugaba el Dragón de Mar?... ¿acaso su meta era acostarse con todos los Generales Marinos?... Eo no seria parte de su lista, así que frunció el ceño...
Sorrento sonrió...,
- Creo que... –
- Shhhh ... no digas nada Sorrento.... no es tiempo... –le susurró Kanon callándolo, Eo se quedo más que despistado, con una ceja alzada mirando hacia la pareja que se alejaba, demasiado melosa para su gusto... bufó... cuando escucho a Kanon a lo lejos
- Esa cara de frustrado y desconcertado te va muy bien Eo. Jajajajajaja –
- Pero la cara que te dejaré si hiciste llorar a Baian te quedará mucho mejor... –dijo entre gruñidos...
había que ser sinceros, extrañaba enojarse de esa manera, y al seguir caminando hacia su pilar sonrió...
Se detuvo unos momentos después, cuando miró hacia su costado, pudo observar majestuosamente como se levantaba el pilar del Pacífico del Norte, donde Baian seguramente estaba descansado, por que no sentía su cosmos por ningún lado... suspiró frustrado, quería verlo... ansiaba verlo después de tanto tiempo que se mantuvo alejado de él...
Llegando a la conclusión de que jamás lo podría olvidar... Baian se metió en su corazón de una milagrosa manera, haciéndolo sufrir y gozar en la misma intensidad cada sentimiento que descubría lejos de él...
Este viaje, cuyo objetivo era olvidar al Caballo de Mar, solo dio un resultado... la conclusión de Eo, que no podría escapar al amor, huyendo de esa manera... es más, jamás huiría de nuevo del amor, amaría a Baian, como solo él lo sabia hacer... no había vuelta atrás...
Suspiró y continuó acercándose directamente a su pilar... deteniéndose una vez más al iniciar la escalinata hacia su pilar, y volteó a verlo, sumamente enemistado por el poderío que emanaba su pilar, sonrió suavemente, extrañaba portar sus escamas, extrañaba su cama, extrañaba pelear con Kanon a miradas, extrañaba sonreír con Sorrento...
.... extrañaba a Baian..
Se reprendió mentalmente, ya que no terminaba por aceptar que Baian ocupara la mayor parte de sus pensamientos, y desde que se fue no cambió, si no que cada día pensaba más y más en él, hasta que llegó el día en que no salía de su cabeza para nada... era todo Baian en su mente, cosa que no dejaba pensar con claridad, así que fue como decidió regresar al Santuario Marino...
Bajó la mirada lentamente y comenzó a subir escalón por escalón, sintiendo como su pecho se revolvía por dentro al sentir que volvía a su territorio, a su verdadero y único hogar, donde estaba el amor de su vida... donde estaba su vida entera... donde estaba todo el verdadero Eo de Scylla.
Cuando llegó a la puerta de su parte secreta del Pilar, tomo el picaporte, y algo le dijo dentro de él, que debía hacerlo rápido, pero, por su mero orgullo, quiso disfrutar su orgullo, así que la abrió lentamente y al sentir una brisa fría dentro de su pilar, recordó que estaba solo en ese pilar.
Suspiró y caminó primero a su despacho, para entrar a ver que todo estuviera en orden, cosa que así fue... más algo le sorprendió, encontrar una carta escrita a puño y letra de nadamás y nadamenos que Baian...
Recogió el trozo de papel y lo comenzó a leer lentamente, y aunque al principio quiso romper la carta, hacerla añicos... simplemente el comenzar a leer las líneas siguientes, hicieron que soltara la maleta de su mano y de paso tomara con ambas manos la carta, estirándola frente a sus ojos abiertos a más no poder...
Suspiro tras suspiro... y recuerdo, unos ojos brillando con picardía, con un brillo de travesura que a veces me sacaba de quicio, y otras más me arrancaba una sonrisa divertida por su comportamiento tan infantil...
Sin quererlo, ya estoy sonriendo... su sonrisa de ironía que a veces me frustraba, por que parecía que se burlaba de mi, y ahora que lo pienso, Eo debía saber lo que Kanon escondía...
No quería creer que Baian pensara en él, en estos momentos tan... tristes... sonrió con ternura, y suspiró dejando la carta donde estaba, quizá Baian vendría por ella después, después de eso... se quedo pensando...
- Lo que Kanon escondía... – dijo pensativo... después recordó al escena de Sorrento y Kanon... frunció el ceño, quizás Sorrento ahora era la presa de Kanon, para intentar sacarse a su hermano del pecho...
No le gustaba nada la idea, al fin y al cabo Sorrento siempre estuvo con el cuando se sentía sumamente deprimido, cuando Baian le rechazaba con la simple mirada, pero la sonrisa en su rostro volvió a aparecer, cuando recordó que el Caballo de Mar, se acordaba de él, cuando no estaba...
Era un comienzo... que pensara en él...
Después recogió su maleta de sus pies y se aventuró a salir de su despacho para ir a su recamara, la cual encontró extrañamente abierta... así que con mucha precaución abrió la recamara para dejar la maleta con cuidado en el suelo, sin hacer el menor ruido... y se acercó a la cama, donde entre las sombras de la oscuridad, podía ver una silueta recostada hecha un ovillo... abrazándose a una de las almohadas...
Imaginó que sería Isaac, o Kasa que quería gastarle una broma, pero al acercarse más y más, la poca luz de Luna que se colaba por entre la ventana y las cortinas, dejó ver el rostro del intruso durmiente en su cama...
Era Baian...
Sé quedó atónito, acaso lo extrañaba tanto, de la manera en que vino hasta su Pilar a esperarlo?... no, no debió ser eso, se negó así mismo para después pensar en que solo era una broma de Kasa... así que suspiro resignado, al parecer el intruso estaba sumamente dormido, y aunque el estuviera cansado... se fue al despacho de nuevo, cerrando la puerta en el proceso...
Baian, entre sueños escucho la puerta cerrarse en la recamara, así que se levantó presuroso... se asustó con el simple hecho de que alguien le hubiese visto aquí, seguramente Eo, se molestaría tanto de saber que irrumpió en sus aposentos sin su previa autorización, así que salió en busca del causante del ruido de la puerta...
Caminó para encontrarse el despacho de Eo, abierto, así que se acercó a entrar, empujando suavemente la puerta, asomando apenas su rostro, vio como el sillón se balanceaba de un lado a otro frente a la ventana, seguramente ahí estaría el intruso al Pilar de Scylla, frunció el ceño y se acercó... pero se quedo quieto cuando el sillón se giró para verle...
Los ojos del Chileno se clavaron en su cuerpo... sus manos permanecían sostenidas por sus codos, con los dedos entrelazados en su estomago... su semblante era serio, pero después cambió a una sonrisa irónica, la misma sonrisa que siempre tenia en los labios...
Baian se asustó de cierta manera... y después suspiró calmado... para enfrentar a los ojos de Eo...
- ¿Qué haces en mi Pilar? – dijo por fin Eo, rompiendo el silencio, quería saber si era Baian, el solo escuchar su voz sabría si era Kasa o el verdadero Baian...
- .... – no contestó al instante, lo que Eo le hizo dudar más y más que fuese el verdadero Baian... hasta que... habló...
- Venia a ver si... cuando regresabas... – la voz suave de Baian hizo que todas la fibras del ser del General marino de Scylla se estremecieran en lo más hondo...
Baian no lo notó, pero la sonrisa de Eo, ahora era tierna y suave, Eo, se levantó del sillón para acercarse a Baian y quedar a unos dos pasos de él, Baian no perdía detalle de los ojos de Scylla que aun estaban clavados en los suyos propios.
La cercanía de ambos, hace que en ellos se desatara una suma de sensaciones extrañas en cada uno, no se atrevían a romper el silencio ni a eliminar la distancia de ambos, pero tampoco querían separarse... hasta que Eo, tomo la iniciativa, y con la mano temblorosa, alcanzó sin mucho esperar, el brazo de Baian, quien solo le sonrió suavemente y se terminó por abrazar a Eo por el cuello...
La reacción de Eo, fue instantánea, ya que rodeo por la cintura a su compañero... y enterró su rostro en el cuello de Baian, quien estaba sonriente abrazando a Eo, sin intenciones de soltarlo... de pronto, el Caballo de Mar sintió un beso suave en su cuello, el cual le hizo estremecer por completo...
Y en respuesta, ladeo su rostro suavemente dejando espacio libre a un Eo indeciso y sorprendido... pero aun así comenzó a dejar más besos por la piel del cuello de Baian, quien cerro los ojos en señal de placer... y las manos del Caballo de Mar comenzaron a bajar por la espalda de Scylla, para acariciar lentamente... dando a entender que los besos le gustaban, que no se detuviera...
Eo apretó un poco más el agarre de la cintura de Baian, sin llegar a lastimarlo, Baian dejo salir un gemido de agradecimiento contra el oído de Eo, el cual tembló entre los brazos del Caballo de Mar, ya que las sensaciones eran demasiado fuertes, como para contenerse...
De pronto ahora el que besaba la suave piel del cuello de Eo, era Baian, quien después de dudarlo un poco, comenzó a depositar una serie de besos en su cuello, haciendo que Eo, dejara escapar una exclamación de placer, mientras Baian caminaba en dirección de su garganta...
Eran sensaciones nuevas, sensaciones que no había experimentado, ni aun estando con Kanon, Eo era tan tierno, le acariciaba con tal delicadeza y ternura la espalda y la baja espalda, que en ese momento se dio cuenta de algo...
El también añoraba los besos de Scylla... el también le deseaba junto a el...
... el... también... le amaba...
Los besos de Baian subieron por la garganta de Eo para encontrarse con el mentón de este y morderlo tan suave que no parecía mordida, después subió lentamente para encontrarse con los labios semiabiertos de Scylla, entreabrió los ojos para encontrarse con los de Eo en las mismas condiciones...
El suave roce de los labios de ambos, hizo que la hoguera automáticamente se encendiera, dando paso a un beso en el cual ambos entregaban la vida, dándosela a cambio de la vida que recibían, mutuamente estaban amando, y siendo amados de la misma manera.
El beso era demandante, amorosos, apasionado, suave, gentil, tierno... lleno de mil y un sensaciones que los dos chicos jamás se hubieran imaginado, jamás hubieran pensando que sentirían estando cerca del otro...
Cuando el contacto se rompió... Eo miró a los ojos a Baian quien sonreia muy suavemente... y después de robarle otro beso lento y fugaz... sonrió también con esa misma ternura...
- Te amo Baian... –susurró lento y suave contra los labios del otro... esperando de alguna manera ansiosa una repuesta que no tardo en llegar...
- Y yo a ti... Eo... – dijo en el mismo tono... para acercarse a demandar el mismo aliento de el otro, dejando el suyo propio en la boca del que acababa de darse cuenta, que amaba desmedidamente... y que el romance con Kanon, solo fue la mascareta para ocultar este sentimiento que le atemorizaba...
Posted by Algodón de Azucar @ 2:48 PM
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Cartas
Titulo : Cartas
Título del Capitulo : Baian
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Saint Seiya
Pareja : Eo de Silla y Baian de Caballo de Mar
Status : Completo
Número de Palabras : 2,214
Advertencia : Romántico
Hoy, he aprendido que Kanon no es lo que aparenta ser... que Kanon solo me usaba para satisfacerse el mismo y olvidar a su hermano... olvidar que el tiene más que admiración y amor fraternal por su hermano gemelo, el caballero de Géminis...
Me sentí tan mal al saber la verdad, al escuchar que entre sueños, lo mencionaba y me al abrazarme me susurraba su nombre, u al intentar recordar la noche que pasamos untos, me di cuenta de que en cada gemido que dejaba escapar su garganta, no era mi nombre el que clamaba... era el de él...
Saga de Géminis...
En ese momento me safé de su agarre, cuando le pedí una explicación, fue tan... tan cínico al decirme que si... que al que amaba era a Saga, y que yo solo era un refugio cuando Saga no estaba disponible para complacer los bajos instintos del gemelo menor... me sentí humillado... pisoteado...
Con el corazón arrancado y hecho añicos... cual frágil de cristal...
En ese momento salí de su pilar en donde nos encontrábamos, y Kanon ni se digno a seguirme, sabia lo que hacia, sabia que yo le proclamaba un gran amor que no-tenia limite y que a él... simplemente no le importó.
Siento que mis ojos arden de las lagrimas... siento como mi corazón se oprime y como me voy cayendo en el abismo de la depresión... mis suspiros son entrecortados por el llanto y quisiera emborracharme hasta olvidar, sacar de mi mente y de mi corazón cada caricia que Kanon me dio, dejar de sentir como el sigue aquí...
Como quisiera olvidarlo.....
Suspiro tras suspiro... y recuerdo, unos ojos brillando con picardía, con un brillo de travesura que a veces me sacaba de quicio, y otras más me arrancaba una sonrisa divertida por su comportamiento tan infantil...
Sin quererlo, ya estoy sonriendo... su sonrisa de ironía que a veces me frustraba, por que parecía que se burlaba de mí, y ahora que lo pienso, Eo debía saber lo que Kanon escondía, talvez por eso, se comportaba así cuando me veía cerca del Griego de ojos verdes...
De nuevo este sentimiento de melancolía me apresa... de nuevo siento como, su sonrisa encantadora, sus ojos perspicaces, sus facciones tan casi perfectas, vienen a mi mente y me hacen sentirme un completo tonto, enajenado a él... a su ser...
Como me gustaría que dentro de mi corazón dejara de estar Kanon, Kanon y solo Kanon...Baian dejó la pluma en el escritorio y se recargo en la silla para poner una mano en su frente y la otra descansaba en su bien formado abdomen...
No sabia cuanto había pasado, pero ya eran semanas desde que Eo, se había marchado del templo marino sin dar explicación alguna, Sorrento solo le comentó que se había ido para olvidar.... pero la duda le picaba de vez en vez cada que pensaba en el Chileno de ojos rosas, sonrió suavemente cuando recordó el día en el que Kanon se burló de su único color de cabellera... ese día Kanon mordió el polvo más de una vez...
Suspiró suavemente...
- Eo, Eo... donde estás?.. – dijo suavemente mirando hacia la ventana de enfrente de su escritorio, la cual mostraba exactamente – coincididamente- con el Pilar del Pacifico Sur.
Suspiró de nuevo y se recargo con sus codos en la mesa, para entrelazar sus dedos a la altura de su boca... y mirando hacia el pilar, se sintió extrañamente vacío al recordar que Eo no estaba debajo de las aguas del mar como todos los demás generales estaban... solo Eo de Scylla faltaba...
Se levantó de su asiento para caminar hacia la ventana y mirando hacia el pilar sonrió... no sabia él por que pero le encantaba estar cerca del Chileno de ojos juguetones y sonrisa irónica, talvez por que le hacia sentir bien, por que le hacia sonreír...
... y eso hacia que lo extrañara...
... o quizá... no era solo eso...
sintió una presión en el pecho, y la necesidad de salir en dirección de ese pilar, dejando el suyo propio, como pocas veces lo hacia, y esas pocas veces era para entrar enajenado en la cama del gemelo menor...
Frunció el ceño y cuando estuvo depuesto a salir del estudio, caminar el pasillo que le llevaría a la puerta, se detuvo a un lado del escritorio y miró la hija de papel con la pluma encima de esta... reconoció su letra y sonrió... tomo dicho trozo de papel y la pluma entre sus manos, las acaricio y salió de ahí cerrando suavemente su despacho...
Caminó el amplio pasillo hacia la puerta, cuando poso su mano en la perilla de la puerta, suspiró, pensando, si a Eo le gustaría la idea que él fuese a su Pilar al no encontrarse en casa.
Estuvo por desistir, pero algo dentro de el, le gritaba que no se preocupara, que fuese al pilar vecino... al pilar que le ayudaba a el suyo a sostener el gran océano del Pacífico.
Suspiró de nuevo y salió de su pilar en dirección al de Eo, caminando entre los corales, recordaba cada una de las travesuras que Eo le hacia a el y a Kanon cuando estaban juntos... y se volvía a preguntar como tantas veces... el por que Eo hacia semejantes cosas...
Talvez algún día se enteraría, talvez alguna vez Eo le diría el por que disfrutaba haciendo enojar al Comandante de Dragón marino, y de paso a él mismo... y sin darse cuenta cuando, llegó a las escaleras del Pilar...
Se detuvo para ver hacia arriba, y contemplo majestuoso el pilar... después bajó su mirada para comenzar a subir las escaleras que lo llevaban a la parte privada del Pilar.
Baian, sin mucho esfuerzo entro al pilar de Eo, todo estaba reluciente, aunque con una ligera capa de polvo en cada mueble, pero era lógico, Eo tenia semanas de no haber vuelto, eso le preocupaba de cierta manera. Suspiró entrando hacia el despacho del General de Scylla, y por respeto, no revisó las cosas que estaban encima del escritorio de caoba, simplemente se sentó en el sillón confortable...
Al estar sentado, se le vinieron a él, las memorias, recuerdos... el cómo se habían conocido el Chileno y el mismo, sonrió cuando recordó a aquel Chileno tímido que se sonrojaba a cada acción de ternura hacia el chico de pelos rosas, le encantaba recordar el cómo aquel chico era en tiempos anteriores... y se dio cuenta... que le dolía la manera de ser de Eo en estos momentos.
Después se levantó de ahí, dejando la hija y la pluma sobre el escritorio, quería conocer a Eo, quería saber que fue lo que le hizo cambiar tanto en tan poco tiempo... así que comenzó a caminar, cada pilar aunque parecidos por fuera, eran tan diferentes. Baian lucho mucho para encontrar la habitación del pelirosa, y al encontrarse con la ventana abierta, se acercó a cerrarla con lentitud, no tenia prisa, no sabia el por que pero le gustaba estar ahí...
Era una sensación que ni con Kanon había vivido, eso le estremecía, eso le erizaba la piel y de cierta manera lo asustaba... después se sentó en la confortable cama de Eo, una cama matrimonial de dos plazas pulcramente vestida con un par de sabanas rojas carmesí, con decorados blancos, deduciendo, ese seguramente era el color favorito del General de Scylla.
Después se dejo caer en la cama, y sintió como el aroma de Eo, estaba impregnado en toda la cama, y sonrió, al sentirse abrazado por ese embriagante olor que era el que desprendía la cama de su compañero de armas... sonrió satisfecho, y de pronto, tuvo la sensación de que los brazos fuertes de Eo lo abrazaban con una ternura que jamás se hubiese imaginado en él...
Baian se quedo enajenado en esa sensación, no quería salir de ella, olvidándose de todo lo que había en ese momento fuera y dentro de su mudo, solo estaban Eo y él... se imagino lo suave que seria la piel del Chileno, también sintió como si los delicados y finos labios del chico pelirosa se posaban sobre los suyos... suspiro...
- Te extraño.. –susurró sin querer... y abrió los ojos suavemente, se acababa de dar cuenta de algo... extrañaba de una manera extraña a Eo... era algo que no había sentido antes, algo que le llenaba de desconcierto, queriendo saber del Chileno lo más rápido posible, más... al levantarse de la cama, vio la cómoda al lado de la cama, y la curiosidad le llevo a abrir el cajón, encontrando un sobre muy bien adornado con el sello de Scylla y al voltear a ver el remitente... se sorprendió...
Para: Baian de Caballo de Mar
“..... la guerra del amor de mi vida... “
Se quedo atónito al ver aquella nota detrás del sobre, y no dudo en ningún momento en abrir el sobre, teniendo el sumo cuidado de que no se maltratara el sello de Scylla, al abrir el sobre, se encontró con un par de hojas blancas que estaban bien dobladas dentro del sobre.
Sacó las hojas con suavidad y dejo el sobre a un lado de la cama para desdoblar lentamente las hojas, su pulso palpitaba lentamente... después aceleró de emoción, una emoción que no entendía... hasta que... leyó algo que le dejo casi de piedra...
A veces me reprendo a mi mismo de solicitar tan demandante una mirada tuya, y recurrir a los planes más bajos en los que he caído con el simple hecho de que sé que de alguna forma me miraras, aunque sea con esa mirada fría y arrogante hacia mis acciones y yo...
... y yo simplemente te regalo una sonrisa burlona y una mirada picara, como un niño que ha hecho una gran travesura.... y ha salido muy bien esa pequeña travesura.Baian sintió en el mundo se le caía encima, y sonrió con lagrimas traicioneras en los ojos... después de cerrar un poco los ojos y acercar la suave superficie de papel a sus labios, la separó para seguir leyendo con tal calma, que quería grabarse cada palabra de esa carta... cada... letra...
Suspiró, estaba cerca del final de la carta, y le temblaban las manos a cada que leía más... y suspiró con fuerza... después miró por la ventana y miró su pilar.. se dio cuenta de que Eo, le podía ver desde su habitación, y sonrió con agrado... Eo era una caja de Pandora para él, y este nuevo descubrimiento le hacia dudar más y más que Eo haya cambiado por querer hacerlo realmente...
Y el sentimiento de culpabilidad le invadió...
Negó con la cabeza para bajar a ver el siguiente contenido de la carta... poco a poco, cada párrafo se iba convenciendo, de que Eo, pera él era algo más que un simple compañero de armas, se daba cuenta del por que cada que Eo estaba cerca de Kanon y de él, cuando estaban juntos estos últimos dos, Bian se comportaba extrañamente más cariñoso de lo normal con Kanon, y el Dragón de Mar lo había intuido...
Más cuando Kanon le reclamo eso, Baian negó rotundamente algún tipo de romance con Eo, y ahora... se daba cuenta que ... era para llamar la atención del Chileno, cosa que lograba, pero, no de la forma que deseaba... no en la que quería en realidad...
Cada palabra de las finales anotaciones del Chileno en esa carta, le estaban rompiendo el corazón, en especial, ciertas líneas que repitió varias veces...
Pero el pensar... que ni siquiera te acordarás de mi... me estremece de tristeza... me hace sentirme tan débil que no sé si seré capaz de dejar mi pilar, sin que al partir te voltee a ver, y con una sola mirada tuya, sea cual fuere el tipo de mirada que me regales, sé que no me resistiré más... y correré hacia ti, diciéndote la verdad... entregándome a este amor obsesivo por ti..
....
.....
Pero el pensar... que ni siquiera te acordarás de mi... En ese momento frunció en ceño notoriamente y arrugo su nariz... su rostro se contrajo, y apretó la sabana que tenia agarrada desde hace tiempo, cuando cambió de hoja, a la cama... y apretó furiosamente...
- ¿Cómo... como piensas eso?... Eo... Te extraño... –dijo en un susurro, las palabras ya no le dejaban ver bien la carta, así que soltó su agarré en la cama y se limpió las lagrimas... y...
Al ver el final de la carta, sintió que si corazón se estrujaba...
Pero no, mi orgullo es más grande que eso, sé que lo soportaré... y me iré tan lejos, que no me encontrarás, no quiero volverte a ver, mientras te siga amando de esta forma tan ciega...
Te amo Baian...
Eo de ScyllaSimplemente ver plasmado su nombre por enésima vez en esa carta, ver con que amor y dolor escribía las ultimas palabras de esa carta... Baian entendió por fin el por que de tanta farsa... y dejando caer las lagrimas cuales ríos salvajes por sus mejillas... arrugo la carta apretándola a su pecho...
- Eo... Eo... vuelve... – dijo cayendo en la cama del Chileno, la cual intento recibirlo lo más cómodamente posible, pero había que ser sinceros... no había nada que hiciera que Baian se sintiera mejor... nada....
Posted by Algodón de Azucar @ 2:45 PM
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Cartas 1
Titulo : Cartas
Título del Capitulo : Eo
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Saint Seiya
Pareja : Eo de Silla y Baian de Caballo de Mar
Status : Completo
Número de Palabras : 1,690
Advertencia : Romántico
Escribo estas líneas para intentar decirte lo que significa cada mirada, gruñido o mala palabra que sale de mi parte, y aunque no lo notes, cada uno de estos pequeños gestos y detalles, están impregnados con el sentimiento más escondido dentro de mi corazón... pero sé que jamás te darás cuenta de ello.
Sé que tu y yo jamás hemos sido los grandes y mejores amigos que deberíamos ser, y sabes? Eso de cierta forma me agrada y de otra me duele... tus comentarios a mis espaldas, tus frías y cortantes miradas que a veces están llenas de rencor, son las que me hacen agradecer que entre nosotros no exista ni la menor pizca de amistad... más cuando sonríes de esa única forma en la que solo tu puedes hacerlo, odio... a aquel a quien diriges esa dulce mirada, detesto a quien es el receptor de tu hermosa sonrisa...
De esos pequeños detalles...
Tú sabes bien a quien me refiero, no creo que sea necesario nombrar a ese, que de una manera tan extrañamente hipócrita me quita la poca atención que me das, y a veces, cuando miras con recelo mi comportamiento hacia aquel, simplemente te miró, con esa sonrisa irónica, por que sé que con esa acción he ganado un poco de tu atención, aunque sea una mirada llena de desprecio.
A veces me reprendo a mí mismo de solicitar tan demandante una mirada tuya, y recurrir a los planes más bajos en los que he caído con el simple hecho de que sé que de alguna forma me miraras, aunque sea con esa mirada fría y arrogante hacia mis acciones y yo...
... y yo simplemente te regalo una sonrisa burlona y una mirada picara, como un niño que ha hecho una gran travesura... y ha salido muy bien esa pequeña travesura.
No sé si a veces me entiendes, o solo finges hacerlo, dándome a entender que con tu mirada podría haber la pizca de correspondencia a mis sufridos sentimientos que he aprendido a guardar detrás de la mascara de ironía, bajo ese manto de poca importancia hacia lo que hagas o dejes de hacer... más sé perfectamente que cada uno de tus movimientos son los que marcan cada uno de mis pensamientos, y por ende, mis acciones...
No sé que diablos pasó, ya que no debería sentir como este sentimiento me va comiendo por dentro, como al verte simplemente acercarte a aquel que no quiero ni recordar, siento como los celos salen de mi interior para acercarse a ustedes y separarlos, de una o de otra manera... no me importa si aquel deduzca algo en mi mirar, por que sé que él lo ha descubierto, más me importa poco...
Muy poco...
No sé ni como explicármelo a mí mismo, no sé ni como aceptar esto que desde hace tiempo llevo por dentro, y he ocultado bajo mil y un caras, un enamoramiento abstracto y tonto hacia alguien que sinceramente ni quiero ver, pero es la forma de maquillar un poco mis acciones y mis celos cuando te veo cerca de alguien...
Pero, no sé ya como contenerme, no sé como ya hacer para deshacerme de esto que siento, dime como?... ¿qué es lo que debo hacer para no amarte de esta manera tan incorrecta?... y de paso, deshacerme de mi orgullo que es el que no me deja acercarme a ti diciéndote lo que siento en realidad, y lo único que hago al acercarme a ti, es hacerte enojar, mirar en tus ojos como me dedicas tu más grande odio... rencor... al alejarte de esa persona que amas...
A ese... que sin quererlo conquistó su corazón...
Yo lo conozco, sé que no te ama como dice hacerlo, que cada detalle que te envía, solo es por agradecimiento a lo que tu le has dado, pero claro, jamás te darás cuenta... nunca te darás cuenta... y como hacerlo, si estas tontamente enamorado de él, como yo lo estoy de ti, y a veces mis celos me ciegan para cometer tonterías que me dejan vulnerable ante tu mirada de odio... y yo solo he aprendido a que no se note lo mucho que me duele el que me mires así, lanzándote una sonrisa burlona, y así transmitirte que solo es un dulce juego para mi...
.. que nada me importa... que no siento nada...
...... pero la verdad........... es tan diferente......
Me pregunto... ¿por qué escribo todo esto, si sé que jamás encontrarás esta carta tan absurda, estas líneas que jamás me atreveré a entregarte, por que lo hago simplemente?... no sé, solo es otro de mis arranques tontos de celos, por que acabo de entrar a mi habitación azotando la puerta... la razón...
Te vi besándote con él...
Simplemente fue más de lo que pude haber aguantado, no pude soportar, y Sorrento, el que venia conmigo simplemente me dejo salir de ahí... me dejo huir como el cobarde que soy al esconderme cada que te veo tan cerca de él...
¿Qué tiene Kanon que no tenga yo?.... que es Baian?... que?...De pronto, alguien llamo a la puerta de su habitación, el pelirosa resoplo, y dejando la pula sobre la hoja, se levantó para abrir y ver a Sorrento fuera de su habitación... molestó, le grito que le dejara solo, Sorrento simplemente sonrió... y acariciándole el hombro le dijo...
- Si tanto le amas... ¿por qué te excusas conmigo, Eo?.... – Sorrento no recibió respuesta, simplemente Eo, se quedo callado mirando hacia el piso que soportaba el peso de ambos, cuando estaba por dejar entrar al flautista, Sorrento le tomo de la mano, y se la besó...
- Comprendo... lo que sientes, por que siento exactamente lo mismo cuando les veo... no por Baian... y somos... un par de cobardes, que nunca se dignarán a luchar la más grande guerra de toda su miserable existencia... el pelear por el amor de su vida...
– Sorrento después, depositó un beso en los labios de Scylla, y dando media vuelta salió de ahí...
Eo, se dio media vuelta, poco le importó el beso que le diera Sorrento, no era eso lo que le aturdía... si no las palabras que le dijo el pequeño marino de ojos fresas...
- La guerra de nuestras miserables existencias... la pelea por el amor de nuestras vidas... – repitió suavemente sumido en sus pensamientos y se encaminó con pasos lentos hacia su cama donde se sentó con cuidado, y después se dejo caer en la cama... mirando al techo...
Se colocó una de las manos en la frente y resoplo, cerrando los ojos, sonrió con tristeza, las palabras de Syren eran más que ciertas... jamás le diría la verdad a Baian, pasara lo que pasara, su orgullo nunca se lo permitiría... y en eso, sintió la brisa suave de la ventana y sintió que algo volaba a sus manos... cuando la sostuvo... la leyó, era la carta a Baian, la carta que jamás le entregaría...
La carta que nunca leería el Caballo de Mar...
sonrió, al verse tan débil ante los sentimientos en esa hoja de papel, todo lo que había aceptado en esta pequeña carta... y cada palabra, le dolía en lo más profundo de su alma... no sabia que hacer con ella, y solo vino a él... la necesidad de terminarla...
Acabo de darme cuenta de algo... Sorrento y yo somos tan parecidos en todo... más que el no intenta disfrazar su dolor con caretas irónicas o frías, traviesas y crueles como lo hago yo, si no que él las transmite cuando toca su flauta, pero cada uno tiene el cómo descargar su pena y dolor...
Y también me di cuenta de algo, Baian, que Kanon y yo somos diferentes por el simple hecho de que él tiene el orgullo de decirte lo que supuestamente siente y yo... no soy capaz ni de aceptar este sentimiento que me consume cada que te veo...
No soy capaz de siquiera darme cuenta que son celos los que me mueven, y solo en esta pequeña hija de papel me he dado cuenta de la verdad, son celos, celos tan grandes que me ciegan al grado que no sé que diablos hago...
Cuando té vi con él, besándose frente de los ojos insufribles de Sorrento y mis ojos que quedaron atónitos... me di cuenta de que tu lo amas al grado que lo demás se te olvida, que todo se pierde en la nada cuando estás entre sus brazos, cuando el te besa... y también sé que cuando el te hace el amor... yo nisiquiera paso por tu mente... por que yo no soy nadie en tu vida...
Nadie...
... y eso duele Baian... duele mucho...
Intento ahora acallar las lágrimas que salen de mis ojos, por que siento que me quemarán más de lo que los celos ciegos lo hacen ya, al imaginar que en estos momentos ya estás en su cama, gimiendo su nombre, pidiendo que te haga suyo, y solamente suyo...
Más las lagrimas no dejan ahora de caer... y están manchando esta hija, que sé que nunca recibirás... por que yo me encargaré... de deshacerme de esta hoja, de igual forma de este sentimiento... Baian de Caballo de Mar... te amo, es cierto, pero debo de dejar de hacerlo... solo me esta matando cada que te veo con Kanon, y no soporto cada detalle entre ustedes, y lo mejor será... que me vaya... y que no te vea por un largo tiempo...
Pero el pensar... que nisiquiera te acordarás de mí... me estremece de tristeza... me hace sentirme tan débil que no sé si seré capaz de dejar mi pilar, sin que al partir te voltee a ver, y con una sola mirada tuya, sea cual fuere el tipo de mirada que me regales, sé que no me resistiré más... y correré hacia ti, diciéndote la verdad... entregándome a este amor obsesivo por ti...
Pero no, mi orgullo es más grande que eso, sé que lo soportaré... y me iré tan lejos, que no me encontrarás, no quiero volverte a ver, mientras te siga amando de esta forma tan ciega...
Te amo Baian...
Eo de Scylla
Posted by Algodón de Azucar @ 2:41 PM
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Canción del Recuerdo
Titulo : Canción del Recuerdo
Título del Capitulo : Único.
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Saint Seiya
Pareja : Camus de Acuario y Milo de Escorpio
Status : Completo
Número de Palabras : 797
Advertencia : Romántico
Con un nudo en la garganta
Con el alma hecha pedazos
Solo quisiera decirte
No te he olvidadoEl Santuario ateniense... las doce casas... imponentes como siempre... misteriosas... y peligrosamente atractivas... pero... hay un corazon triste en medio de tanta majestuosidad... el escorpion celeste... esta triste... ... decepcionado... y totalmente solo...
Camus de Acuario... como te extraño amor... mira que me dejaste con un hilo de vida... mi corazon ya no sabe que sentir... ya no sabe que hacer si ti... sin tus ojos frios... sintus labios de pasión y tu piel de tentación... Camus... MI Camus,....
Ha pasado tanto tiempo
desde el dia aquel
que te fuiste de mi vida
y no supe entenderMi amor... mi lindo y helido amor ... desde ese maldito dia que te fuiste... no se que paso... ¿qué hice mal?... no te engañé... no te menti... deje todo lo que yo era... olvide mis instintos dentro de tur brazos y entre tus sabanas de seda... enterre a Milo... a aquel que veia a alguien y comenzaba la danza de la seducción... Camus... por ti... por ti... deje todo lo que era... deje mi sonrisa... para solo regalártela a ti... ¿qué hice mal?...
yo no se si fue mi culpa
o en que cosa te hice daño
solo quisiera decirte
cuanto te extraño
A pesar de que es verano Camus... a pesar de eso... siento el frio... siento el frio de tus brazos rodeando mi cuerpo... enfriando mi alma... congelando mi corazon junto al tuyo... deje que lo hicieras por que te amo y te extraño... pero Camus... ¿valio la pena enamorame de ti...... valio la pena... dejarte ser mi dueño de todo lo que fui?¡... la verdad no lo se... y ya no me importa saberlo ya no... camus... te has llebado lo ultimo que me quedaba y a mi... me dejaste completamente vacio... me dejaste... sin ti... y de paso... sin mi...
que mi vida ya no es vida
desde que no estas
solo vivo en el recuerdo
y en la soledadCamus... ¿qué fue lo que hicieste conmigo que no puedo dejar de pensar en ti... en tus ojos frios y en tu piel sedosa...? . que has hecho con lo que era antes de entrar en tu cama?... donde dejaste a aquel seductor que se encantaba por probar una cama diferente cada noche?... no se que has hecho con esa persona Camie... pero a qui lo que quedo... en logar de ser yo... es tu sombra... tu maldita sombra que no me deja volver a enamorarme... te largaste a Siberia a disque entrenar a tu alumno... diciéndome que ya no me amabas ... que te provocaba asco... ¿por qué Camus... por que?...
tengo ganas de volver a enamorarme
pero siempre tu recuerdo me lo impide
tengo ganas de hacer el amor con alguien
y el fantasma de tu cuerpo me persigueCamus... Camus de Acuario... Maldito frances... ya deja en paz... dejame ser el Milo de antes... dejame volver a ser el cazador nocturno que fui... a ser aquel que asechaba a su preza para después deborarla con gusto revolcándose en una cama nueva cada noche... que desde que vi tus ojos... esos frios ojos... ese cazador... ese depredador... ese Milo... se desvanecio como polvo en el aire... Mierda!!!! Ya deja en paz... llevate tu recuerdo... llevate tu fantasma... ya... dejame Camus... ya...
Tengo ganas de volver a enamorarme
de entregar mi cuerpo entero
pero tu recuerdo viene a molestarme
y me susurra en el oido “aun te quiero”Tengo ganas de volver a ser el de antes... a devorar mis presas con esa pasion que tenia.... con esa hamre ue me caracterizaba... mirame! Ahora estoy desgastado... ojeroso... ya no me arreglo... deje de ser vanidoso... y todo... todo por tu maldito amor... por enamorarme de un pedazo de hielo que pense que me iba a querer... siquiera a querer... aunque sea... un poco... pero... tienes un corazon hecho de hielo... no... mas bien... no tienes corazon... veo que el sobre nombre del Sr. Del Hielo te sienta muy bien... veo que es tu mejor nombre Camus... es lo mejor que te hubieran puesto... Camus de Acuario... como me gustaría odiarte... y cuando te tuviera enfrente destazarte con mis Ahujas Escarlatas... pero... aun te amo... y se que si llegaras a ponerte frente de mi... volveria a caer ... como un vil idiota... como un simple enamorado...
Una lagrima surco el rostro el el escorpion... sabiendo de que nadie la veria... o por lo menos ya ni le importaba... ya que Camus... se habia llebado todo ... todo de Milo... a Siberia... solo dejándole dolor... soledad... amargura... y una necesidad enfermiza.... que lo estaban volviendo loco... loco de amor... loco por Camus... SU Camus...
Posted by Algodón de Azucar @ 2:37 PM
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Atado a tu Amor
Titulo : Atado a tu Amor
Título del Capitulo : Único.
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Saint Seiya
Pareja : Afrodita de Piscis y Saga de Géminis
Status : Completo
Número de Palabras : 1,194
Advertencia : Venganza, locura
No llames la atención
ni sigas provocandome
que ya voy comprendiendo
cada movimiento...Ahhhhhhhh mi lindo pequeño, me encanta cada vez que vienes a verme mi casa, y me traes una rosa, a sea blanca o roja, no importa junto a ti pierde belleza ya que tu eres tan bello que hasta la diosa del mismo nombre se quedaria enbobada viendo tan bellos ojos, y ese pequeño lunar que tienes cerca de tu ojito, es tan sensual, tal bello, como quisiera besarlo...
Veo como bajas y me vez timidamente, dejas caer a proposito tu rosa en mi templo, voy la recojo y admiro tu escultural belleza alejarse... perdiendose... intento seguirte pero ... te has ido, aveces pienso que es una ilusion... pero cuando veo la rosa entre mis manos regresa a mi la ilusión de verte aunque sea de lejos, por que se que un angel como tu no se fijara en un humano, un simple humano, doble cara como me dice... nunca lo haras ¿o talvez ya lo has hecho?....
Me gusta lo que haces
para conquistareme
para seducirme
para enamorarme
y vas causando efectoMe encanta cada vez que bajas a mi casa del Zodiaco, la tercera casa, me encanta como llegas con tu ternura, me encanta, no... me enloquece verte ahi, caminando, oir tu voz pidiendo permiso para pasar por mi casa, ahhhhhhh
"Si me pidieras ir al mismo infierno... asi lo haria, solo por que tu me lo pides, no te negaria nada"- Pienso...
Veo como te alejas, veo la rosa que dejaste caer, la vevanto, aspiro tu aroma, beso los petalos, imaginando que son tus sedosos labios.... quiero tenerte cerca, besarte, acariciar esa piel de porcelana, que aveces me da miedo siquiera ver... siento que con solo mirarte feo te romperé....
Y quien lo hubiera dicho, el hombre que es temido y admirado por los habitantes del santuario, esta ... ¿enamorado? ... si parece que cada vez que te veo, me enamoro mas de ti.... mi bello angel....
No sabes como me esntretienen
todas tus locuras
y que para verte
invento mil excusas
has dejado en jaque
todos mis sentidos
pones a prueba
el motor que genera
los latidos de cada ilusiónHoy hay una cena "formal" en las habitaciones secretas del Patriarca.... Shion sabe muy bien que esta reunion "formal" se convertirá en una fiesta sin control... gracias a varios caballeros del Zodiaco que no se estan en paz, entre ellos tu... antes como me molestaban las travesuras que hacias en esas fiestas... pero ahora, simplemente me encanta ver como te ries con ellos, no lo niego creo que estoy celoso, si celosos de Milo, Aioria y Shura, que son tus compañeros de travesuras, estoy celoso de ellos, por que te pueden ver reir de cerca, contemplar tu magnifica belleza....
Volteas a verme a los ojos, cuando te das cuenta que te he estado observando ... me guinas el ojo ¿que significa eso?, mi corazon comienza a bombear la sangre de manera descontrolada, me da miedo pensar que eso puede ser algo preocupante... realmete cada vez que te veo, pasa lo mismo, me doy cuenta de algo, ¿ me has manadado un beso en el aire?... si no dejas de mirarme mi corazon saldra volando hacia ti....
Mira lo que has hecho
que he caido preso
... en tu cuerpo y en tu mente....
En un ahujero
de tu corazón
... en todo estas presente...
Y la libertad, te juro,
no la quiero
... si estoy contigo...
Déjame atado a este amor¿Que fue lo que pasó?... despiesrto lentamente, no no estoy en i templo... ESTOY EN EL TEMPLO DE PISCIS... santa diosa Athenea, que hice anoche.... no quiero alarmarme, pero siento como un cuerpo caliente esta alado mio, me esta abrazando, estas boca abajo pero puedo reconocer esa sedosa cabellera....
- Afrodita... - Digo de una manera tierna para que no me escuches y no te despiertes... pero creo que lo dije con demaciada emoscion, o mi mirada es demaciodo pesada... te despertaste.... me sonries....
- Saga... ¿como amaneciste?...- soges sonriendo... no puedo creerlo estas desnudo, y yo tambien no me habia dado cuenta.... me sonrojo pero en lugar de contestarte te beso, y cual seria mi mayor sorpresa. me correspondes el beso.... con todo mi pesar, dejo esos labios que me enloquecen, me faltaba aire....
- Veo que no fue causa del alcohol lo que pasó anoche...- me sonries... yo solo abro los ojos como platos... ¿anoche?... acaso... tu.... yo.... santo sea zeuz....
- ¿que te pasa Saga? ¿acaso te arrepientes? - noto en tu mirada... algo ¿dolor? ¿miedo?...
- No puedo arrepentirme de nada... - me acerco a ti y te abrazo por detras, ya que me habias dado la espalda - Te amo Afrodita.... te amo desde hace mucho tiempo....- veo como tus ojos se abren como platos y te abalanzas contra mi tirandome en la cama....
- Te amo... Saga de Géminis... Te amo....- dices sonriendo.... nuestro ritual de anoche se vuelve a repetir... rrecorro cada milimetro de tu palida piel...
Acabo de pasar
la linea de tu encanto
donde solo mirarte
es un paisaje nuevo
y tejes las cadenas
que amarran mi sexo
que endulzan mi alma
que tienen mi mente
y someten mi cuerpoSin darme cuenta, te he probado tantas veces, que.... quiero mas y mas... me llamas vicioso e insaciable, pero aun asi no me detienes te dejas llevar mas y mas....
No me habia dado cuenta... pero solo me la paso pensando en ti... solo espero verte a ti, verte llegar cada noche para llevarme a algun hemoso lugar y que te vuelvas a entregar... sin darme cuenta estoy atado a ti... estoy atado a tu cuerpo... a tu alma, y a tu corazón...
Mira lo que has hecho
que he caido preso
... en tu cuerpo y en tu mente....
En un ahujero
de tu corazón
... en todo estas presente...
Y la libertad, te juro,
no la quiero
... si estoy contigo...
Déjame atado a este amorEs tu culpa... si es tu culpa... haberme enamorado de esa forma, solo pienso, en ti, respirotu aroma, como de tu boca y tu cuerpo, y me visto con solo tus caricias... dime que hacer...
Solo te puedo decir que me dejes atado a tu cuerpo, que me ates mas cada noche... atame a tu cuerpo, hasme adicto mas a ti... te lo imploro....
Es importante
es urgente
que te quedes a mi lado
Inventaré los motivos
que sean necesarios
para estar cerca de ti NOOOOOOOOOOOOO!!! ¡¿¡¿Por que.... ?!?! por que te dejaste vencer.... Afrodita... por que.... por que me dejaste aqui... solo.... que me falto para que me dejaras solo... lo unico que puedo hacer para alcanzarte en moriri... me dejaré vencer....
Veo como los caballeros de oro y de bronce con Athenea se acercan... me despido de ti... en mi mente... me entierro el baculo de athenea y siento como mi alma deja mi cuerpo.... cierro los ojos con una sonrisa en mis labios....
Afrodita de Picsis... esperame.... pronto estaremos juntos por la eternidad...
Afrodita.... Te amo... mi pequeño angel.... Te amo... Perdoname...
Posted by Algodón de Azucar @ 2:32 PM
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Friday, June 22, 2007
Venganza 4
Titulo : Venganza
Título del Capitulo : Lo que me pertenece.
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Tenis no Oujisama
Pareja : Tezuka Kunimitsu y Fuji Syusuke
Status : Completo
Número de Palabras : 2,451
Advertencia : Venganza, locura
Hola Tezuka:
Supongo que no es necesario decirte quien soy por que basta con mi caligrafía para que sepas identificarme, más por que las ultimas cartas. notas y tarjetas que has recibido son únicamente de mi remitente… ¿o me equivoco?
Por lo ultimo que supe así es, ya que tu familia parece haberte dado la espalda pero yo no lo haré… yo estoy aquí para recordarte que vives y que estás pagando una condena bastante cómoda por haber asesinado a alguien.
Hoy estuve meditando y repasé todo lo que hemos vivido estos últimos meses, recapitulé cada una de las cosas que hiciste, que yo hice y que hicimos juntos, y sabes?, me di cuenta de que todo lo que ha pasado, quizá no es culpa tuya ni de nadie y te perdono de todo, no hay rencor de nada, no recordaré nada y es que pienso dejar todo atrás.
La muerte de Yunta me dolió tanto que olvidé mi propio camino y ser, solo para hacerte pagar, olvidé hasta dormir de solo pensar cual sería la forma más cruel para que pagaras gota a gota la sangre y las lagrimas que por tu culpa se han derramado, pensé en secuestrarte y torturarte con cada cosa que se me viniera a la cabeza, desde golpearte, lacerarte y humillarte física como moralmente… también llegué a pensar en hacerte eso pero el público frente a tus más grandes rivales, sería tal mi placer el ver la cara de Atobe o quizá la de Yukimura…
¿Te las imaginas?, Atobe con cara de asombro y quizá repudio, Yukimura con angustia, quizá deseo de sacarte de tu sufrimiento.
Sin embargo y aunque esas dos opciones me hacen sonreír de tan solo imaginármelas, me cansé y me desgasté tanto en pensar que ya no sabía ni siquiera lo que era admirar un atardecer anaranjado como el que estoy viendo ahora.
Sé donde estás y en que estado te encuentras; nadie mejor que yo lo sabe ya que mereces ese lugar más que cualquier otro, siempre es preferible estar en un lugar cómodo cuando vas a pasar mucho tiempo ahí aunque estés solo.
¿Te imaginas estar en la cárcel a merced de los demás reos?, aunque hubiera sido perfecto para pagar tu condena, tus gritos cada vez que te golpeaban o abusaran de ti marcando tu cuerpo y lastimándote el alma, como me hubiera gustado disfrutar cada uno de esos momentos, saboreando tu sufrimiento.
Eres un asesino y lo sabes, por eso estás ahí en ese cuarto de cuatro paredes blancas y tu elegante y celestial uniforme engaña a simple vista, hace suponer que no eres capaz de nada mal. Aunque te miren como el chico perfecto de vestimenta pulcra, no saldrás de ahí… y yo no podré hacer nada tampoco, lo único que puedo hacer por ti para que tu conciencia quedé tranquila es decirte que de mi parte no hay rencor alguno, no te odio ni tampoco tengo nada en contra de ti.
Ya no te odio Tezuka, aunque pensándolo mejor creo que nunca llegaré realmente a odiarte, te amo aún, tanto que quizá fue este amor el que me hizo aparentar odiarte de verdad, simplemente por que te amo tanto debería de odiarte por igual.
¿¡Puedes creerlo!?
¡Amo al asesino de mi hermano!
Eres otro de mis grandes tesoros, por no decir el ultimo que me queda; Yunta era algo tan querido y preciado para mi y tu lo sabías, aún así te atreviste a tocarlo y no solo eso… ¡Me lo arrebataste!... no se lo hubiese perdonado a nadie…
Excepto a ti.
Es realmente extraño todo esto que yo estoy sintiendo, sabes que para mi la vida es un simple juego de sensaciones, cada una diferente con consecuencias distintas, esto es lo que conforma nuestra vida y hace que sea simplemente eso y tome sentido vivirla.
Sabes Tezuka, tengo ganas de que me abraces como lo hacías desde hace tanto tiempo, que viéramos este hermoso anochecer juntos, el sol ya se está ocultando completamente y las estrellas comienzan a brillar intensamente… es una verdadera lástima que no puedas verlo desde donde estás, ya que compartiríamos el ultimo momento juntos aunque sea mentalmente.
Recuerdo como disfrutabas de estos pequeños espectáculos que nos regala día a día la naturaleza, decías que te animaban y te inspiraban, mejor que nadie yo lo sabía cada que hacías enrojecer mis mejillas.
Extraño aquella sensación, lástima que no volverá a suceder nunca.
Eres un chico perfecto en toda la extensión de la palabra, recto, responsable, apasionado, entregado, impecable, intachable…quien iba a decir que eras un horrible asesino.
Y no te bastó con simplemente matarlo, tuviste el descaro de ir a su funeral a dejarle un ramo de flores.
¿Qué estabas pensando en ese instante?
¿¡Acaso pensaste que tu culpa sería redimida de esa manera!?
Sí, seguramente eso pensaste y es que para alguien como tú, tan perfecto, tan recto, la mancha de una muerte te dejaría en mala posición, ¿verdad?
Dime Tezuka… ¿qué fue lo que te hizo Yunta para que lo mataras de esa forma?
Talvez lo envidiabas por qué tenía toda mi atención y cuidados, lo protegía u vigilaba, quizá querías toda mi atención para que t cuidara y así evitar que saliera el terrible y horroroso mounstro que llevabas dentro de ti, pero no Kunimitsu, no cuidaría de alguien como tú y lo sabes, por eso no mostrabas libremente lo que eras, por eso jampas me quisiste de verdad, tu no sabes querer, mucho menos amar, solo sabes destruir y eliminar…
El mounstro de Tezuka Kunimitsu tiene miedo de su mismo.
Es patético el saber que eres en realidad así y me decepciona tanto, pensaba que apuntabas más alto y que serías grande, quizá el tan gran añorado tenista profesional que Ryisaki-sensei quería que fueras, quizá el gran empresario importante que tu abuelo deseaba.
Era tu deber el ser alguien grande, era tu trabajo como hijo, como amigo y capitán de nuestro equipo, eras el ejemplo y admiración de todos nosotros, te queríamos y respetábamos, decíamos que la meta de todos era ser como tú.
Sin embargo, para mi, te convertiste en un mounstroso ser, alguien detestable, mi verdugo… que amo con toda mi alma.
No sé realmente que es lo que deseo para ti de ahora en adelante, tampoco sé si odiarte de verdad o seguir amándote insanamente… eras mi reto, eras lo inalcanzable e insuperable, nunca podría aspirar a ser para ti.
Fuji Syusuke no es nada contra el nombre de Tezuka Kunimitsu, tu nombre.
Jamás te vencí y jamás lo haré, ¿sabes por qué?, por que pudiste rebasar los limites humanos, te has convertido de mi dios inalcanzable a un demonio de lo más bajo… ahora eres un demonio que nadie quiere tocar.
¿Te has preguntado alguna vez por que solo notas mías aparecen debajo de tu blanca puerta?
La respuesta es simple.
Por que tu ya no existes para nadie más.
En el club de tenis, tu nombre está prohibido, nadie se atreve siquiera a mencionarte por miedo a que los demás le rechacen por la regla que se ha impuesto por solo decir tu nombre tan solo una vez.
Aunque has de orgullecerte por que Oishi ha pedido ser el capitán e Inui ahora es nuestro subcapitán, Echizen sigue evolucionando a un ritmo tan apresurado que me recuerda tanto a ti.
Debería detenerlo y eliminarlo antes de que el mounstro que habita dentro de el salga y cause una tragedia como la hiciste tú.
Me preguntaba el como te sientes, pero sabes?, no puedo saberlo, no puedo leer tus pensamientos como es costumbre, siempre aparentas muchas cosas y al final la realidad es totalmente lo contrario.
¿Nos e te cansa la cara de usar esa máscara?... yo a veces me siento con la necesidad de dejar la mía de lado por que la sonrisa comienza a pesar y a doler…
¿No lo sabías?, mi sonrisa es una máscara que siempre he usado y que gracias a tu he perfeccionado para aparentar ser el débil de los dos, para siempre dejar ver que me vencías de una o de otra forma, mi sonrisa siempre fue tu trofeo de victoria, siempre tu victoria.
A veces me pregunto su te amo tanto como para dejarte siempre a la delantera y ganarlo todo aún acuesta de mi propio bienestar y orgullo; te amo tanto que si, la respuesta es que sí, te he entregado todo y no te he pedido nada a cambio, ni siquiera cuando no me decías que me querías… aún así no te exigí nada por que te conozco.
Tu no me conociste y eso fue tu peor error conmigo por que nunca te esforzaste en lograrlo, solo te impusiste a mi lado junto a tus reglas que yo acepté a cambio de tenerte a mi lado.
Todo tiene un precio, hasta tus victorias lo tienen.
No sé si esto para ti signifique un precio que pagar, pero voy a darte lo último que me queda ya que no tengo a quién dárselo mas que a mi ultimo tesoro.
Te daré lo último que puedo darte.
Mi vida.
Te amo Tezuka.
Cuídate y hasta siempre.
Fuji Syusuke.-----------------------------Venganza VI -------------------------------
Sus ojos se nublaron perdiendo el enfoque en la bella y elegante caligrafía sobre el papel color hueso, sus manos temblaron al igual que sus labios y dos cascadas se convirtieron sus mejillas sonrojadas mientras que sus dedos perdieron la fuerza necesaria, soltando el papel sobre sus piernas.
Dos de las cuatro hojas se deslizaron por sus rodillas cayendo al suelo haciendo un ligero ruido al tocar el acolchonado suelo.
Cerrando sus ojos, suspiró dolorosamente y se dejó caer hacía atrás de la cama relajando su cuerpo, dejando fluir sus lágrimas ahora por sus sientes cayendo a la hermosa colcha blanca que cubría su cama.
-No…Suke….
Dijo débilmente apretando sus puños contra las níveas sábanas que cubrían su cama.
En un arranque de desesperación, se levantó para tomar el sobre blanco en que venían dobladas las hojas de su carta, al aventarlo la nostalgia lo invadió de nuevo y solo giró su rostro hacia las hojas tiradas en el suelo y se acercó lentamente.
Volvió a tomar las cuatro hojas acomodándolas en orden y fue a recoger el sobre arrugado por su frustración e intentó alisarlo leyendo tanto el destinatario con su nombre como el remitente con el nombre del ojiazul.
Acaricio el sobre con devoción y besó el nombre del remitente y susurró suavemente su nombre.
-Te amo… Suke.
Su voz se quebró antes de decir cualquier otra cosa y sus sentidos se nublaron, la poca conciencia sana que aún conservaba, desapareció dejando salir completamente lo que tanto mencionaba el otro en su carta, el mounstro que llevaba dentro.
La ira, la impotencia y el dolor lo llevaron a cometer lo que vino después…
-----------------------------Venganza VI -------------------------------
Un día después.
-No entiendo lo que lo provocó tanto…
-Doctor, sabemos del estado mental del Joven Tezuka
-Sí, sin embargo, no creí que fuera capaz de hacer algo así.
-Lo sabemos bien…
-Manda la el oficio para la liberación de la indemnización y la corona de flores a la familia de la enfermera.
-Ya lo hice
-Bien.
-----------------------------Venganza VI -------------------------------
El cielo estaba totalmente gris, era una tarde fría de finales de abril donde parecía que todo estaba triste y desilusionado, las vestimentas negras resaltaban entre las piedras blancas y el pasto verde, las caras entristecidas de todos, su depresión y decepción tatuados en sus facciones.
Era su funeral, el entierro del gran Tezuka Kunimitsu.
La familia Tezuka encabezaba la procesión mientras que seis de los integrantes del equipo titular cargaban el elegante ataúd de madera, el resto del equipo estaba detrás, seguido por los amigos y conocidos de la familia y del excapitán de Seigaku.
Hyoutei hacia su elegante presencia, Atobe junto a Kabaji encabezaban al equipo titular y detrás de ellos el famoso Rikkai dai.
Todos vestían hermosamente una vestimenta negra que los hacía resaltar su elegancia y su tristeza por igual.
La entrenadora Ryuzaki venía exactamente detrás del féretro que era cargado por Momoshiro, Caído, Inui, Oishi, Kawamura y Eiji mientras que subían la pequeña cuesta en un cami8no de adoquín marrón marcando el camino hacia donde la carpa se levantaba.
-Ryuzaku-sensei… ¿Por qué no vino Fuji-senpai?
La voz ronca del chico de ojos dorados, se perdió en la nada, la vieja entrenadora no respondió absolutamente nada y siguió caminando hasta llegar al destino final donde le darían el último adiós al Capitán.
Los chicos depositaron el ataúd sobre los elásticos blancos manchados de tierra para comenzar a bajarlo lentamente con estos y algunas poleas a las esquinas, entre sollozos de su madre y la entrenadora con su nieta, el ambiente se impregnaba de una gran nostalgia.
Los miembros del equipo comenzaron a aplaudir con lágrimas en los ojos y poco después todos estaban haciéndolo, incluyendo a los otros equipos presentes.
-Capitán de Seigaku, Campeón Nacional… Tezuka Kunimitsu… -una voz alta apareció entre los aplausos, haciendo voltear a todos.
-Fuji!!
Todos hicieron un camino para que el castaño pasara entre ellos, vestido de negro como todos, el rostro como de costumbre, sin su sonrisa y los ojos cerrados, entre sus brazos, un ramo de rosas aromáticas rojas, y en el centro del ramo, una solitaria rosa amarilla.
Se detuvo a la orilla de la fosa y vio como el féretro de Tezuka llegaba hasta el fondo y abrió los ojos.
Sacó de entre el hermoso ramo de rosas, aquella flor amarilla y sonriendo la dejó caer en la fosa, logrando ver como rebotaba con la madera y se deslizaba hacia uno de los costados del féretro.
"Por fin Tezuka… me has dado lo que me pertenecía… tu vida"-Te perdono y descansa en paz… -susurró antes de hacerse para atrás y ver como iban sepultando a Tezuka con palas de tierra, como esta iba cubriendo la hermosa madera barnizada y los restos mortales de su capitán se iban alejando de él cada vez más.
Aparto la vista cuando el cielo enfurecido comenzó a dejar caer truenos haciendo estremecer a todos los presentes, exceptuando a él.
Todos se comenzaron a retirar poco a poco, hasta la familia de Tezuka ya se había ido, pero el permaneció inmóvil ante esa fría lápida blanca observando el nombre grabado en ella.
Cerró y abrió los ojos en un instante sonriendo, después se hinco frente a la lápida y dejó el ramo de rosas frente a esta, después se acercó a acariciar el grabado nombre en negro de Tezuka, y besó la lápida fría y mojada, después se aparto.
-Te voy a extrañar… Tezuka…-
Posted by Algodón de Azucar @ 2:53 PM
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Venganza 3
Titulo : Venganza
Título del Capitulo : En mis manos está tu final
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Tenis no Oujisama
Pareja : Tezuka Kunimitsu y Fuji Syusuke
Status : Completo
Número de Palabras : 2,732
Advertencia : Venganza
Aroma a café recién hecho, el dulce sabor de las flores de diferentes colores y tamaños, combinados con el humo del cigarro y algunas otras cosas que no puedo reconocer, esta revoltura de aromas comienza a asquearme y mi estomago se me está revolviendo.
Mi hermana me ha dicho que es por que no he comido nada desde anteayer cuando nos dijeron que Yuuta estaba definitivamente muerto y que no se podía hacer nada más, mi padre tuvo que retenerme por que deseaba golpear con todas mis fuerzas a aquel Doctor tan incompetente, Yuuta no podía estar muerto..
No podía.
Me levanto de mi asiento, y aunque era cómodo, me siento completamente fuera de lugar, no me gusta usar el negro y ahora es el color que todos están usando en esta sala, no hay colores más que los de las flores que rodean el féretro de Yuuta.
Me acerco a paso lento, no me había atrevido a acercarme a ver el ataúd, es que se me estrujaba el corazón de tan solo pensar ver el rostro de mi hermano ahí dentro, quizá sin figura por lo que alcancé a escuchar de mi hermana; apreté los puños y reuní toda la fuerza que me quedaba en mi cuerpo y me acerqué paso a paso.
Tragué saliva cuando solo quedaba un poco de espacio, solo un paso y estaba viendo el rostro de mi hermano, su frente estaba extraña, tenia una forma desconfigurada y con varios bordees que no tenia, sus labios estaban secos y su nariz estaba ligeramente chueca, sus orejas estaban más salidas de lo normal.
Eran detalles que nadie aparte de mi que le conociera tanto, notaría.
Apreté los ojos y fruncí el ceño, debía de reconocer que el Doctor había hecho un buen trabajo en casi reconstruir la cara de Yuuta y es que la ultima vez que lo vi en la ambulancia, tenia el rostro... la mitad deshecho.
Suspiré y posé mi mano sobre el cristal que le cubría mientras que suspiraba y me tragaba inútilmente las lagrimas que estaban saliendo de mis ojos completamente sin mi consentimiento, suspiré levemente al darme cuenta que era imposible retener el llanto y dejé que saliera apretando mi mano en un puño e intentando retener las ansias de golpear el cristal y sacar de ahí el cuerpo de Yuuta.
No, no debía, el ya no pertenecía a este mundo pero es que dolía, demasiado... y más por que otra de las personas que más quería en este mundo, me había arrebatado otro de mis tesoros.
Algo imperdonable.
En ese momento, escuché algo que no quería escuchar.
-Chicos, me alegra que vinieran, Syusuke necesita de su apoyo más que nadie... –Me giré y mis ojos azules hicieron aparición, ahí estaba todo el equipo encabezado por Tezuka.
Que Hipócrita es.
Me separé del féretro de Yuuta y me encaminé hacia ellos, mi mirada talvez causaba una impresión diferente a la que mi hermana había mencionado ya que Eiji había dado un pasito hacia atrás, Oishi había puesto una cara de consternación y los demás solo se tensaron, incluyendo a Ryoma, pero Tezuka....
Tezuka seguía ahí parado con un ramo de flores blancas en sus brazos y no se había inmutado, seguramente sabía lo que había hecho verdad?
Al acercarme, me quedé a un paso de distancia de Tezuka, solo me miraba con sus ojos chocolate detrás de esos cristales crueles que jamás me permitían ver la verdad detrás de esos ojos que se suponía debían ser las ventanas del corazón de Tezuka Kunimitsu.
Apretando los puños no pude más.
Tomé el ramo de sus manos y lo aventé hacia la salida.
-LARGATE!!!!- mi voz desencajada asustó a los presentes ya que todo se quedó en silencio, Tezuka me miraba atento, cuantas veces pedí esa atención, cuantas veces supliqué por una mirada así de su parte.
-Fuji... por favor.
-Vete... largo de aquí... no tienes nada que hacer en este lugar...
Sentí como alguien me tomaba del brazo y me giré para ver, eran Oishi y Eiji quienes me detenían.
-VETE TEZUKA!, NO SEAS HIPÓCRITA!, TU LO MATASTE Y VIENES A DEJARLE FLORES?!, MALDITO ASESINO!!
-Cálmate Fuji, solo fue un accidente....- la voz de Oishi me hizo rabiar aun más.
-TU, MALDITO ARRASTRADO, DEFIENTE A TU ESTUPIDO AMANTE!! –me safé de su agarre y lo aventé a él hacia Tezuka, que lo tomo de los brazos y lo hizo de lado, acercándose a mi.
-Fuji, por favor cálmate... no tienes por que tratar así a Oishi
-DEFIENDE A TU PUTITA Y LÁRGUENSE YA, QUE NO QUIERO VER A NINGUNO DE LOS DOS!!!
Mi garganta dolía y mis ojos ardían, y al parecer mi ultimo grito hizo que Tezuka tomara del hombro a Oishi, le dijera algo y salieran de ahí, yo... caí de rodillas llorando aun más fuerte.
Es que dolía el saber que aparte de haberme engañado no sé cuanto tiempo con Oishi, todavía de haber matado a mi hermano se atreva a venir en un momento como este a traer flores para el funeral de mi hermano, es un desgraciado hipócrita y completamente manipulador, un desgraciado, Tezuka no era más que un hipócrita que se escondía detrás de su mascara fría.
Eso era él.
Me sentaron en el sofá y Eiji se quedó a mi lado diciéndome incoherencias o cosas graciosas que complementaba Momoshiro, pero no tenia ganas ni de sonreír, así que me disculpe y me levanté para salir de la sala.
Oishi y Tezuka estaban afuera pero no les hice gran caso, solo me encaminé hacia la calle y comencé a caminar sin rumbo alguno, no habían muchas cosas, era una zona por demás fría y solitaria, mucho mejor para mi estado de animo, no quería escuchar nada, no quería ver a nadie, no quería hacer nada, quería solo encerrarme.
En verdad que esto estaba fuera ya de mis manos.
Mi caminata se extendió por mucho tiempo y regresé a la funeraria donde me quedé solo en la puerta sentado, al parecer ya era la hora de ir a despedir a Yuuta completamente, no quería, no deseaba hacerlo pero debía de ir, no es cierto?
Me levanté y me dirigí hacia adentro para ver como terminaban de dar algunos rezos tontos y cerraban el ataúd, aquel que solamente una vez toqué y que tuve que separarme de él al escuchar llegar al equipo.
Encabezado por aquel hipócrita de Tezuka.
Suspiré hondamente y mi hermana se me acercó para abrazarme y yo no hice nada, solo me safé de su agarre y caminé hacia la salida para ir directamente al auto y subirme en el asiento de atrás junto a la ventana, ni una palabra, ni un gesto, no había ya nada que decir.
La travesía de transportar a Yuuta desde la funeraria hasta el panteón la pasé mirando por la ventana, el paisaje que no le ponía atención ya que no me di cuenta cuando entramos en un cono estilo carretera, estaba en medio de un hermoso bosque, ahora que recuerdo el panteón familiar aquí está.
Estábamos ya por llegar....
Suspiré hondamente y miré hacia el frente del auto, Papá conducía y la carroza fúnebre iba delante de nosotros a un velocidad moderada, mis ojos se fijaron completamente en esta, era elegante y completamente en negro con detalles plateados, encima de la carroza iban un par de coronas de flores que habían puesto con el nombre de Yuuta en los listones del centro.
Me sentía exhausto pero aun faltaba lo más doloroso.
Cuando llegamos, y los autos se detuvieron, me tardé en bajarme, aunque desde donde estaba veía perfectamente como mi Papá y varios de mis tíos bajaban el féretro de Yuuta, aunque Yumiko se me acercó.
-Necesitan otro par de manos Syusuke... por favor, ayúdales...
En ese momento bajé del auto y me acerqué, todos se me habían quedado viendo, talvez por el espectáculo que había dado hace un rato en la funeraria, realmente poco me importaba si pensaban lo que pensaran, suspirando me quedé parado mirando el ataúd de madera y después de estirar mi mano, tomé la agarradera y lo cargue junto a mis tíos y yo enfrente junto a mi Padre.
Yuuta no pesaba mucho.
Cuando llegamos al hoyo donde debíamos de enterrarlo, se me arrugó el corazón y tenia ganas de aventarme yo primero y después que bajaran a Yuuta, quería irme con él.
Suspiré y dejé sobre los cordones elásticos el féretro y me hice hacia atrás debajo de la carpa para que el sol no me diera en la cara y me hice hasta atrás de todo el tumulto de gente para pasar desapercibido y vi como el ataúd de madera oscura comenzaba a bajar y no pude resistir, lagrimas de nuevo volvían a aparecer en mi rostro, pensé que ya se me habían secado los ojos.
Cuando comenzaron a echarle los puños de tierra yo me di la media vuelta y me fui muy lejos, perdiéndome entre las lapidas blancas para sentarme en el pasto ya lejos de todo lo que me recordara a la muerte, aunque era inútil el ambiente estaba impregnado al aroma mortal, al final de los días de las personas.
De Yuuta.
Bajé mi rostro y suspiré hondamente de nuevo, no quería seguir así, debía de vengar la muerte de mi hermano, hacerle pagar al asesino todo lo que estoy sufriendo, cada cosa, cada sentimiento hacérselo sentir mil veces más.
Dejé que una vez más las lagrimas salieran de mis ojos y después de eso miré el cielo gris que ahora se posaba sobre mi cabeza, comenzaría a llover en cualquier momento.
Me levanté cuando sentí la primera gota de lluvia y después el aguacero se soltó de forma desesperada, como si estuviese llorando de dolor igual que yo, aunque no lo entiendo, ahora en el cielo es donde estaba mi hermano, debía de llorar de felicidad por recibir un alma tan pura como la de Yuuta
Me encaminé hacia los autos, veía que mi hermana me llamaba y se acercaba a mi con una sombrilla para cubrirme, le miré y me abracé a ella.
-Nee-san....
-Tranquilo Syusuke, Yuuta está en mucho mejor lugar ahora, descansa completamente y ya no necesita cuidados, ahora él cuida de nosotros...
-Cierto pero... lo quiero conmigo.
-Yo también Syusuke, yo también....
Me llevó al automóvil y me senté donde había llegado, no quería bajarme de ahí aunque me lo habían pedido para ir a comer. Ni siquiera comí ese día otra vez.
Llegando a casa me recosté en la cama después de que mi Nee-san me pidiera de favor que fuera a el Internado de Saint Rudolph para dar de baja a Yuuta, me dieron todos los papeles necesarios y yo solamente me metí a mi cuarto dejando los papeles dentro del fólder azul sobre la mesita de mi escritorio y después me dejé caer en la cama bocabajo.
Mañana sería otro día.
------------------------------------------Venganza III -------------------------------------------
Abrí los ojos perezosamente y bostecé lo más que pude mientras me estiraba y después miraba fijamente al techo, estaba pensando en todo lo que había pasado el día anterior, seguía con ese dolor en el alma y desde ahora prometía no volver a mantener mis ojos azules fuera del contacto de otros.
Debían de ver mis verdaderos ojos.
Me levanté para ver los papeles de Yuuta y detenerme a las ansias de aventarlos lejos, destrozarlos, encenderles fuego, desaparecerlas, pero tenia que hacer tramites antes de pedir una copia para saciar mis ansias de hacer eso.
Me metí al baño para olvidarme de todo y suspirando dejé que el agua me relajara y fue entonces que mi estomago pidió en un grito desesperado por alimento que le había negado por casi tres días.
Salí con una sonrisa suavecita en mis labios mientras que comenzaba a buscar ropa adecuada, hoy no iría a la escuela con tal de ir a dar de baja a mi hermano en el internado, aunque ahora que lo pienso, espero no tener que toparme con Mizuki, realmente no deseaba verlo, aunque le haya visto en el funeral de ayer llorando cual magdalena en los brazos del capitán.
Hipócritas... estábamos rodeados de hipócritas.
Salí de mi casa después de haber desayunado algo decente que había encontrado y llevaba en mis manos el fólder azul donde llevaba todos los papeles y en ese instante, llegué a el internado.
Recordé en ese entonces cuando despedí a Yuuta en la puerta de la casa, cuando se fue tan lejos, escapando exactamente de mi, del fantasma que yo era para él.
Era triste el saber que yo, quien más le quería terminaba siendo una pesadilla que atormentaba sus sueños y que realmente terminaba molestándolo al grado de que no quisiera verme más, que me cambiara por alguien que seguramente le cuidaría más.
Sin darme cuenta, ya había terminado los tramites, y era extraño por que no me hicieron esperar mucho tiempo, rápidamente me atendieron y me habían dado el papel de baja de Yuuta, no había nada más que hacer en el Internado.
Cuando iba de salida, en el pasillo directamente a las escaleras, me encontré con el que menos quería encontrarme.
Mizuki Hajime.
-Fuji-san...
-¿Qué quieres?
-Solo quería hablarte, compartimos algo muy doloroso para ambos... podríamos...
-No, No quiero saber lo que tengas que decirme... –
Mis ojos dejaron de verlo y seguí caminando, cuando noté que me obstruía el paso en las escaleras...
-Quítate...
-No te encierres en ti mismo.
-Quítate... –cerré los ojos para calmarme.
-Deja que los demás te ayuden, Fuji-san...
No lo pensé y lo empujé para que se quitara, pero fue una muy mala idea, las escaleras estaban detrás de él y se fue hacia atrás.
No pude alcanzarle aunque en realidad no hice gran esfuerzo por hacerlo, y vi como caía por las escaleras, varios escalones golpeando su cuerpo que seguramente había sido una o muchas veces tocado por mi hermano.
Mi hermano.
Bajé las escaleras y me quedé parado a su lado.
-Te lo mereces por intentar quitármelo antes... esto es lo que nunca pude hacerte cuando él aún vivía.
Caminé, lentamente caminé por los pasillos dejando a Mizuki ahí tirado, sin auxiliarle para nada, vi sangre pero no me importó, Mizuki debía pagar también el haber separado a mi hermano de mi.
Con ese mismo paso lento, llegué a mi recamara después de haber entregado debidamente los papeles a mi madre, excusándome de que no quería hablar, solo dando las indicaciones necesarias y diciendo que solo quería descansar.
Después de comer algo sencillo, subí las escaleras lentamente acordándome de la cara de Mizuki en el suelo, estaba inconsciente, seguramente se golpearía la cabeza, pero dicen que hierba mala nunca muere, Mizuki estaría vivo, aunque golpeado.
Sonreí ladinamente, no, yo no era tan puro como Yuuta, por eso me permitía el hacer semejantes cosas, y esto no era nada a lo que le iba a hacer a el verdadero asesino de mi hermano.
Los días pasaron lentamente y mi vida había vuelto a ser meramente la normal, sin contar que traía un rencor más arraigado en mi corazón que cualquier otro, tenia sed de venganza y tenia que saciarla de un modo u otro.
Comencé a hacer pequeñas notas en hojas de colores llamativos, en postitos y los dejaba en el casillero de Tezuka dentro de los vestidores, todos con las mismas leyendas.
“ASESINO!”
“VETE AL INFIERNO”
“NO MERECES VIVIR”
“MUERETE”
“TE ODIO MALDITO”
Eran cositas, detalles que sabia que afectaban a Tezuka, lo sabía por que veía cuando las leía, sus ojos se afilaban y su cuerpo se tensaba, sus manos temblaban, estaba dando exactamente donde más quería, en la confianza de si mismo, en su orgullo de ser como es, estaba convenciendo a Tezuka de la verdad, le estaba haciendo ver el moustro que era.
Después de haberlo sacado completamente, lo destrozaré lentamente y poco a poco iré tomando lo que me pertenece...
Su vida.
Sonriente, miré hacia la luna de esa noche, estaba terminando las notas del siguiente ahora eran más crueles, eran hojitas de papel de color rojo sangre, con letras sangrientas en color negro, las pondría no solo en su casillero, si no en su salón de clases, en sus libros, en las canchas, en cualquier lado donde lo viera, donde le recordara lo que era.
El bastardo asesino de Yuuta y Syusuke Fuji.
Posted by Algodón de Azucar @ 2:51 PM
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Venganza 2
Titulo : Venganza
Título del Capitulo : Esto es solo el comienzo
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Tenis no Oujisama
Pareja : Tezuka Kunimitsu y Fuji Syusuke
Status : Completo
Número de Palabras : 5,153
Advertencia : Muerte de un personaje.
Había regresado a casa con el paso tranquilo y una enorme satisfacción que se reflejaba en sus hermosos labios con una bella, amable y mentirosa sonrisa, mentirosa por que ocultaba la verdad del sentimiento que reflejaba en si, aunque jamás lo diría, no, sus sonrisas debían de ser siempre las mismas.
Siempre.
Sonrió como siempre para encaminarse a un parque, los rayitos de sol que estaban anunciando ya la caída de la tarde en todo su esplendor, le daban la impresión de que era una de esas tardes dignas para pasar al parque, quizá comprarse algún dulce y sentarse en los columpios para ver el atardecer y sin perder la sonrisa, eso fue lo que hizo.
Se acercó a la heladería que estaba cerca de la entrada del parque, a ese local que siempre iba junto a Eiji cada que lo sonsacaba de comprar un helado juntos, sonrió para pedir a la chica de ahí, uno de sus favoritos, de Wasabi, aunque la chica lo miró extrañada, pero se quedó embobada con la sonrisa de Syusuke.
No era la primera vez que eso pasaba, adoraba ver como chicas y chicos por igual ponían esa carita de perrito abandonado en medio de la lluvia, sonrojados y ensoñados con él, aunque solo hubo una persona que no logró sacar una de esas miradas, más que después de haber intimidado lo suficiente como para que no hubiera riesgos.
Y ese era Tezuka Kunimitsu.
Con ese pensamiento en su cabecita, se sentó en el columpio dejando por cualquier parte su maleta, pero siempre a su vista, se sostenía con una de sus manos a la cadena que colgaba del columpio y con la otra se acercaba el frío contenido del barquillo, mientras con la punta de la lengua y con sus labios degustaba el sabor y sentía el frío que hacia insensible su boca.
Recordaba exactamente como le había conocido, aquella tarde de Primavera en el club de Tenis, el jovial y siempre respetado Tezuka en sus inicios, un novato cualquiera que comenzaba a sobresaltar entre todos los de su misma edad, colocándose en el rango de los más avanzados, era admirado, era respetado, era... casi alabado.
Eso al principio no le gustaba para nada, así que no intentaba llamar mucho la atención para así después dar el gran descubrimiento, opacando a Tezuka.
Lo primero sucedió, más lo segundo... jamás pasaría.
Tezuka se había convertido en lo más importante para SEIGAKU, era el pilar central del equipo, era el capitán, era la mano derecha de la profesora Sumire, y aunque él había logrado el titulo de Prodigio, definitivamente nunca había logrado alcanzar a Tezuka al grado de opacarlo.
Sonrió.
Los retos le enloquecían, y eso fue lo que pasó al final.
Al cabo de su segundo año, se dio cuenta de que a Tezuka, por más que se estirara, se esforzara, Tezuka seguía estando uno o dos pasos delante de él, y ahí sucedió.
Se obsesionó con superarle en cualquier cosa, en cualquier detalle, como fuera, quería superarle, quería hacerse dar a notar frente de Tezuka, ya que sentía que para Tezuka, el nombre de Syusuke Fuji, no era más que otro miembro más del equipo, importando poco o pasando por el mote de Prodigio que se había ganado gracias a su potencial.
Comenzó a sacar contra-ataques que eran completamente sorprendentes, el primero fue el Higuma Otoshi, creyendo que así captaría la atención de Tezuka, jamás lo logro, al parecer para él no era cosa de otro mundo el regresar cualquier tipo de remate, por más fuerte o acertado que estuviese.
El segundo fue el Tsubame Gaeshi, aquel golpe que no rebotaba, que lograba escuchar mientras jugaba, como todos se sorprendían, hasta sus compañeros de equipo le vanagloriaban, gritaban su nombre como si fuese un rey, Syusuke Fuji se convertía en eso, un Rey con la corona de ser invencible, sin derrotas, sin puntos débiles.
Pero Tezuka... Tezuka Kunimitsu era un Dios fuera de su reino, fuera de su alcance.
El tercero, que mostró cuando ya Ryoma estaba en el equipo, ahora que se sentía completamente opacado por otro enorme mounstro que venia a enterrarlo aun más, y quizá, lo peor de todo es que este nuevo chico prodigio de nivel de novato, estaba más en la mente y en el campo visual de Tezuka que él mismo.
Eso quizá le hizo sacar el tercer contra-ataque, Hakugei, aquel contra-ataque que era invencible, era completamente perfecto, era aquel que derrumbaría la barrera de Tezuka, y la sombra de Ryoma.
Pero aun así, no fue suficiente.
Se termino el helado pensando en todo lo que acababa de razonar, realmente recordar dolía, pero no lo había entendido hasta ese día, en el cual se enfrento oficialmente a Tezuka, cuando Ryoma ya se había ido a Estados Unidos, donde todos daban su mayor esfuerzo y todo volvía a ser casi igual como era antes de que el Príncipe apareciera.
-Es extraño... un Rey, un Príncipe, y ... nuestro Dios inalcanzable... –poso ambas manos en las dos cadenas del columpio para mecerse suavemente mirando hacia abajo, seguía pensando, seguía meditando.
Ese enfrentamiento fue el definitivo para darse cuenta de lo que en realidad pasaba, algo tan común, tan corriente y a la vez tan extraño y completamente insólito.
Mientras jugaba con él y veía como cada uno de sus contra-ataques eran derrotados con cierta facilidad por el Dios Tezuka, su interior comenzaba a sentirse caliente, se sentía desesperado, debía derrotarlo a como diera lugar, no había nada que deseara más en ese instante, no había nada en su mente, alma y corazón que no fuese...
“Derrotar a Tezuka Kunimitsu”.
Sin embargo no sucedió, pero logró descubrir algo que en verdad no sabia que existía, todo su potencial en el tenis, pensó que jamás lograría llegar al limite, pero llego al limite y frente a quien veía como el poderoso dios que jamás podría vencer.
Frustrado, agonizante por dentro, había llorado frente de él, era algo imperdonable, era algo que tuvo que exigir recompensa, sus lagrimas valían demasiado como para regalárselas... pero él era Tezuka, no era cualquiera sin embargo...
-FASH BACK-
La tarde había caído en la ciudad y sus pasos eran lentos, se había negado a que alguien lo acompañara, es más hasta le había negado a Tezuka su compañía para ir solo, en verdad esa derrota le había dolido más que nada.
Frunciendo el ceño, sin esa sonrisa característica, se acordó de la tarde aquella cuando Tezuka perdió contra él gracias a la lesión de su codo izquierdo, si no fuese por eso, seguramente hubiera perdido como lo acababa de hacer.
Se sentó en una banquita del parque para ver el cielo, aquel anaranjado atardecer que le daba una suave y reconfortante sonrisa melancólica que se poso en sus labios y se tatuó en su corazón.
De pronto sintió algo de frío en sus mejillas y al abrir sus labios se dio cuenta que sabían a sal, de nuevo estaba llorando, de nuevo estaba sintiendo esa sensación de derrota de que jamás lo alcanzaría, de que aunque se esforzará no podría vencerlo, ni siquiera pisarle los talones.
Suspirando para bajar su rostro entreabrió los ojos y se llevó una mano a sus mejillas que están semisonrojadas y húmedas por las lagrimas que corrían libres por su rostro blanco.
Sonrió irónico.
-Y eso ... que le dije que se sentía bien... suelo ser un mentiroso... –dijo bajito mientras su cabello hacia sombra en sus ojos y su mano se despegó de su blanco rostro para bajar lentamente a sus piernas, inclinando un poco el cuerpo hacia delante.
-Sabia que mentías... –una voz dura y firme se escuchó desde atrás, el castaño levantó sorprendido su rostro y después de un momento se giro completamente levantándose de su asiento de forma sobresaltada.
-¡Tezuka! –dijo con toda su sorpresa marcada en ese momento, para desviar la mirada hacia un lado, secándose las lagrimas ya descubiertas por los ojos avellana del Capitán.
-¿Por qué lloras? –pregunto el capitán acercándose a él, dejando su maleta junto a la Syusuke.
El castaño de ojos azules no respondió para semisonreir como siempre y voltear a verle con los ojos cerrados y esa sonrisa que a pesar de aparentar ser la de siempre, estaba teñida de tristeza y melancolía, era tan suave aquella mancha en el rostro de Syusuke que nadie se daría cuenta.
Nadie excepto Tezuka.
-Fuji...
-Dime –dijo con su sonrisa y ya con su tono de voz más calmado, como si no hubiera pasado nada.
El Capitán se acercó a él para tomar de ambas mejillas al castaño de sonrisa eterna y verle directamente a los ojos que se abrieron de sorpresa por aquel contacto.
Las manos de Tezuka eran cálidas, el olor del chico de lentes llegó a su olfato, embriagándolo completamente, haciéndole sentir en un mundo que ni el mismo sabia que existía, y se entregó a esa ensoñación, mirándole directamente a los ojos chocolate que le veían completamente concentrados detrás de esos dos cristales con aumento.
-No me gusta verte llorar... –confesó el Capitán del Equipo en un susurro que si fuera por la cercanía de ambos, Syusuke jamás lo hubiera logrado escuchar.
El ojiazul tragó en seco mientras miraba nervioso al otro chico más alto que él, se estaba acercando, demasiado... cada vez más, hasta que sucedió.
Su primer beso.
Los labios de Tezuka eran suaves, eran cálidos, eran como la fina seda y eran dulces, o quizá era de que en ese momento su corazón latía desenfrenado y todo le parecía tan irreal.
Aun con los ojos abiertos de la impresión, no hizo nada por apartarse, y aunque lo hubiera hecho, las manos en sus mejillas y el asombro no lo dejaban moverse demasiado, así que decidió seguir con aquel sentimiento, de nuevo esa sensación.
Cerró los ojos lentamente mientras se relajaba y pasaba una de sus manos sobre las de Tezuka para hacer más intimo el contacto que de pronto fue cortado por el castaño más alto para mirarlo a los ojos.
No se dijeron nada, no hubo palabras, solo sus ojos se encontraron, el azul eléctrico y profundo contra el café oscuro que brillaba con severidad y con algo extraño que Syusuke no supo descifrar, solo sintió que era lo mejor que podía haberle pasado.
Sonrió para robarle un beso fugaz de los labios y sentarse de nuevo en la banca del parque, mirando hacia otro lado, un poco sonrojado de las mejillas, debía aceptarlo, le encantó aquel beso, le había hecho sentir cosas que jamás creyó que sentiría alguna vez, una sensación entre nerviosismo y paz, que aquella derrota no valía la pena para llorar y que ahora se sentía completo.
Eso que le había sido arrebatado con la derrota, ahora era completamente llenado por aquel simple y delicado beso.
Tezuka por su parte se le quedó mirando desde su posición para sentarse a su lado y tomarle la mano delicadamente, besándole el torso de esta y al girarla, besarle la palma de esta con los ojos cerrados.
Syusuke pensó que moriría ante esa visión.
Quizá después de haberse obsesionado, haberse enloquecido por el reto que representaba Tezuka, ahora se daba cuenta que pasó a lo más profundo de todo, más allá de la locura, más allá de la obsesión... al amor.
-FIN DE FLASHBACK-
Sonrió de nuevo para subir su rostro hacia el horizonte anaranjado, los recuerdos aun golpeaban fuertemente su memoria, y la verdad, de cierta forma, dolían... dolía el saber que aquello que sintió, esa paz y esa ensoñación que le había sido regalada de un momento a otro le era arrebatada de nuevo.
Apretó las cadenas para después aflojar su agarre y deslizar lentamente sus manos por el frío metal, el cielo comenzaba a oscurecerse más y más, al parecer ya era muy tarde y seguro en casa su madre le estará esperando y Yuuta, que había dicho que iría a la casa, estaba esperándolo con el ceño fruncido.
Sonrió con diversión al imaginarse la escena.
Levantándose de su asiento para tomar su maleta y comenzar a caminar, su cabecita comenzaba a maquinar lo que seguía en su plan, y aunque seguía con la misma idea del principio, de que aunque se estuviese vengando de él, no dejaría de amarlo, algo le decía que no todo terminaría como él quería.
Sin embargo, no hizo caso.
Cuando llego a casa, se encontró con su madre que le dio lo que esperaba, un sermón de no llegar tarde por que era peligroso, Yuuta por su parte, solo estaba mirándolo con el ceño fruncido, Syusuke solo sonreía complacido, su familia era tan predecible algunas veces.
Con esa sonrisa eterna, cenó para subir a su recamara y dejar la maleta donde siempre y sentarse en su cama pulcramente arreglada, con su rostro en dirección a sus cactus, y sus ojos cerrados, seguía pensando en Tezuka, la primera vez que habían estado juntos en la intimidad.
-FLASH BACK-
Esa tarde, el Capitán había dado por terminadas las practicas más temprano que de costumbre y es que el día siguiente seria descanso completo por que las clases se habían suspendido.
Tezuka había decidido darles desde hoy el descanso para volver con un entrenamiento especial hecho por Inui que estaría encantado, seguramente.
-Es extraño que termines los entrenamientos tan pronto... –dijo la voz dulce y cariñosa del castaño de ojos azules mientras caminaba al lado de Tezuka.
-Merecen un descanso...
-Dirás, Merecemos... –corrigió con su sonrisa mientras tomaba la mano de Tezuka y este se giraba a verle, regalándole de esas esporádicas sonrisas.
Caminaron lentamente hasta la casa del prodigio y en la puerta, se detuvieron para verse a los ojos, el castaño más bajo, le rodeo el cuello con los brazos, exigiendo un beso demandante mientras que el de ojos avellana le rodeaba la cintura posesivamente y le regalaba aquello que era exigido.
Cuando el beso se rompió y ambos estaban algo sonrojados, Syusuke abrió los ojos y sonrió de forma extraña, Tezuka le miraba atento.
-No hay nadie en casa, y no llegarán hasta mañana en la tarde... quédate a dormir conmigo... –
Tezuka le apretó de las caderas, desde hace tiempo que buscaba la forma de estar con Syusuke a solas, quería tener una sesión de mimos con su actual novio, tenia esos deseos de sentir todo el cariño que le podía regalar aquel chico de ojos profundos.
Suspiró para cerrar sus ojos detrás de los cristales y le soltó para ver su reloj de pulso.
-Si me das permiso de hablar a casa, no traigo crédito en mi móvil... –pidió de manera elegante, serio, como solía ser siempre.
Syusuke le sonrió con los ojos cerrados para tomarle de la muñeca y entrar a la casa, encendiendo las luces para que hubiera algo de iluminación en el lugar, le dirigió al teléfono mientras entraba a la cocina para preparar algo para cenar ambos.
-Mamá, soy Kunimitsu... si, nos dejaron un trabajo en la escuela y lo voy a hacer con Fuji... si, hablaba a eso... no te preocupes, mañana no tenemos clases... si, mañana llego en la tarde... no te preocupes... nos vemos-
Cuando colgó el teléfono, sintió unos brazos que lo rodearon con cariño y unos labios que se posaron en su mejilla.
-Tu nunca mientes... me sorprendes... –susurro con suavidad
-Digamos que tiene parte de la verdad...- susurro suavecito para jalarlo sobre el sillón y hacer que cayera en sus piernas y rodearlo con sus brazos.
-Hm tendrás que explicármelo... –dijo de forma burlona para escuchar el famoso ruido del Microondas que acababa de anunciar que el alimento estaba listo.
Syusuke, no queriendo, se levanto de su cómoda posición para ir a la cocina y sacar la cena del aparato y servirlo en dos platos.
-Ven a cenar...-anuncio con esa característica sonrisa para ver a su novio acercarse, robarle un beso rápido y sentarse.
Syusuke, feliz, le imitó.
La cena paso entre risas y mimos de parte de cada uno, en realidad parecía que ambos se divertían mucho, se sentían tan bien el uno con el otro, tanto Tezuka como Syusuke se sentían en el paraíso.
La cena se termino mientras que Syusuke se levantaba a llevar los platos a la cocina, limpiarlos y arreglarlos mientras Tezuka, aferrado a querer ayudarle, levantaba lo que quedaba de la mesa, cuando se metió a la cocina, se quedo en el umbral de la puerta y se le quedo mirando.
Syusuke con la camisa arremangada en los brazos lavando los paltos, sonrió sutilmente para acercarse y abrazarlo por detrás besándole el oído, haciendo que el castaño de ojos azules se sobresaltara y se estremeciera de pies a cabeza.
El castaño menor, cerro el grifo del agua y se sacudió las manos, para tomar un trapo de por ahí y secarse ambas extremidades, aun sin ser soltado por el otro castaño que ahora estaba rozando con sus labios la parte de su nuca.
Syusuke sonrió.
-Me haces cosquillas... –dijo suavemente entre un estremecimiento.
-No pude evitarlo... te veías tan hermosamente tentador... –
El comentario hizo que el prodigio sonriera aun más abiertamente mientras que se recargaba en el pecho fuerte de su pareja, acariciándole las manos, disfrutando de ahora los besitos cortos y suaves en su cuello.
El Castaño mayor, al ver que su amante ya había terminado con hacer sus cosas, le giro para tomarle de las caderas fuertemente, acorralarlo contra la pared cercana y comenzar con un beso por demás apasionado, prácticamente Syusuke creía que quería devorarlo, y la verdad, le gustaba la idea.
Le rodeo el cuello con ambos brazos para dejar que Tezuka se acercara más a él y de forma inconsciente, las manos de ambos comenzaron a tomar vida propia dentro de la misma pasión y entrega que tenían, que sentían.
No se dieron cuenta, cuando comenzaron a caminar así de juntos por la casa, ni cuando la ropa desaparecía mientras avanzaban por la casa en busca de la habitación del prodigio, ni siquiera cuando cayeron en la cama de Syusuke ya desnudos, envueltos únicamente con las caricias del otro, sintiendo que todo el mundo desaparecía con el roce de sus pieles.
Toda la noche la pasaron así, debajo de las sabanas blancas de la cama del prodigio, desnudos, besándose, acariciándose, siendo uno tantas veces que terminaron exhaustos de tanta pasión para quedar abrazados el uno con el otro, aun sin ropa y con el calor del cuerpo ajeno.
-FIN DE FLASH BACK-
Se dejó caer hacia atrás en esa misma cama y acaricio con sus manos la tela de la colcha que adornaba su cama, la misma que tenia aquella vez que Tezuka paso toda la noche a su lado.
Sonrió suavemente.
-Es hora de seguir... –dijo levantando una mano y sacando su móvil del bolsillo para marcar un numero.
Esperando unos cuantos segundos, en la otra línea se escuchó una voz varonil, completamente gruesa, abrumadoramente seria que a él lo hizo sonreír, sabia que por más que quisiera, jamás lograría realmente odiarlo, simplemente que esta venganza era para hacer notar algunas cosas.
Solo eso...
-Buenas tardes Tezuka –saludó alegremente.
-Hola, Syusuke... me extraña que me llames...
-Pues no tanto, tengo que salir al centro comercial y tengo ganas de verte, me acompañas?
-Nos vemos ahí en veinte minutos, en la entrada sur.
-Como siempre tan directo... nos vemos ahí...- colgó sin más.
Tezuka, del otro lado de la línea se había quedado pensando, en realidad no le extrañaba que Syusuke le invitara a salir, en realidad eso pasaba muy a menudo desde que son una pareja, ya que él mismo no se atrevía a invitarlo por su propia cuenta.
El por que, jamás se lo ha cuestionado y mucho menos respondido, en realidad poco le importaba encontrar esa respuesta.
Se levantó de su escritorio, dejando el libro de Álgebra en la superficie de madera, se acercó lentamente a su armario, solo se colocaría una chamarra y una bufanda, ya que afuera hacia algo de frío, después de eso, se compondría el cabello y estaría listo.
Nada fuera de lo común, nada iría a pasar de especial.
Mientras que en la casa de los Fuji, Syusuke se estaba preparando, cambio completo de ropa, pantalones negros de vestir con una camisa de color hueso semiabierta del pecho con una chamarra de cuero negra también, una bufanda blanca y un par de guantes negros.
Al bajar a la sala y tomar sus llaves, su madre le detuvo.
-¿A dónde tan arreglado?
-Voy al centro comercial, quedé con alguien, ¿quieres que te traiga algo?
-No, solo que... puedes llevarte a Yuuta?- el semblante del ojiazul se aserio un poco para suspirar y después volver a sonreír.
-Dile que se de prisa que voy retrasado.-
Su madre sonrió complacida mientras que caminaba escaleras arriba, el castaño de la sonrisa eterna, se giró a ver la ventana cerca de la puerta, afuera parecía no hacer mucho frío, pero las cosas engañan.
Las apariencias son tan mentirosas, y eso lo descubriría con Tezuka, y cada día, cada momento, cada instante que pasaba con él, refutaba aquella idea, las apariencias, hasta las miradas suelen ser engañosas, o por lo menos eso fue lo que Tezuka le enseñara alguna vez.
-Aniki?
-Si, lo siento, estaba pensando... vamonos... –lo tomó de la muñeca y sonriente salió corriendo de la casa.
A pesar de los gritos de Yuuta por que se detuviera o mínimo bajara la velocidad, Syusuke parecía acelerar, estaba retrasado por diez minutos, gracias a que había esperado a que su hermano se arreglara, no iba muy formal el ojigris, pero su ropa no lo hacia ver menos atractivo de lo que era.
Traía un pantalón kaki, unos tenis cafés claro y una camiseta de color blanca, una chamarra kaki también y una bufanda blanca, con un par de guantes blancos también, la indumentaria hacia resaltar sus hermosos ojos grises a cualquiera que le viera.
Al llegar a la puerta sur, Syusuke se detuvo para ver hacia ambos lados, Tezuka al parecer no aparecía, y eso le extrañó, por mucho que Tezuka llegara tarde, jamás llegaría tanto, y siempre le esperaría a más tardar una media hora, era imposible, aunque se dio cuenta de algo.
Comenzaba a nevar.
Lo más común era que se hubiera metido ya, y así era, Tezuka se encontraba frente a un aparador mirando aparatos electrónicos y algunos aditamentos para Computadoras, con sus manos en los bolsillos, su porte elegante, era el centro de atención de varias personas, en especial de las chicas que pasaban y se iban o sonrojadas o completamente cuchicheando de lo guapo que era.
Agradecía que fuera tímidas al grado de no acercársele, o habría un homicidio con violencia.
Al llegar a su lado, le tomo del brazo y le hizo girar, Tezuka se le quedo mirando directamente a su rostro sonriente, y aunque sus ojos permanecían cerrados como era costumbre, sus ojos chocolate, lograban ver más allá a través de sus lentes, podía ver aquel enojo, aquella ira.
Cuando iba a decir una sola palabra, otra voz se le interpuso, distrayéndole.
-Buenas tardes, Tezuka-san.
-Buenas tardes Yuuta –
Saludando cortésmente al hermano menor de su pareja, cerró los ojos y giró de nuevo a la vitrina sintiendo un pequeño jalón de parte de Syusuke que ahora traía los ojos abiertos en forma de suplica, y después de un instante de perderse en esos océanos, se dirigieron a caminar por el lugar.
Vitrinas de todo, peluches, dulces, aparatos, ropa, maquillaje... había de todo, y todo eso los iba deleitando tan suavemente que les hacia sentir la estancia placentera, por lo menos a Syusuke así le parecía, estaba con las dos personas que más adoraba en este mundo, y se sentía en el paraíso.
Al grado que estaba olvidando su pequeño plan.
El juego de Syusuke consistía en un estira y afloja, algo nuevo para la relación que tenia con Tezuka, digamos que hacer un circulo vicioso de donde ninguno de los dos pudiera escapar, claro que estaba arriesgando mucho, pero sabia que ganaría mucho.
Conocía a Tezuka lo suficiente como para hacerlo caer en su juego, de hecho, en esta primera vuelta del circulo, el castaño de lentes había caído perfectamente, tanto que le asustaba que todo se estuviera haciendo como eran sus deseos, era escalofriantemente perfecto.
Aun con la presencia de Yuuta.
Pasaron a la cafetería y los tres se sentaron en una mesa algo retirada, Yuuta enfrente de la feliz pareja, sin siquiera saber que estaban juntos de otra forma que no fueran jugadores del mismo equipo, aunque en la actitud de su hermano se notaba algo extraño.
Algo... algo sentía, una especie de angustia que le incomodaba, le hacia sentirse... vació.
Ignorando completamente este sentir, se concentró en beber su café con leche caliente y a comer delicadamente un cuerno de dulce que se le había encargado, Syusuke por su parte comía una concha y Tezuka una dona de chocolate.
El pequeño aperitivo dulce y caliente para el ambiente, le hizo tener a Tezuka una gran idea: Ir al Cine.
Este se encontraba hasta la parte alta de la plaza comercial, así que incitó a ambos a subir, tenia que ir al cine con ellos dos, seria perfecto, aunque cada vez estaba mucho mejor.
Al llegar a la planta alta, en la fila de boletos, se encontraban Eiji y Oishi, estaban esperando su turno para pedir los boletos, seguramente tenían una cita, una de esas tantas que Eiji le contaba a Syusuke en sus noches de secreto, escondidos debajo de la cama del prodigio.
Esas que siempre terminaban siendo el deleite de el castaño de ojos azules, ya que terminaba asustando al pobre pelirrojo, tanto que tenia que arrullarlo para que lograra dormir.
-Syu-chan!- Gritó el pelirrojo para mover su mano mientras que advertía a su compañero de los demás.
-Hola Eiji, Hola Oishi, ¿qué película verán?
-Hola Fuji... –saludó el ojiverde y después dio una mirada de soslayo hacia Tezuka, desviándola de inmediato, cosa que no pasó desapercibida del chico de lentes.
-Veremos una de terror... buajajajaja
-Entonces entraremos con ustedes... –Syusuke sonrió haciendo que tanto Tezuka como Eiji le vieran realmente asustados.
Si bien conocían los raros y extraños gustos del castaño, no querían experimentarlos en carne propia, aunque Yuuta solo cerró los ojos y Oishi suspiro con nerviosismo.
Las entradas se compraron, los cinco entraron a la sala tranquilamente, o por lo menos eso intentaba Oishi al calmar a Eiji que estaba saltando de un lado a otro, Yuuta solo los miraba y no pudo reprimir una sonrisa suave, tanto que no se notó, nadie la vio, Syusuke iba de la mano con Tezuka discretamente.
Se sentaron en la parte media de la sala, donde la pantalla enorme se veía mejor.
El rodaje comenzó, de entre saltos y gritos ahogados de Eiji, gemidos de dolor de Oishi por que el pelirrojo se aferraba a él, Tezuka saltando de vez en cuando y Syusuke sonriendo tranquilamente, Yuuta comiendo con calma sus refrigerios.
Definitivamente había sido una película para olvidar de inmediato, palabras de Eiji justo después de salir de la sala, Oishi sonrió ante el comentario mientras abrazaba a su pelirrojo hiperactivo y lo calmaba, Tezuka suspiraba suavemente, ya que el final no fue muy alentador mientras que Syusuke estaba platicando con Yuuta acerca de la película, ninguno de los dos se veía afectado en lo más mínimo.
-Yo no sé como soportas los gustos de tu Aniki!
-Ya es costumbre... –dijo con desgano Yuuta mientras terminaba con unas cuantas palomitas de mantequilla.
-Yo no me puedo acostumbrar y eso que cada fi9n de semana voy!
-Calma Eiji, que eso no fue nada, apuesto que la segunda parte que le saquen será mucho mejor... –aseguró Syusuke, ganándose las miradas de Tezuka, Eiji y Oishi, mientras Yuuta caminaba hacia el barandal.
El ojigris se asomo cuidadosamente, apoyándose en el enorme tubo de aluminio, parecía que el panorama de abajo le llamaba la atención, y es que había un hermoso osito de peluche del color de sus ojos con tonalidades moradas, las cuales le hicieron recordar completamente a su entrenador: Hajime Mizuki.
Sonrió de nuevo suavemente, imperceptiblemente cuando de pronto, sintió un peso detrás de él, haciendo que sus manos se resbalaran del barandal y su cuerpo se deslizara por el metálico tubo no logrando detenerse hasta que la loseta de la plata baja lo hizo de la forma brusca.
-¡¡YUUTAA!!
El grito se extendió por toda la plaza principal, unos ojos azul océano se asomaban por el barandal hacia abajo, siguiendo la ruta que el castaño de ojos grises siguiera en su caída, viendo la escena más tétrica de toda su vida, y la peor... la que jamás nunca podría disfrutar.
Su hermano, su pequeño hermano estaba tendido sobre la loseta blanca y pulida en un charco enorme de sangre, no se movía, y la gente no se acercaba, su corazón estaba destrozado al igual que el rostro del que fuera su hermano menor.
Oishi estaba tratando de jalar a Tezuka que se había resbalado con el suelo, chocado con una señora que le hizo empujar al mismo tiempo a Yuuta, al intentar alcanzarlo también se había resbalado pero se sostuvo por el cristal que quedaba semiabierto.
El pelirrojo estaba con los ojos abiertos, no podía creerlo y corrió detrás de Syusuke, intentando calmarlo y calmarse a si mismo, las escaleras de caracol eran eternas o eso creyeron sus ojos azules profundos y al llegar al final, corrió detrás de su mejor amigo.
Syusuke solo logro llegar corriendo a tomar el cuerpo de Yuuta, no tenia pulso, no tenia respiración y su cuerpo estaba comenzando a ponerse frío, la frente estaba destrizada por el mármol y sangraba mucho.
Eiji al ver la escena, solo logro desviar la mirada y taparse la boca en son de asco y de repulsión, después cayo de rodillas e intentó acercarse a gatas.
-NO LO TOQUES!
La voz desencajada de Syusuke le hizo retroceder asustado y se tapo los oídos, sus ojos se abrieron de par a par, y aunque sus lagrimas corrían libremente, no se escuchaban gemidos de su garganta.
Oishi y Tezuka llegaron corriendo, el primero tomo al pelirrojo entre sus manos y lo abrazo, no encontró resistencia pero tampoco aceptación, Eiji no quería reaccionar, Tezuka por su parte se acercó a Syusuke y recibiendo a los paramédicos que ya habían llegado, apartó al castaño de ojos azules a la fuerza ya que no quería que nadie tocara a su hermano.
Lo abrazó fuertemente y le beso los cabellos, el paramédico informó a donde lo iban a llevar, así que Tezuka sacó su teléfono móvil y llamó a la casa de Syusuke, dando la noticia sin muchos detalles e informó del paradero de Yuuta mientras que tomaba un taxi y se llevaba a Syusuke.
Oishi hizo lo mismo pero se llevo al pelirrojo a su casa.
Posted by Algodón de Azucar @ 2:49 PM
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Venganza 1
Titulo : Venganza
Título del Capitulo : Venganza
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Tenis no Oujisama
Pareja : Tezuka Kunimitsu y Fuji Syusuke
Status : Completo
Número de Palabras : 8,746
Advertencia : Engaño
La lluvia golpeaba fuertemente el cristal de la ventana, afuera, el cielo estaba vestido de un color gris intenso y demasiado oscuro, la lluvia hacia que la melodiosa caída de las gotas de agua fuera lo único que se escuchara en esa pequeña sala, sus ojos estaban fijos a través de ese cristal, mirando como el agua acariciaba y hacia caminos impredecibles sobre el fino vidrio de aquella ventana.
El reflejo de su rostro era nítido, sus ojos de color azul océano estaban con una expresión extraña, parecía que denotara tristeza, dolor, decepción, angustia, rencor, ira, depresión... todo estaba mezclado en esos ojos de color azul oscuro, mientras sus orbes brillaban de manera tan poco normal que quería fundirse con las gotas de agua, su rostro estaba pasible, tan solo sus labios formaban una línea recta, sus cejas estaban en una posición desconcertante, no se sabia si su gesto era de frustración o enojo.
Definitivamente, estaba hecho un caos su rostro, que era un poco el reflejo de lo que dentro de él se encontraba, todo eso que se veía en sus ojos, en sus cejas, en el puente de la nariz, en esos labios, y en esas pequeñas gotas, que celosas, intentaron dibujar los mismos caminos que hacían las gotas de lluvia en el cristal, pero en las suaves y blancas mejillas del chico castaño.
Su cabello estaba empapado, algunos flecos se adherían a su frente, otros más a sus patillas, unos más a su quijada, sus ojos de pronto se vieron perdidos...
Aun lo recordaba, como estaban ahí, parados en medio de las canchas del club de tenis y la lluvia comenzaba a bañarlos gentilmente, eran gotas tan suaves que parecían solo acariciarles suavemente, estaban juntos, abrazados, dándose calor...
Aun podía sentirlo...
-FLASH BACK-
Sus manos estaban posadas delicadamente en su pecho, mientras que su cabeza se recargaba en el hombro del más alto quien lo rodeaba delicada y cuidadosamente de la cintura, atrayéndole hacia si en un acto por reflejo y de cariño, el castaño menor estaba sonriente con los ojos cerrados, mientras se repegaba más a él, sus manos comenzaron a hacer una serie de caricias tan suaves y gentiles que estaban libres de algún deseo o intento oculto.
El mayor, cerró los ojos para apretar un poco más el abrazo, sus manos estaban acariciando lentamente la espalda baja del menor, y su mentón se recargaba en el cabello empapado del castaño menor.
-Syusuke...
-Dime...
-¿Por qué...?
-¿Por qué, que?
-¿Por qué te dejas ganar tan fácilmente por mi?...
-Me superas en todos los aspectos, eres el mejor en todo, jugando en la cancha, abrazándome bajo la lluvia, y hasta besándome con suavidad...
-Syusuke... –suspiró suavemente para depositar un suave beso en la frente del menor, mientras lo repegaba más a él.
-Tezuka...
-Dime...
-Dime que me quieres...
-...-
El silencio se apodero de ambos, el chico de cabellos castaños y ojos de océano sabia a la perfección de que al Capitán le costaba declarar abiertamente sus pasiones y sentimientos, si bien él le conocía al grado de saber que pensaba con solo ver sus ojos, también quería escucharlo, era aquella estúpida necesidad humana de escuchar que eres querido, que eres deseado...
-Dímelo...
-...
El silencio de nuevo... de nuevo aquel incomodo susurro tan callado que no se escuchaba, sabia que sus ojos le suplicaban vagamente que no le hiciera eso, pero... Syusuke quería escucharlo, necesitaba hacerlo, deseaba hacerlo, escuchar de sus labios tan solo dos palabras.
“TE QUIERO”
No pedía más, no era una cosa del otro mundo, ¿cierto?... era tan fácil, el mismo se lo había dicho muchas veces, incluso cuando hubo aquella declaración un tanto absurda de ambos, se lo había dicho suavemente contra su oído, pero jamás había escuchado algo de respuesta, no... nunca lo había hecho.
Ya era hora de escucharlo aunque fuera una sola vez, pero conocía al Capitán, y aunque muchas veces ya lo había perdonado por semejante simpleza y estupidez, quería escucharlo una sola vez, solo una vez...
... solo una vez...
-Tezuka... por favor...
-... tenemos que irnos, la lluvia nos hará daño...
El castaño mayor soltó la cintura del menor, al parecer su mirada suplicante no había hecho efecto esta vez sobre el prodigio de su equipo, y aunque sentía las palabras, para él se le hacia absurdo repetirlas, para él, decir muchas veces una sola cosa, comienza a perder el verdadero sentido de lo que se refiere, el verdadero significado se va a la nada, y esa frase, o esa palabra, termina siendo eso, nada.
Con el ceño fruncido, Tezuka se dirigió a los vestidores para adentrarse en ellos, dejando con muchos sentimientos encontrados a Syusuke que lo seguía con la mirada desde el centro de la cancha aun debajo de la lluvia, sus ojos estaban de una forma imposible de descifrar, solo estaban clavados en aquella espalda que ahora se perdía detrás de la puerta verde que cerraba los vestidores del club.
-FIN DE FLASH BACK-
Sus ojos seguían fijos en aquel reflejo que era su rostro, y aunque realmente no se miraba a si mismo, sabia que su reflejo daba a entender lo que sentía, o de cierta forma, algo proporcional a lo que estaba pasando dentro de si.
La habitación estaba completamente oscura, su cuerpo estaba tapando la única posible entrada de luz, y aunque afuera estaba también en completa oscuridad gracias a los nubarrones grisáceos, un poco de luz del día se podía colar entre las nubes y llegar a su habitación, pero no... el no quería ver la luz, no por ahora.
Su mano se fue elevando gradualmente, lento, suave, un movimiento con grácil facilidad para llegar a aquella superficie de cristal que ahora estaba fría, obviando la temperatura externa de su casa, y frunciendo aun el ceño, se dio cuenta de que tomaba demasiado en cuenta algo que era tonto, pero...
Era la necesidad de escucharlo de sus labios aunque sea una sola vez.
¿O es acaso que solo está jugando con él?
¿Se satisfacía con su cuerpo, con sus labios, con sus caricias y cariños, y entregaba algo igual solo para no sentirse vació ni solo?
¿Acaso era solo el juguete de Tezuka Kunimitsu?
Cerró los ojos un segundo, un segundo que bastó para que otro recuerdo asaltara su mente, el recuerdo de saber que Tezuka no era la máscara firme, o esa presencia imponente que lograba dominar a todo el equipo, no, Tezuka era pasión, entrega, armonía, dedicación...
En todos los aspectos...
-FLASH BACK-
-15-0
El pelota había caído detrás de Syusuke, tomándolo desprevenido a ese movimiento que el Capitán había hecho, un punto más le había anotado, y él, solo había podido ganar 2 juegos de 5 que ya llevaban.
El prodigio sonrió de manera complacida, le divertía jugar con Tezuka, ya que definitivamente tenia que esforzarse al grado de querer vencerlo, deseaba vencerlo en cualquiera de las actividades que compartía con él, deseaba vencerlo aunque fuera una sola vez, solo una...
El Capitán volvió a la línea de saque para comenzar a rebotar la pelota haciendo que el prodigio tomara posición en su cancha, esperando con una sonrisa aquel saque.
El servicio llegó como siempre, con potencia y preescisión, Syusuke tuvo que hacer un gran esfuerzo de devolverlo de la mejor manera posible y mandarla al lado contrario de Tezuka, sin embargo, la pelota dio una curva improvisada para caer frente a Tezuka.
-¡T-Tezuka Zone! –dijo alarmado Syusuke mientras abría los ojos en exceso, estaba en problemas.
Se comenzó un peloteo de ambos, las pelotas de Syusuke eran atrapadas dentro del Tezuka Zone, y los golpes certeros de Tezuka estaban acabando con la resistencia y el partido, definitivamente Syusuke estaba sumergido en la famosa técnica de su Capitán y no podía romperlo, por más que lo intentara no lo lograba.
-Demonios...-susurró suavemente, restando una de las pelotas que llegaba en uno de sus lados, para después regresar a su posición.
Tezuka se preparó de manera a que su raqueta quedara en su hombro derecho, su cuerpo girado a tres cuartos, su mirada fija en la pelota.
-Aquí viene... –susurró Inui que se arreglaba las gafas mientras que los demás titulares estaban serios.
El golpe final de Tezuka: Zero Shiki Drop Shot.
La pelota cayo cerca de la red y regreso en un inesperado giro para quedar al ras de la red, mientras Syusuke se quedaba parado mirando aquella pelota amarilla que parecía burlarse de su cruel derrota frente a Tezuka.
De nuevo había sido vencido por aquel hombre de semblante serio y presencia imponente, una vez más sucumbido ante el poderoso Tezuka Kunimitsu.
-Juego y Partido para Tezuka. 6 – 2
Sonriendo como siempre, tragándose el mal sabor amargo de una derrota, se acercó lo que quedaba a la red, dos pasos solamente, y después de eso, espero a que Tezuka le imitara, y quedando de frente, se dieron las manos.
Syusuke abrió los ojos.
-Vaya, nunca puedo ganarte...
Tezuka no contestó, simplemente se limito a verle y después de soltar su mano, se giró hacia las rejas, donde todos estaban parados, esperando.
-Las practicas de hoy terminaron, pueden irse...
Su voz, imponente como siempre, Syusuke volvió a cerrar sus ojos y sonrió.
-FIN DE FLASH BACK-
Esa pasión que demostraba cuando jugaba, la entrega con que iba por cada pelota, la insistencia y poderío que demostraba al golpearla de regreso, la impaciencia de querer ganar de manera rápida y fácil, definitivamente Tezuka era como todos los del equipo, era Tenaz como Inui, valiente como Ryoma, por demás obstinado como Kaoru, fácil de molestar como lo era Momoshiro, infantil y tierno como Eiji, calculador como Oishi, y preocupado por todos.
Y... ¿Cuál era la semejanza entre ellos dos?...
Ciertamente no se la imaginaba, o talvez si.
El reflejo del cristal mostró como su miraba se ocultaba bajo el fleco castaño que comenzaba a secarse lentamente, oscureciendo la parte de los ojos, sus labios estaban aun en esa pasividad que pronto dejó de ser la misa.
Había sonreía tan suavemente que parecía que esa sonrisa era un reflejo ficticio provocado por la deformación del reflejo de las gotas de agua, pero ahí estaba, esa sonrisa que se formaba, que estaba naciendo, una sonrisa de lado, una sonrisa llena de todo lo que sentía en ese momento.
-Hmm... Tezuka... –susurró suavemente con esa sonrisa que se ensanchó aun más para después de eso, subir la mirada y que se viera de nuevo ese reflejo, pero ahora, sus ojos azules océano destellaban de una forma por demás maléfica, parecía que estaba maquinando algo grave, algo que parecía safrtisfacerlo en su más interno deseo.
Destrozar.
Ver sufrir.
Despegó su mano del vidrio para mirar afuera de manera atenta, la lluvia seguía cayendo de manera torrencial, parecía un suicidio el salir en ese estado del tiempo y más si se hacia en la forma que él se encontraba.
La camiseta de titular de SEIGAKU, con la chamarra sobre sus hombros abierta, el pantalón completamente empapado, haciendo más oscuro el color azul del que era hecho, sus manos colgando ahora a sus costados, su cabello aun húmedo, y aunque ya se estaba secando, podía verse las huellas de que había sido sometido a una lluvia torrencial.
Salir en ese estado a la calle sin paraguas era definitivamente un suicidio que... decidió hacer.
Sus pasos se dirigieron a la salida de su casa, pasó por la sala donde sus hermanos lo miraron pasar extrañados, más ninguno dijo nada, ciertamente hasta a ellos les intimidaba aquella mirada que traía pintada en sus hermosos ojos azules.
Yuuta concluyó de que definitivamente ni en el partido contra Mizuki, es más ni contra Kirihara había tenido esa expresión, cada día su hermano le daba más y más miedo, parecía que en verdad lo que se rumoraba de él se hacia cierto a cada instante que le conocía mejor.
-Aniki... –susurró suavemente para después escuchar la puerta cerrarse.
En la puerta principal de la casa, estaba detenido bajo el techo que esta tenia, sus ojos estaban clavados en la acera, el firme pavimento que recubría las calles, aquel gris que hacia combinación con el gris del cielo, sonriendo como hace un momento, dio un paso para después comenzar a caminar debajo de la lluvia.
Las gotas de agua caían por su hermoso rostro, enmarcándolo despacio, delineando sus curvas, mientras su cabello castaño se relamía hacia la forma de su cabeza y el contorno de su rostro, parecía que ahora si, un asesino estaba formándose dentro de Syusuke, un verdadero psicópata que estaba dañado en su más intimo orgullo e iba por la vengaza dispuesto a matar.
Sus pasos eran lentos y el sonido de estos contra el suelo y los charcos, era opacado por la armoniosa melodía de las gotas chocar contra el suelo, sus ojos permanecían abiertos con esa mirada afilada, llena de algo que era combinación de todo, sus manos se balanceaban a sus costados, dándole el impulso para cada paso.
Su sonrisa se ensanchó para darse cuenta que había llegado a la calle que esperaba encontrar, la calle donde estaba situada la casa de Tezuka.
Se detuvo en la esquina para ver hacia el lado opuesto de donde era su destino, y dándose cuenta de que no se encontraba nadie, solo sonrió complacido para dirigir ahora su mirada a una casa de fachada antigua que estaba en el centro de la cuadra, era la tercera puerta del lado izquierdo.
-... hmm... –su sonrisa se ensanchó para comenzar a caminar con sus ojos clavados en la puerta de madera, sus pasos eran seguros más no apresurados, sus manos se balanceaban de manera armoniosa con todo su cuerpo, para después llegar a la puerta y mirar el letrero de la puerta.
-Familia Tezuka...-dijo para subir su mano a acariciar las letras y después de eso cerrar el puño y golpear algo fuerte el apellido.
“TEZUKA”.
Devolvió su careta angelical como era costumbre para tocar el timbre de la manera más tranquila, debía de estar calmado como siempre, si la familia del susodicho Capitán estaba en casa, talvez la venganza tendría que esperar.
La puerta se abrió para dar pasos a unos ojos de color chocolate detrás de un par de cristales que le miraban curioso. Su rostro estaba con sumo cuidado en esa mascara que el mismo sabia que no era cierta, y sonriéndole como si nada pasó, saludó de forma cordial.
-Hola... ¿me dejas pasar?... estoy empapado...
-Syusuke, ¿qué haces aquí?...
-¿No puedo venir a visitarte?
-Pero esta lloviendo muy fuerte...
-Bueno, si no quieres recibirme me puedo volver a casa, al fin ya estoy empapado...
-... pasa...
-¿Perdón?
-Pasa... –le tomó del brazo para jalarlo delicadamente hacia dentro y hacer que se quitara la chamarra y el pantalón, quedando en el pantalón corto de color blanco y la camiseta de regular, obligándole también a que se quitara los tenis y los calcetines blancos.
Syusuke sonreía complacido por las atenciones del Capitán y su pareja mientras que planeaba la idea de cómo seguir con su plan sin caer en la ensoñación de aquellas fingidas atenciones.
Tezuka le dio un chocolate caliente y le presto algo de ropa que le quedaba un poco más grande de lo que le hubiese gustado, un suéter de color negro tejido a mano y un pantalón de pans gris que le quedaba largo, suspirando no dijo más.
-¿A que debo tu visita?
-¿No puedo visitar a mi pareja?... oh, lo siento, ¿no está tu familia?
-No, no está, hablaron hace rato, se quedarán allá hasta que la lluvia aminore, al parecer la carretera está muy afectada y no se puede conducir con seguridad.
-Vaya... entonces ¿puedo quedarme?
-... –lo pensó un segundo- ... habla a tu casa...
-¿Me prestas el teléfono?
-Ya sabes donde está...
Dijo para levantarse del sillón e ir a la cocina y comenzar a preparar algo para cenar, si bien cuando estaba solo no tenia ganas de comer nada, ahora que estaba con su novio, debía de hacer algo para que comiera, seguro no había comido nada.
Syusuke se acercó al otro sillón y tomo el telefono inalámbrico para marcar el numero de su casa.
-Si?... Hermana soy yo, Syusuke... aja... en casa de Tezuka... jejeje comencé a sentirme mal y era el lugar más cercano... si... no. No creo llegar... para eso hablaba, al parecer la lluvia empeoró y no creo poder regresar a casa...si, de hecho, no hay problema, él me lo pidió... si, si, dile a Yuuta que no se enoje... hasta aquí oigo sus gritos... tranquila... estaré bien... jajajaja Hermanita, no creo que suceda más de lo que estás pensando... o quien sabe...-su mirada se clavo en la puerta de la cocina- ... si si, nos vemos mañana después de las practicas, me iré desde aquí a clases con Tezuka... no hay problema por eso... aja... el uniforme?... hermanita, venia con el pans del equipo, no habrá problema... si, tranquila hermanita... aja... si, buenas noches... si, si... adiós.
Terminó la llamada para suspirar y acomodarse en el sillón y echar la cabeza hacia atrás, ¿en verdad debía de hacer eso?... frunció el ceño para después de eso llevarse una mano al rostro, tallándose los ojos.
Tezuka se asomó por la cocina, parado en la puerta de esta, le miró fijamente.
-¿Te preocupa algo?
-¿Ah?
-Que si te preocupa algo...
-No, no es nada... –le mostró la sonrisa de siempre.
Tezuka se regresó a sus deberes mientras que Syusuke se estiraba y después de eso se levantaba para caminar a la cocina y recargarse en el marco de la puerta cruzándose de brazos con sus ojos abiertos y esa sonrisa que más que confianza te daba a entender de que algo planeaba.
-¿Dónde me mandarás a dormir esta noche?
-El cuarto de huéspedes está listo... solo te...
-Quiero dormir contigo... –soltó de pronto, Tezuka se giró a verlo.
-... si quieres...- Syusuke de una forma se alegró por otra le pareció extraño.
¿Acaso Tezuka tenia cargo de conciencia por lo de hace un rato?
Tezuka salió de la cocina para servir una cena suave, era un poco de té para el castaño menor y café para él mismo y un poco de pan dulce, no era nada fuerte, ligero para pasar solo la noche sin hambre.
La cena fue silenciosa, ciertamente Syusuke a veces agradecía que Tezuka no fuera un parlanchín, si no que fuera callado, serio, reservado, pero como dolía que hasta a veces con él se colocaba esa máscara de arrogancia, frialdad que le exasperaba, que le dolía... ¿acaso no eran ellos pareja desde aquel día?
¿Acaso Tezuka solo jugaba?...
Esa pregunta era la que estaba rondando por su mente mientras masticaba elegantemente el pedazo de pan que acababa de morder, y su mano estaba sosteniendo su taza de té, al terminar solo suspiro y se dejó echar hacia atrás.
-Definitivamente haces un té delicioso... te raptaré para que me hagas té en las noches... –dijo divertido a lo que Tezuka solo ablandó su semblante y se levantó sin decir nada tomando las cosas de la cena y dirigirse a la cocina, dejando todo pulcramente arreglado.
Al salir se le quedó mirando para acercarse por detrás pero fue sorprendido ya que Syusuke al sentirlo tan cerca, se levantó de su asiento algo abruptamente y girándose, le sonrió con los ojos cerrados para caminar hacia las escaleras.
-Kunimitsu... tengo sueño... ¿nos podemos ir a dormir ya?
Tezuka lo miró con algo de recelo para después de eso, acomodar la silla donde antes había estado el castaño menor y le siguió para subir detrás de él las escaleras llegando a su recamara, la cual fue abierta por el menor de los dos, dejando ver esa habitación tan bien arreglada y todo debidamente en su lugar.
-“Nunca dejas algo fuera de su sitio, ¿ne Tezuka? – Pensó
Se acercó lentamente hacia la cama para dejarse caer bocabajo en uno de los costados de esta, donde ya había escogido su lugar, el lado izquierdo de la cama, y aunque sabia que era el lugar donde Tezuka siempre dormía, no le importó, simplemente se acomodó para abrazar la almohada y darse cuenta que le embriagaba el aroma del dueño del sitio, ciertamente le enloquecía saber que solo él podía tener al Capitán en sus brazos, sentir sus besos ... nada más él... ¿verdad?
Celos absurdos comenzaron a llenar su cabeza, sin en cambio, negando suavemente se deshizo de esos pensamientos y esas sensaciones que afectarían a su plan perfecto, no se dio cuenta a que hora, Tezuka ya se había cambiado de ropa y ya se había acostado a su lado, dándole la cara, y acomodándose se dijo a si mismo, se pidió que la vengaza comenzara mañana, que ahora solo quería disfrutar de su compañía.
Sin embargo, una mano suavemente se posó en su rostro, le estaba delineando el contorno de esta para bajar a su hombro y pasar a su costado, sus mejillas se tiñeron cuando aquel dedo llegó a su cadera y se detuvo ahí para sentir la mano completamente posada en esa zona, esa mano era fuerte, era grande pero era delicada en la forma de acariciar, sus mejillas se sonrojaron aun más ya que sabia que Tezuka lo miraba entre la oscuridad.
Sentía sus orbes cafés oscuro sobre su cuerpo, su rostro... sus labios.
No se dio cuenta cuando Tezuka se había repegado a él y lo había tomado firmemente de su cadera acercándolo más a él y haciendo que sus respiraciones se entremezclaran mutuamente, sintiendo cálida la respiración del otro en su rostro, su otra mano buscaba lentamente la otra de Syusuke para entrelazar sus dedos, viéndose fijamente a los ojos.
Sus labios fueron atrapados de pronto con otros que exigían atención y respuesta, la cual fue dada inmediatamente, la mano libre de Syusuke envolvió la nuca del castaño mayor para atraerlo a él y girarse en la cama, acomodándose, posando su espalda sobre el colchón, jalando al otro castaño sobre sí, el cual no tardo en acomodarse sobre su cuerpo, posando su mano aun en su cadera, pero ahora de forma más provocativa, y su mano entrelazada afrentándola más.
La mano de Syusuke bajó por la espalda de Tezuka para llegar a la mitad de esta y comenzar a jalar la tela de la pijama del Capitán para subirla al grado de dejar la espalda descubierta, quería tocarlo, sentirlo, desearlo, aun más de lo que ya lo hacía, quería amarlo, perdonarlo una vez más.
Tezuka se despegó un instante para verlo, y darle la oportunidad de deshacerse de esa prenda molesta, la cual desapareció gracias a la mano suave y ágil del prodigio del equipo, sintiendo así, con su mano abierta el pecho del Capitán, tenia los músculos algo marcados, nada exagerado, todo estaba bien, en su lugar, dándole aquel toque sensual y firme que siempre tendría Tezuka Kunimitsu, de nuevo los labios de Tezuka ocuparon los suyos, para bajar lentamente por la quijada al cuello de este dejando pequeñas marcas rojas en el camino.
Los labios de Tezuka, chocaron con el tejido en color negro y frunció el ceño de manera molesta, Syusuke sonrió divertido.
-Nunca te gusta perder...
Susurró pero no recibió contestación más que un beso exigente que le hizo callar cualquier otro comentario, mientras las manos expertas del Capitán estaban infiltrándose debajo del suéter, ya había soltado la cadera y la otra mano del castaño, y sintiéndose libre, comenzó a explorar el pecho y los costados del menor que yacía debajo de él.
Sus manos agradecían el acto de sentir esa piel tan suave y delicada, puramente virginal ante sus toques, bien sabia que Syusuke era virgen en todos los aspectos, y que él era el primero en todo ese tipo de cosas, y también Syusuke era el primero en todo dentro de él mismo, que le despertaba esos deseos, sin embargo... algo no estaba bien.
Subió lentamente el suéter para deshacerse de él sacándolo por la cabeza del menor, para mirarlo, estaba con el torso desnudo y con los ojos clavados en los suyos, exigía aun más atenciones y reclamaba y amenazaba de que no se detuviera en ese momento, aunque de pronto, le aprecio que vio unos ojos verdes en lugar de ver unos de color azul océano.
Entrecerrando los ojos, se acercó llevado por esa vaga ilusión para apoderarse de esos labios de manera posesiva, una vez más, Tezuka le demostraba a Syusuke lo posesivo y apasionado que podría llegar a ser, le encantaba la idea de saberse de él en muchos aspectos, de ser vencido por él en todas las formas, de que él le poseyera una y otra vez como Capitán, amigo, compañero y ahora... amante.
Las manos del castaño menor se acoplaron a su cuerpo, delineando los músculos de la espalda del Capitán mientras que este suspiraba contra el cuello sonrosado del otro, definitivamente esas manos eran delicadas, suaves y sabían donde tocar, de pronto, sus manos bajaron a las caderas de su prisionero una vez más, pegando su cuerpo al de él, logrando sacar un gemido de los labios del menor con aquel acto.
Le mordió el lóbulo de la oreja mientras comenzaba una suave fricción entre sus cuerpos, el pecho suavemente se acariciaba mutuamente contra el otro desnudo, sus piernas ahora también descubiertas, también estaban acariciándoles lentamente, y donde más fricción se sentía, donde parecía que el calor los consumía, era la una zona donde las telas aun no desaparecían.
Syusuke estaba sonrojado, sus manos estaban aferradas a la espalda de Tezuka, mientras respondía a aquellos movimientos de caderas que comenzaban a hacerle perder la razón lentamente, sus labios entreabiertos dejaban salir suaves gemidos y leves jadeos contra el oído de Tezuka quien lo resentía y hacia más fuerte cada fricción.
Las manos de Tezuka no se mantuvieron para nada quietas, se deslizaron hacia arriba para llegar al borde de la ropa interior del castaño menor, y comenzar a deslizarla hacia abajo, acariciando lentamente con aquel acto, la piel de esa zona parecía más tentadora y suave que la demás de todo el cuerpo, y sentía la necesidad de tocar hasta el ultimo centímetro de aquella hermosa piel.
La ultima prenda que cubría el cuerpo de Syusuke fue removida dejándole totalmente desnudo, las fricciones eran cada vez más acentuadas mientras que Tezuka ya no soportaba más, quería hacer suyo ese cuerpo, marcarlo como suyo y de nadie más quería ver el brillo del deseo en esos ojos que en ese momento le parecían verdes y que brillaban solo para él.
Las manos de Syusuke parecían haber leído la mente del otro castaño al cual estaban aferradas y bajaron lentamente por la espalda para llegar al borde de la ultima prenda de Tezuka y comenzar a bajarla lentamente acariciando con esto el trasero del Capitán el cual se sonrojó pero mordió y besó gentilmente el hombro de su amante, dándole a entender que lo hiciera, que siguiera.
Ahora, ambos estaban completamente desnudos, sus cuerpos estaban en un total contacto que parecía incendiarles la piel, las manos del castaño menor volvieron a subir a la espalda del mayor para aferrarse de nuevo a esta, mientras que las manos del mayor se aferraban a la cadera de su prisionera, comenzando de nuevo aquel vaivén de roces que ahora hacia que ambos cuerpos se quemaran entre si.
Syusuke aumentó el volumen de sus gemidos mientras se escondía en el cuello de Tezuka, mientras este, jadeaba contra el oído del menor, acelerando y profundizando aquellos movimientos, sintiendo como ahora el sexo de su amante estaba ya completamente erguido y deseoso de más.
No esperando más, se medio incorporó sin querer mucho hacer aquello para después de eso, acercarse a los labios del otro y besarlo entre posesiva, apasionada y locamente llevando una de sus manos a aquel sexo caliente que acariciaba con candentes movimientos, ahogando gemidos en sus labios por parte del otro castaño, las manos de Syusuke no lo habían soltado.
Su mano dejó un momento aquel sexo para bajar a los testículos, los cuales acaricio con delicadeza, jaló pero no con rudeza, estaba extasiando al otro de una manera que le hacia arquear la espalda y enterrarle un poco las uñas, cosa que no le molestaba, sonrió de forma maliciosa, la oscuridad pudo esconder bien aquella sonrisa que el otro, en su mundo de placer, no notó.
La mano bajó un poco más encontrándose con la virginal entrada del otro, y acariciándola aun más hizo que Syusuke rompiera el beso y arqueara la espalda de placer puro mientras que sentía como el dedo que antes acariciaba comenzaba a entrar lentamente sintiendo un poco de incomodidad pero aun así, lleno de un placer infinito.
De pronto, un segundo dedo hizo aparición dentro suyo para hacer que se quejara ahora más incomodo, más no dijo nada y suplico con un beso en los labios que siguiera, que no se detuviera en esos momentos, estaba enloquecido, extasiado, embriagado con las caricias, besos y el aroma de Tezuka en sus sentidos.
Por su parte, el castaño mayor, comenzó a hacer círculos dentro de su cuerpo, dilatándole la entrada para meter un tercero, el cual fue recibido por un gran gemido ronco, pero ahora de placer puro mientras arqueaba la espalda, desprotegiendo su cuello el cual fue atacado por los labios de Tezuka de manera ágil y mordaz, dejando marcas rojas que en la oscura noche no se notarían.
Sacó lentamente los dedos de aquella entrada para después de eso, colocarse entre sus piernas, haciendo que el castaño menor, flexionara sus piernas y se acomodara para verle con los ojos entrecerrados de placer tomándole de los hombros y repegandose a él.
-Hazlo Tezuka... –suplico el castaño menor en su oído de manera sensual, algo que no soportó el Capitán.
La punta de su sexo estaba acariciando su entrada, haciendo que este jadeara despacio, poco a poco se fue hundiendo dentro de él provocando que Syusuke apretara sus hombros con fuerza y se repegar a él con algo de posesión mientras que sollozaba un poco, para sentir como se detenía, aunque estaba completamente dentro estaba quieto, compadeciéndose de lo que estaba sintiendo.
Tezuka rodeo la cintura delgada del castaño menor para atraerlo hacia si y acariciarle la espalda, la estrechez virgen de Syusuke estaba logrando que la poca razón que le quedaba para quedarse quieto y saber que a quien estaba poseyendo era a Syusuke Fuji, se fuera completamente a la nada, terminando por dejarse llevar por la pasión, sus verdaderos sentimientos y deseos.
De pronto, unos ojos verdes se le vinieron a la mente y ahí fue donde todo termino rompiéndose, la razón del Capitán desapareció y comenzó a moverse lentamente contra el otro castaño que gimió en dolor y un mínimo placer, ciertamente que sabia que esto debía ser así, jamás había sentido tal dolor y menos de aquella parte de su cuerpo.
El baile de los cuerpos fue acelerando progresivamente mientras que el placer aumentaba en el rostro del castaño menor y la pasión y el deseo, cegaban más y más al Capitán, definitivamente era un baile donde tanto Syusuke como Tezuka estaban disfrutando al máximo, olvidándose por un segundo de el mañana, estaban solo pendientes del ahora, de los movimientos del otro, de los gestos y gemidos de su amante.
Los brazos de Syusuke rodearon el cuello del capitán para atraerlo en un beso en exceso posesivo, quería saber que era de él y de nadie más, que en verdad ese acto era dirigido completamente para él y le perdonaría que no le dijese con palabras que le quería, con este simple acto, le bastaba y le sobraba por el momento.
Las manos de Tezuka se aferraron a las caderas del castaño menor, afianzándose más y más a su cuerpo, dejando marcas en las zonas donde sus dedos se apretaban, y aunque dolían, Syusuke las estaba disfrutando como cada una de las embestidas que Tezuka daba una tras de otra, en un armonioso ritmo que estaba enloqueciéndole más y más...
El placer estaba en su punto más alto, los gemidos de Syusuke eran sonoros y se convertían en cantos y suplicas ante los oídos del Capitán que aceleraba y disminuía la velocidad de manera progresiva, logrando un placer aun mayor para ambos, mientras su rostro estaba escondido en el cuello del menor, besando, mordiendo, succionando, dejando marcas que al momento eran rojas y que no prometían dejar marcas más permanentes.
Estaban completamente ciegos del placer que ambos sentía, y ya no pudo contenerse más, el orgasmo alcanzó al castaño menor mientras arqueaba la espalda y dejaba salir en un grito de enorme placer el nombre de su amante, sus manos afianzadas a su espalda que poco a poco se deslizaron hacia los costados con las uñas enterradas en la suave piel, dejando un camino rojo por donde sus dedos arañaban.
El mayor por su parte, seguía embistiendo cada vez más profundo y gimiendo cada vez más alto, sus manos soltaron la cadera muy marcada de Syusuke para rodear su cintura y repegarse a él, clavó sus dientes en el hombro del menor y apretando su mandíbula, ahogo el gemido prolongado del orgasmo que estaba azotándolo en ese momento, Syusuke gimió por él de dolor y placer de sentirlo dentro de él, de sentirse suyo, y de sentirlo propio.
Los espasmos de placer aun estaban teniendo efecto en ambos cuerpos, sus respiraciones estaban agitadas al grado que jadeaban, sus pechos subían y bajaban apresuradamente, el rostro del Capitán seguía escondido entre el cuello del menor, mientras este le rodeaba el cuello, acercándole hacia él, sonriente, estaba feliz.
Todo lo que había pasado hoy lo había perdonado con tan solo sentir el primer roce de sus pieles, con tan solo escuchar su voz susurrándole su nombre, con tan sola una mirada dura que escondía la pasión de Tezuka, definitivamente ya no había nada que reprochar...
... o eso pensó.
Poco a poco, ambas respiraciones estaban ya de forma natural, de hecho, la del Capitán ya estaba acompasada, daba indicios de que el sueño ya se había apoderado de sus sentidos, y Syusuke, solo giró un segundo su cabeza para verlo, entre las sombras, aun se lograba ver el semblante y el perfil de Tezuka, siempre elegante, siempre perfecto.
Se acercó y le beso delicadamente los labios, no quería despertarlo, pero al parecer, el contacto hizo que se removiera un poco, acomodándose de tal forma que sus labios quedaran completamente unidos, Syusuke sonrió.
De pronto, los labios de Tezuka se abrieron débilmente, dejando salir un susurro que congeló al prodigio...
-Syui... chirou... –
El simple nombre le heló la sangre, sus ojos de afilaron y le dieron ganas de aventar al que ahora tenia sobre de él, quería golpearlo hasta desquitarse y después de eso, ir a matar al dueño de ese nombre...
-Syuichiro Oishi...- susurró con arrogancia y odio, con un rencor digno de un psicópata, de un asesino en cadena listo para atacar.
De pronto, a su mente se le vino aquella reflexión que había tenido frente a la ventana de su cuarto, definitivamente era la mejor manera de vengarse de ambos, en especial de aquel que estaba a su lado, definitivamente se vengaría de la forma más cruel de todos, lo pisotearía al grado de que se hincara a sus pies suplicando que ya lo dejara en paz... que detuviera esa locura...
-... ¿acaso es una locura proclamar venganza?... yo lo dudo... –susurro para cerrar los ojos y sonreír de una forma tan diferente a como lo hacia siempre, era una sonrisa sádica, una sonrisa que en lugar de dar confianza, te helaba hasta las entrañas.
El sueño poco a poco le fue venciendo y sin soltarse de Tezuka, se acomodó para embriagarse con el aroma del Capitán, al fin y al cabo, su venganza no significaba que dejaría de amar a Tezuka así como así, disfrutaría esos momentos con él, y saborearía su venganza lentamente, como así se disfrutan las verdaderas venganzas...
Frías y lentas.
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El sol comenzaba a dar los buenos días a ese lado del planeta, los rayos de luz se colaban indiscretos por entre las cortinas oscuras de la ventana iluminando lentamente la cama que estaba a su lado, y sobre el colchón y debajo de las sabanas, yacían dos cuerpos aun abrazados.
Unos ojos de color chocolate se abrieron lentamente para enfocar donde estaba, se localizó en su cama, en su cuarto, pero algo estaba fuera de lo normal, y al intentar moverse, unos brazos le detuvieron al sentir como unas manos acariciaban su pecho desnudo.
-... estoy desnudo... –susurró suavemente para girarse y encontrarse con una cara por demás angelical.
El castaño menor, dormía abrazándolo suavemente mientras su rostro se medio hundía en la almohada de color blanco, era una visión por demás celestial, no dudó un segundo en darle un pequeño beso en la comisura de los labios, recordando lo que había pasado anoche, y sin que nadie le viese, sin que nadie fuese un verdadero testigo, sonrió de manera suave, casi imperceptible.
Se reacomodó entre esos brazos para volver a cerrar los ojos, quería permanecer unos minutos más así, realmente eran pocas las cosas que le satisfacían así como así, sin embargo su mente comenzó a divagar en muchas cosas, en especial en su pasada pareja, en su ex novio.
Frunció el ceño de manera fastidiosa, realmente el recuerdo de sus ojos verdes, de su sonrisa suave, de sus caricias lentas, de sus cariños tiernos... todo eso le hacia pensar que aun le quería, que aun le esperaba, que aun le amaba, y talvez por eso no podía entregarse de lleno a aquel que ahora lo abrazaba.
Pero él lo sabía, Syuichiro se había enamorado de alguien más, y para que negarlo, en el momento que se lo confesó quiso eliminar a aquel que le robó el corazón, pero...¿quién era él para hacer algo así?...
Nadie.
No, ahora el famoso nombre de Kunimitsu Tezuka no servía de nada, pero se auto convencía de que adoraba al prodigio que le abrazaba, y es que cada que veía esos ojos de color océano se derretía, al sentirlo entre sus brazos, al sentir como se entregaba, quería amarlo plenamente sin la sombra de Oishi en su mente, pero...
... era inútil.
Poco a poco, entre pensamiento y recuerdo, reflexión y regaño mental, los minutos pasaron tortuosamente y el sueño por fin dejó libre al prodigio de SEIGAKU haciendo que se removiera suavemente, emitiendo un quejido de sueño y flojera.
-Dios... que bien dormí... –al sentirse abrazando a alguien, los recuerdos de la noche le regresaron como un flash, al instante, en especial la ultima palabra de Tezuka... o más bien, el ultimo nombre que pronunció antes de quedar totalmente dormido.
Recordó también su venganza y bostezó feliz para estirar los brazos sonriente, sintió de pronto como un cuerpo se acomodaba sobre el suyo y le reclamaba un beso que entregó sin replicar, su venganza... su venganza, comenzaría desde ese momento.
-Buenos días...
-¿Cómo dormiste?
-... abrazándote... aunque prefiero abrazar el osito de felpa que me regaló Eiji, es más cómodo y no se mueve en la noche... –dijo inocentemente debajo de aquel cuerpo, sintiendo como esas orbes de color chocolate se clavaban en sus párpados que estaban cerrados.
Los abrió... abrió sus ojos para regresarle la mirada que hizo que Tezuka se levantara sin decir una palabra más.
-“Sigue anexándole cosas a la lista Tezuka, disfrutaré haciéndote pagar una por una... solo espera y verás que con Syusuke Fuji no se juega... “- pensó.
Se levantó para sentarse en la cama y acomodarse la sabana blanca en su cadera, tapando solo lo necesario de su cuerpo, sintiendo como al borde de la cama estaba sentado el Capitán sin moverse, debía seguir el juego de su venganza, quería que sintiera cada cosa, cada herida, que la pagara de la misma manera.
Sonriente, se acercó a su espalda y lo rodeo con sus brazos, acariciándole el pecho.
-Sabes que miento... no te pongas así, Kunimitsu... -
Las manos suaves de Syusuke se deslizaron por el pecho desnudo del Capitán que para su sorpresa se dejó hacer, Syusuke se repego a su espalda para besarle el cuello y dejar un camino de besos hasta el lóbulo de esta y mordérselo suavemente, logrando que la piel del Capitán se enchinara y este ladeara la cabeza con los ojos cerrados.
Syusuke sonrió.
-¿Qué hora es...?
-Las 9:00 AM, tenemos practica a las diez... será mejor ya levantarnos de la cama...
-Si me das un beso, te dejo ir...
Tezuka solos e medio giro y lo miró sobre el hombro para acercarse y dejarle un beso en los labios, un beso suave y seco, hasta cierto punto frío, Syusuke arrugo el entrecejo y apretó a Tezuka aun más.
-Dámelo bien o no te dejo ir... –su voz ahora sonó amenazante, a lo cual Tezuka se giró completamente.
Conocía lo exigente y posesivo que a veces se comportaba el castaño, y le complació tomándole de las mejillas, empujándole hacia la cama, cayendo sobre de él robándole el aliento en un beso por demás apasionado y frenético, exactamente un beso que deseaba Syusuke, de pronto, la lengua de Tezuka sorprendió a Syusuke, esta se deslizó por los labios del prodigio, avisando su entrada, la cual fue bien recibida.
El beso se apasionaba a cada instante, y sin darse cuenta ya estaban sumergidos de nuevo entre las sabanas, acariciándose mutuamente, los jadeos y gemidos, quejidos y suspiros eran ahogados en los labios del otro, mientras que sus mejillas estaban sonrojadas un poco, acentuando sus hermosos rostros.
Se separaron después de unos minutos y se quedaron viendo a los ojos, Syusuke sonrió complacido para dejar un besito fugaz en los labios de Tezuka y liberarle el cuello, el Capitán respondio el fugaz beso y se levantó cuando se sintió libre y se dirigió al baño.
En ese instante, Syusuke se dio cuenta de que Tezuka ya traía la ropa interior puesta. Levantó una ceja divertido y curioso, vaya habilidad del Capitán de hacer las cosas son que los demás se den cuenta, y sonriente se levantó para tomar su ropa interior y colocársela, cuando iba por su uniforme de SEIGAKU, una mano lo detuvo y lo atrajo para hacer que su espalda chocara contra un pecho bien formado.
-Nos bañaremos juntos... no voy a dejar que andes sucio por ahí...
-Oye... –dijo de manera melosa para girarse y rodearle el cuello y robarle un beso.
-Syusuke... anoche... yo...
-Yo lo disfruté mucho, y aunque tengo unos pequeños recuerdos, me siento bien...
-¿Recuerdos?
-jijiijiji, si... –le señaló con la mirada su propio Hombro, morado con marcas de dientes.
Tezuka Palideció, Syusuke definitivamente disfrutó esa cara de consternación del Capitán, una vez más era comprobado de que Tezuka Kunimitsu era un apasionado que solo usaba una mascara de frialdad por su puesto de Capitán, nada más... y su venganza consistía en deshacerse de aquella mascara, destruirla, destrozarla...
-Te quedará muy marcado...
-Mejor... así me acordare de anoche cada vez que la vea... –dijo suavemente mientras se repegaba a su pecho, escondiendo ahí su rostro, abriendo los ojos y sonriendo con perversión y malicia.
Tomaron el baño y entre juegos, caricias, besos y cariños, se terminaron arreglando para vestirse ambos y salir en dirección a la escuela, el camino fue completamente en silencio aunque Syusuke sonreía como siempre, y le costaba un poco caminar, claro está, pero no importaba, no era nada comparado a lo que ya traía en el corazón.
Llegaron a la puerta del Instituto y Syusuke tomó un camino diferente a Tezuka, el cual se detuvo un segundo, le llamo un par de veces, pero Syusuke, con sus ojos cerrados y su sonrisa habitual no respondió, siguiendo su camino hacia otro lado que no eran las canchas de tenis.
El Capitán no pudo esperar si seguirlo, simplemente se encaminó hacia las canchas, en especial a los vestidores donde dejaría sus cosas y se prepararía para el entrenamiento de hoy, seguramente Syusuke no tardaría en regresar, talvez solo iba al baño.
Solo tal vez...
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Sus pasos se guiaron hacia las instalaciones de la escuela, su semblante cambió al atravesar la puerta de uno de los salones que daba exactamente a las canchas de tenis, y deteniéndose en la ventana, miró con esos ojos llenos ahora de ira y rencor hacia las rejas de las canchas, donde logró divisarlos, a ambos.
Los dos estaban platicando en la entrada de los vestidores, Oishi parecía sonreírle, a lo que Tezuka parecía no modificar su semblante serio, y aunque lo sabía, seguía pensando en él.
Su ceño se frunció de una manera cruel y una sonrisa sádica apareció en sus labios.
-Esta sensación... esta sed de venganza... me encanta... –dijo suavemente para apretar el tirante de su maleta que traía al hombro donde guardaba sus cosas, y después de eso, se giró para desaparecer entre los pasillos de las instalaciones cual fantasma.
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De nuevo su sonrisa, de nuevo su semblante de siempre y sus pasos lo llevaban ahora al vestidor de su club de tenis, deteniéndose frente a una de las canchas, divisó a Eiji que estaba jugando contra Ryoma haciendo piruetas y saltos de manera infantil pero a la vez dando un gran espectáculo, sonrió, y adentrándose al vestidor, vio a Tezuka sentado en el banco.
-¿Dónde estabas?
-Por ahí... –dijo amablemente sin prestar mucha atención.
-Llegas tarde.
-Lo sé... ¿quieres que de veinte vueltas a la cancha, Capitán?- La mirada de Tezuka se afilo, a lo que Syusuke hizo caso omiso.
-Que sean treinta...
-Bueno... –dijo quitándose la chamarra y tomando su raqueta salió de los vestidores sin siquiera dirigirle una sola mirada al Capitán que seguía sentado en el banco del cuarto con los brazos cruzados, y le siguió con la mirada.
Dejando su raqueta junto a la de Eiji, Momoshiro, Ryoma y Oishi, que por cierto la ultima la tiro debajo del banquillo a propósito, haciéndola perdidiza, se dispuso a comenzar a correr sus vueltas.
-¡Syusuke! Nyah!... que te pasó que llegaste tarde! –dijo el pelirrojo descuidando un poco su juego contra el novato titular quien le anotó el punto, haciendo que la atención del acróbata regresara al partido, olvidándose momentáneamente de su amigo castaño que ya corría alrededor de las canchas.
Tezuka salió del vestidor cambiado, estaba con su raqueta en la mano y su uniforme para jugar, la mirada estaba más afilada de lo norma y se colocó en el camino de Syusuke, mirándole directamente a los ojos, este por su parte, intentó evadirlo, pero...
-Syusuke, entra a la pista... jugaremos un partido a un set...
Syusuke abrió los ojos al detenerse y se giró para verle con una sonrisa que no era para nada tierna ni amable.
-No me hago responsable de las consecuencias... –dijo suavemente para tomar su raqueta de entre el montón y acercándose a su lado de la cancha, sonrió.
Tezuka lo miraba de manera recelosa, ya intuía que algo no estaba bien.
-Saca tú... te ceo el privilegio de hacerlo...
-¿Acaso me estás dando ventaja, Syusuke?
-... quizá...
Dijo sin cerrar los ojos para retarlo con esa mirada, colocándose en la posición de restar el saque, definitivamente ahora si que no se dejaría vencer. Por otra parte, todos los titulares y no titulares estaban ya alrededor de la reja para ver el encuentro, Tezuka definitivamente no estaba actuando como siempre.
-¿Qué le pasa a Tezuka?... –susurró Oishi algo consternado.
Syusuke le dedico una mirada desdeñosa.
Tezuka hizo un servicio fuerte y claro, dirigido a la esquina opuesta de donde estaba Syusuke, definitivamente iba en serio, pero el castaño menor solo sonrió y alcanzado la pelota la devolvió de una forma que Tezuka no pudo hacer nada.
-Te demostraré... el por que me llaman prodigio... –susurró arrogante Syusuke, a lo que todos estaban asombrados.
Tezuka afilo la mirada, Oishi y Momoshiro tenían los ojos abiertos en sorpresa, Inui se arregló las gafas, Ryoma estaba mirando atentamente, Kawamura tenia la preocupación tatuada en su cara, Kaoru estaba hasta atrás recargado en uno de los muros y Eiji tenia los labios entreabiertos y sus ojos entrecerrados.
-¿Qué planeas ahora... Syusuke Fuji?... –susurró para si el pelirrojo quien solo se cruzo de brazos para después suspirar.
De nuevo otro saque el cual fue devuelto con una facilidad sorprendente, en este momento parecía que Tezuka era un principiante enfrentándose a un veterano que era Syusuke, quien sonreía de manera altanera, sus ojos afilados y sus gestos por demás arrogantes.
Los puntos eran anotados uno a uno, el juego era parejo en ciertas veces, otras Tezuka dominaba con sus mejores técnicas, el Tezuka Zone y el Zero Shiki Drop Shot.
-5 – 4, Ventaja para Syusuke.
El chico que cantaba el puntaje lo decía de manera algo insegura, ciertamente jamás se había imaginado que el propio Capitán estuviera perdiendo frente de si, es más ni siquiera cuando jugó contra Atobe Keigo de HYOTEI, se había sentido de esta forma, y lo peor era que el sentimiento era compartido con los presentes, los titulares y no titulares.
De nuevo el saque invisible de Syusuke hacia aparición para dejar en Match Point con ventaja hacia él, un punto más y Tezuka seria suyo.
Sosteniendo su raqueta, afiló la mirada para sonreír y después darle la espalda, caminando hacia la línea de saque, definitivamente ese partido era de él y Tezuka parecía no ser afectado pero... le conocía al grado de que sabía que se sentía humillado.
-Bien... esto es el fin... –susurró solo para Tezuka que al escucharlo, afilo la mirada aun más, recibiendo el saque de Syusuke, un saque normal, algo que se le hizo extraño.
Comenzaron el peloteo y Tezuka uso su Tezuka Zone, a lo que Syusuke sonrió y golpeo la pelota... exactamente frente de él la pelota giró hacia arriba y cayendo detrás de Tezuka, sobre la línea del fondo, rebotó para caer en la mano de Syusuke.
-Juego y Match para Syusuke. 6 – 4 – dijo el chico que estaba de juez con la voz casi nula.
Syusuke sonreía con la mano estirada hacia el frente, sosteniendo la pelota amarilla.
-¿Qué se siente que tus mejores técnicas sean destrozadas?... –dijo para bajar la mano y acercarse a la red, frunciendo el ceño, su rostro ahora reflejaba el odio y la ira que tenia dentro.
-¿Por qué has hecho esto...?
-Quiero verte llorar... quiero oírte gritar...
-¿Qué has dicho? –dijo algo alarmado.
-Tan solo quiero que tu alma no vuelva a ver la luz del sol...
-No es gracioso Syusuke... ¿Qué es lo que quieres de mi?
-Pisaré tu orgullo tantas veces como pueda, hasta que mi odio te parezca... algo ya natural y necesario para vivir...
El castaño menor, se dio media vuelta para ver directamente a Oishi quien se intimidó un poco, después con la raqueta lo señaló.
-Esto es el comienzo... te declaro la guerra... –sonriendo, se retiro del sitio para desaparecer.
Oishi había entrado en un estado de pánico y no se movía, ni parpadeaba, parecía no respirar, Tezuka estaba en la cancha y cayo de rodillas de una forma humillante, algo había pasado... ¿pero que?
¿Acaso se habrá enterado de lo que había tenido con Oishi antes que él?...
Pero eso ya es pasado... aparte, anoche la pasaron muy bien... estuvieron juntos, se amaron, es más en la mañana todo parecía normal, que sucedía?.
Todo el club estaba en completo silencio, esperaba algún tipo de comentario, alguna orden que no llegó, simplemente, Capitán y su.-capitán estaban en estado vegetativo, idos de toda realidad, hasta que Inui ordenó que se retiraran del lugar para también retirar a los regulares, al parecer esto era algo personal entre esos tres y no debían meterse.
Todos, sin excepción aceptaron aquello, querían primero perder la titularidad a meterse entre esos tres, en especial en el camino de Syusuke Fuji.
La puerta del vestuario se cerro de manera suave y lenta, y aunque por fuera estaba sonriendo de manera normal como ya era siempre, por dentro tenia unas ganas de gritar de felicidad y de una satisfacción.
Lo había logrado... humillar a Tezuka públicamente... y ¿qué mas sigue?
-Hmmm... si esto es apenas el comienzo... –dijo suavemente para colocarse la chamarra del colegio de SEIGAKU y después tomar su maleta y comenzar a salir de la escuela con una sonrisa satisfecha en los labios.
Posted by Algodón de Azucar @ 2:47 PM
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Sweet C
Titulo : Sweet C
Título del Capitulo : Capitulo único.
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Tenis no Oujisama
Pareja : Marui Bunta y Akutagawa Jiroh
Status : Completo
Número de Palabras : 1,363
Advertencia : Dulzura
Acababa de salir de su pastelería favorita con dos cajas amarradas con un hermoso cordel plateado que hacia un precioso moño hasta arriba de las dos cajas apiladas, estaba orgulloso de su regalo y sabía que le iba a gustar, todo lo que le daba solía gustarle.
Algo que siempre le sacaba una enorme dude; ¿Por qué?
Si bien el pobre niño rubio se había declarado su fan número uno y le había dado ternura, ahora debía aceptar que se habían vuelto amigos desde después del partido de Hyoutei contra Seigaku en los Nacionales.
Se lo había encontrado debajo de un árbol y por causa de la curiosidad había ido acercándose asegurando que lo encontraría dormido, siempre se preguntaba el por qué dormía tanto, aunque era como preguntar el por que comía tantos dulces.
Sonrió ante la comparación mental pero al acercarse con la bomba de chicle en sus labios, esta explotó al ver al hermoso rubio despierto mirando a la nada, con sus ojos perdidos y con la espalda recargada en el tronco de aquel árbol, se le quedó mirando desde su posición como inspeccionándolo, al parecer no se había percatado de su presencia ya que no hacía esas fiestas como cada que lo veía.
Cuando escuchó un grito de emoción, se giró a ver de donde provenían y resultaba que era de la cancha donde todo Hyoutei estaba rodeándola, seguramente celebrando, pero cual sería su sorpresa para ver a todos los de Hyoutei completamente callados, quietos.
Buscó con su mirada para encontrar a varios uniformes azules rey con blanco celebrando.
-Seigaku... –susurró afilando la mirada, si bien le habían parecido un equipo fuerte, aún seguía resentido por que les habían arrebatado la corona de Kantou de las manos, y no se los perdonaría, los verdaderos reyes solo tenían un autentico rival, el único que podría arañar su corona aunque sin lograr arrebatársela y esos eran...
Hyoutei Gakuen.
Se giró de nuevo hacía donde estaba el rubio y no lo encontró, al buscarlo se dio cuenta que iba caminado dándole la espalda con un aire totalmente de tristeza, decepción y derrota, desde entonces comenzó a tener aún más rencor a los del equipo Azul.
Prometiendo el destrozarlos la vez que les tocará jugar nuevamente.
No le siguió de inmediato, es más, ese día ni siquiera volvió a verle pero le tenía tan grabado en la mente, como si se lo hubieran tatuado, ese no era aquel rubio que se hacía notar con cada grito que pegaba haciendo que volteara sus ojos hacia el, notándolo y sonriendo.
Definitivamente que esto no encajaba en él.
Cuando gracias a que se hizo de las notas de Yanagi sobre Hyoutei, se enteró de muchos detalles acerca de Akutagawa –como por ejemplo su nombre por que lo desconocía- encontró su fecha de cumpleaños.
Ayer iba a salir por el regalo del rubio, esperando encontrar algo para el pequeño escandaloso dormilón, sin embargo, en una de las notas encontró que le gustaban mucho los dulces, así que no tardo en decidir que le iba a regalar.
No se conformó con comprar un solo pastel, compró dos de diferentes sabores de los cueles el mismo consideraba que le gustarían, aparte que si hacían cualquier fiesta, él podría ofrecerlos –aunque en realidad no le agradaba mucho esa idea-
También en ese cuadernito forrado de azul, se había encontrado la dirección de donde vivía aquel chico, y no tardó en encontrar dicha “casita”, si bien sabía que Hyoutei era una de las escuelas por más caras de todo Tokio, debía de admitir que jamás pensó que el rubio escandaloso viviera en una Mansión de esa magnitud.
Lo hubiese creído de Atobe, el capitán engreído de Hyoutei.
Cuando por fin llego al vestíbulo del lugar, se impresionó al ver cada cosa, estaba exquisitamente decorado, -aunque el no vivía tan mal, este chico vivía con lujos exquisitos.
Cuando el rubio bajó las escaleras, a la mitad de estas corrió para alcanzar al pelirosado y prácticamente se le lanzó encima por que el chico de Rikkai se había quitado a tiempo con una sonrisa.
Ya se había acostumbrado a la efusividad del menor.
Por días, pero era menor.
Le puso en sus narices las dos cajas y se puso de cuclillas para verle aún tirado en el suelo.
-Te traje esto... –la voz de Marui sonó bastante suave ya que el rubio no levantaba la vista, de pronto se llevó el susto de su vida, el menor se levantó de un salto con ojos en forma de estrella.
Marui se reincorporó ya que se había caído y le miró con una ceja alzada.
-Marui-kun!, te acordaste de mi Cumpleaños!!!
Al pelirosado le pareció tan tierno aquello que lo abrazó y susurró contra su oído “Claro que me acordé, jamás podría olvidarlo.” ... logrando que en las mejillas del menor apareciera un ruborcito por demás encantador.
Definitivamente Marui no logró contenerse y beso ambas mejillas con suavidad, imaginando lo dulce que sabían ese par de fresas.
Después sonrió.
-Feliz Cumpleaños, Jiroh-kun... –
Dijo con una sonrisa divertida y recogió los pasteles para entregárselos, pidiendo disculpas de no traerle cualquier otra cosa, pero que quizá le gustarían, Jiroh contestó con un “Todo lo que me de Marui-kun es el mejor regalo”.
Abrieron ambos pasteles cortando de cada uno rebanadas para subirlas a la enorme y lujosa recamara del rubio para tener una de las noches más hermosas.
Entre risas y felicitaciones de todo tipo, jueguitos de embarrados de chantilly y crema batida, hubo un accidente que Marui agradecería mucho después.
Al momento de empujar a Jiroh para que no le embarrara la cara de crema batida, la fuerza le venció y perdiendo el equilibrio, ambos fueron a caer a la alfombra, Jiroh debajo de Marui quedando sumamente juntos, sus rostros apenas si eran separados por unos cuantos centímetros.
Los ojos violetas se clavaron en el hermoso rostro infantil y tierno que se le presentaba enfrente, escrutó en sus ojos marrones, miró como los rizos rubios-castaños caían en la alfombra graciosamente, su frente era amplia pero no exagerada.
Al parecer era un niño bastante atractivo y Marui sonrió al reparar en los labios entreabiertos del menor, estaban sonrojados al igual que sus hermosas mejillas y el puente de su nariz haciendo un precioso y encantador juego que ante los ojos del mayor, fueron suficientes esos detalles para acercarse más.
Tomó los labios del menor en un beso por demás suave, algo delicado, apenas su rizaba sus labios y el menor, solo se tensó.
Cuando el mayor se dio cuenta, se iba a separar con desilusión, seguramente que le dejaría de alabar, de gritorear, simplemente lo aborrecería de ahora en adelante, y comenzaba a doler ya que ese pequeño rubio de mirada adormilada y a veces hiperactivo se había vuelto especial en su vida sin siquiera saberlo.
Pero entre toda esa reflexión, sintió unas manitas temerosas y tímidas rodearle el cuello y al abrir los ojos, se dio cuenta que los del chico estaban cerrados y no dudó más, sus manos se posaron en su cintura, era delgado, y sus labios comenzaron a tomar más pasión y comenzaron a disfrutar de la entrega del otro.
Cuando el aire escaseó entre sus pulmones, se tuvieron que separar delicadamente, Marui iba dejando pequeños besitos bajando la pasión poco a poco para después acercarse a depositar un beso en la mejilla y acomodar su rosada cabeza en el hombro del otro que le recibió con un abrazo y se escuchó una sonrisita.
-Marui-kun...
-Dime...
-Fue mi primer beso...
Los ojos de Marui se abrieron a la par para ver asombrado al pequeño quien sonreía como si acabase de hacer alguna travesura y después sonrió.
-Fue el mejor regalo...
-¿Mejor que los pasteles?
-Mil veces mejor!!! –dijo emocionado.
Marui puso cara de desagrado aunque en realidad, por dentro, estaba feliz que así haya pasado.
Esa noche, simplemente se abrazaron, durmieron en la misma cama, debajo de las mismas sábanas con sus cuerpos entrelazados en un abrazo, después de varias sesiones de besos y cariñitos tan ingenuos que a Marui le enterneció el corazón.
Definitivamente había alguien que podría ser más dulce que él.
Posted by Algodón de Azucar @ 2:46 PM
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Secret Moon
Titulo : Secret Moon
Título del Capitulo : Capitulo único.
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Tenis no Oujisama
Pareja : Oshitari Yuushi y Mukahi Gakuto
Status : Completo
Número de Palabras : 1,335
Advertencia : Angustia
Está comenzando, el cielo está aclarandose conforme el tiempo va pasando lentamente en el reloj, las manecillas van moviendose a cada segundo, el tiempo que jamás volverá, el segundo que nunca volveré a ver, el minuto que no volverá a pasar.
Mi sonrisa es suave, mi rostro aunque está con rastros de sueño, está iluminado por una lamparita de noche que ha estado encendida toda la velada junto a mi y mis pensamientos, mis ojos estaban mirando hacia el techo, observaba las figuras abstractas que tenia cada parte del techo de mi habitación, mis manos estaban en mi nuca, mis pensamientos fuera de mi mente.
Muy lejos.
¿Has notado lo fácil que es perder tus pensamientos en la nada, olvidandote a ti mismo, tu tiempo, tu espacio y tu ser...?
¿Acaso alguna vez en toda tu corta vida te has puesto a meditar toda la noche como yo lo he hecho pensando en ti?, solamente en ti...
No entiendo el por que me tienes tan extrañamente mal, y ahora que sé que muchas cosas han cambiado, que nuestra amistad cada día se está haciendo más y más alejada, algo tan sencillamente insignificante para ambos que la estamos olvidando como si fuera un recuerdo del ayer.
Un simple momento que pasó y nunca volverá...
¿Has notado lo fácil que es olvidar....?
Olvidar invitarme a una fiesta, olvidar llevarte un regalo en aquel día donde siempre, cada año nos regalabamos mutuamente algún presente... y ahora he olvidado hasta el por qué lo haciamos.
Es extraño, pero si, lo olvidé por completo.
Esta noche olvidé todo entre nosotros y al momento comencé a recapacitar para recordar, y ahora que estaba haciendo mi último recuerdo de nuestra amistad, siento como mis lagrimas bajan lentamente por mis sienes, mojando mi sábana como lo hacen ahora los rayos de sol, la mañana me ha alcanzado y no quiero levantarme, no quiero caminar, no quiero ir directamente a la muerte constante que es para mi verte.
No sabes lo detestable que se está volviendo esto, comienzo a odiar aquella inocencia, energía, arrogancia en tus facciones, ese cabello tuyo de color cereza, ese aroma tan tuyo que me envuelve en una selva tropical de aromas frutales, definitivamente ya me asquea.
¿Por qué....?
Antes me agradaba, antes corría con tal de aspirar tu aroma, de acariciar o jugar con tus hebras rojizas, de ver ese rosto tan angelicalmente arrogante y ahora, simplemente ya no quiero volver a verlo en mucho tiempo.
Me cansé, me asquié, me harté de todo lo que teniamos, todo aquello enfermizo que teniamos entre nosotros, círculos viciosos que definitivamente terminaron cansandome, dejándome fatigado para llegar a casa y tirarme en la cama, olvidarme de todo perdiendome en los sueños.
Quizá por eso ahora te detesto, por que ya no tengo ese cansancio en mi como para llegar, aventar mi corbata con mi saco y mi portafolio y meterme a la regadera, suspirar hondamente para relajarme, salir, secandome el cabello, vestirme con ropa para dormir y caer en la cama para no pensar más.
Y es que tu hacias que mi mente trabajara más de la cuenta, siempre pensando en el "¿que sige?", en el "¿ahora que hará?"... siempre pensando, siempre meditando, siempre intentando estar un paso delante de ti, mi impredecible niño, pero no... nunca pude hacerlo.
Solo podía estar detrás de ti, cubriendote la espalda cada que te cayeras, que tropezáras y te levantaría, y nada más, no había más.
Me cansé de hacerlo, me cansé de solo protegerte como loco y tu seguias corriendo de mi protección para experimentar, y al caerte, al provocarte dolor, venias a mi, corrias a mis brazos gritando en tus ojos un "Me duele, cuidame" ... y yo tontamente lo hacía.
.... y lo volvería a hacer....
Cierro mis ojos y sonrío, mis ojos ya están secos y me arden, mis sienes las siento tostadas por la sal de mis lágrimas pero no quiero levantarme, aún no... quiero seguir pensando, reflexionando, ya que ahora, desde que yo te dije un "Ya no"... es lo que hago todas las noches....
¿Has notado lo fácil que es simplemente pensar.... ?
Dejar que tu mente vuele una y otra vez en contra de tu voluntad, aun sabiendo que a tu corazón lastimara, y es que bien han dicho "La mente y el corazón no están conectados"...
¿Quién ha dicho tal mentira?
Claro que están conectados, claro que se enamoran por igual, claro que siempre están unidos... lo comprobé al darme cuenta que fué un error el haberme separado de ti, el haberte hechado de lado simplemente por haberme cansado, negándome y negándote la oportunidad de volver a empezar.
Pero... ¿Teníamos esa oportunidad?...
¿Alguna vez me darías aquella oportunidad?.... nunca lo sabré, es una de las tantas preguntas que ahora me atormentan ya que no creo que esa oportunidad se de de nuevo, me odias, te odio, me detestas, te detesto, me gristaste, te grité...
Es mutuo lo que tenemos, ¿verdad? ... ya no puedo verte, ya no deseo verte, pero tengo que hacerlo, en la escuela, en las prácticas y cuando salimos de la escuela, y es que se nos quedó aquella mala costumbre de esperar en ese lugar, cerca de la entrada, debajo de aquel cerezo, el hermoso cerezo que me da nostálgia y que quiero volver a ir a estar debajo de él.
¿Has notado lo fácil que es recordar... ?
Sin darme cuenta ya me levanté, me he lavado la cara y me he vestido con la camisa blanca y el pantalón café de la escuela, mi maleta está esperando encima de la cama y yo estoy viendo por la ventana hacia afuera como lo hice esta noche, una vez más, pensando en ti, mirando la hermosa luna llena que se presentó ante mi sobre su hermoso reino de oscuridad.
Me pregunto ahora, ¿qué tantos secretos esconde la luna?... cuantas personas han de recurrir a ella para mandar mensajes, para mandar ilusiones, para simplemente soñar.
Así como yo.
Ya voy caminando hacia la escuela, mis pasos son lentos, mis manos en los bolsillos y mi maleta al hombro, traigo puesto el saco, mi corbata viene suelta a la poca brisa que corre por aqui en esta mañana.
Vengo pensando, vengo meditando un "¿Por qué?", si te he de ser sincero, cada cosa que dije, que estaba cansado, harto, asqueado, exahusto de ti, eran completa y absolutamente excusas que yo mismo me obligé a creer.
¿Has notado lo fácil que es poner excusas...?
Es tan sencillo decir algo que no es verdad, mentir, con una excusa que en el momento crees que todo se solucionará, que todo estará bien, que todo está en orden, y que no lastimarás a nadie, que todo simplemente estará completo.
Al tiempo te das cuenta que has lastimado más con tu mentira, pero siges necio en creer que es temporal mientras la herida en ti mismo va creciendo lentamente, torturandote, pero siges aferrandote... siges aferrandote.
Estoy de pie bajo el cerezo hermoso, estoy viendo hacia las ramas y me doy cuenta de que el hermoso árbol está en su mejor época, pronto llegará el Día de San Valentín...
El Día de San Valentín, acabo de recordar que es este día en el cual nos regalabamos detalles, presentes y recuerdo cuanto disfrutaba tu sonrisa al darte simplemente cualquier cosa, fuera lo más sencillo, simplemente tu sonrisa valía mucho más.
Que tonto soy, ¿Verdad? ... simplemente yo estoy aqui, pensando, meditando y muriendome por algo que yo mismo sabía que era perjudicial y aún asi lo hice, pero no podemos negar, que de todo esto... hay algo que podemos salvar.
Quizá, en este día pueda reconquistar esa sonrisa con algún objeto que sé que te gustará, o quizá... solo quizá... sea mejor olvidarlo, separarme más de ti, olvidarte ya...
Es mejor asi.
¿Has notado lo fácil que es mentir, usar una máscara ante los demás...?
Es muy sencillo, es tan sencillo como decir un...
- Ya no somos pareja de dobles....
Posted by Algodón de Azucar @ 2:45 PM
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Ni una sola palabra
Titulo : Ni una sola palabra
Título del Capitulo : Capitulo único.
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Tenis no Oujisama
Pareja : Niou Masaharu y Yagyuu Hiroshi
Status : Completo
Número de Palabras : 902
Advertencia : Drama
Estaba sentado en el parque donde por primera vez habíamos salido a platicar de forma tranquila, recuerdo que esa vez tu eras bastante interesante, tus ojos verdes y tu cabello platinado contra el aire con esa coleta debajo en tu nuca, siempre me hacías pensar en un rebelde sin causa, un chico vago que no le importaba nada, pero eras tan apasionado con lo que hacías, cada que jugabas, eras tan... tú.
Frunciendo el ceño, llevo mis ojos detrás de los cristales hacia el cielo, veo pasar las nubes suave y lentamente, noto como va oscureciendo al mismo tiempo que yo me pierdo en mis recuerdos, el como te conocí, en aquel campo de golf del Rikkai, cuando me llevaste a las canchas de tenis, cuando me hiciste sentir que no era suficiente para jugar y era donde picaste justamente ahí para unirme a ti, jugar dobles, ganar.
Siempre ganábamos juntos.
Es muy cierto que a veces yo mismo prescindía de ti para poder ganar y es que no eras perfecto, tenias muchos defectos, muchas contrariedades y recuerdo que cada que te decía algo acerca de ellos, me mirabas de forma helida y te ibas, yo no salía afectado, o eso aparentaba, siempre aparentaba que tus arranques jamás me hacían daño, pero en realidad no era verdad.
Siempre me lastimaban, siempre dolía.
Cerré mis ojos y me quité los anteojos lentamente para recargarme en el pasto ahora, dejándome caer para acostarme y posar una de mis manos en mi frente, mirando sin mirar, mis ojos que nunca eran revelados a nadie, solo eras tú el que los conocías, solo tú sabías como era en muchas cosas que a los demás escondía.
Y es que no sé que me diste para entregarte casi todo de mí, hasta mi corazón y mi cuerpo.
Estuve apunto de darte mi alma entera.
Pero todo cambió, simplemente no sé que sucedió, ahora ya no me buscas como antes, ya no estás a la salida de mi salón intimidando a cuanto chico se te atravesara o coqueteabas con cuanta chica pasara cerca de ti y es que sabias que detestaba que hicieras eso.
Por que mentías, tu y yo lo sabemos, tu preferencia por los hombres es mucho más que por las mujeres, mismo tu me lo dijiste, te aburren las chicas con sus cosas tan cursis.
Pero aún así tuviste varias novias enfrente de mis narices, las besabas y las abrazabas y yo por dentro, detrás de los cristales de mis anteojos me moría, me destrozaba pero en la noche, a oscuras, en cualquier lugar, te acercabas a mí peligrosamente, amenazando de que ibas a causar estragos, curar lo que en el día habías roto.
Y sabía que lo lograrías y no me resistía.
Amaba tus ojos apasionados brillando con lujuria y pasión, amaba tu voz ronca y sensual contra mi oído, decías mi nombre, olvidándote de mi apellido, amaba el peso de tu cuerpo sobre del mío mientras me acariciabas y te posesionabas de mí, amaba tu perfume, penetrante y deliciosamente embriagador...
Y es que sigo preguntándome que es lo que no amo de ti...
Por que sigo amándote.
No sabes lo que me duele que ahora nada, no queda nada de lo que éramos, nada de lo que fuimos, y no habrá un ‘seremos’ por que te has separado de mí y no entiendo, no entiendo él por qué, seguramente te cansaste de mí, pero estoy dispuesto a darte todo lo que quieras, entregar todo lo que tengo...
Y apenas me doy cuenta que todo lo tienes tú, y que aunque no te di mi alma, me la robaste en el primer beso que me arrebataste.
Aquel beso que me quitaste en el cuarto de mi casa, cuando me aventaste a la cama, me arrancaste los lentes y abriste mi camisa en un camino de besos lentos, y aún sigo sintiendo como lo haces, como si estuvieras aquí, como si estuviéramos en mi cama.
Duele recordar, duele mucho.
Me reincorporo al escuchar pasos sobre el pasto y me coloco los anteojos elegantemente y me quedo mirando fijamente hacia cualquier dirección menos hacia donde viene ese ‘alguien’ que sé que no es nadie más que tu.
-¿Qué haces aquí tan solo?
-Solo pensaba, me relajaba antes de ir a casa...
-Te invito a comer...
Me giré a verte y te vi sonreír, tan diferente a como ante lo hacías, hasta cuando me invitabas simplemente a pasear juntos, tu mirada, tus esmeraldas son tan diferentes, son tan lejanas a mí.
Ya no me pertenecen, ¿verdad?
-Bien... –
Me levanté y es que aunque fuera mentira, quería estar a tu lado compartiendo cualquier cosa que pudiera compartir a tu lado, no importaba si fuera una máscara de cordialidad la que traes puesta para mí, esa que usas con los que usaste y después te sientes mal por haberlo hecho.
¿Me usaste? ...
Te conozco tan bien Niou Masaharu... y sé que no, no me usaste en su momento, pero llegó cierto punto de nuestro juego extraño donde comenzaste a verme como a los demás, dejé de perder ese algo especial que te ataba a mí y te alejaste.
No sé como, ni cuando, ni donde, ni siquiera que era lo que tenía que te atraía hacia mí, pero quiero recuperarlo...
-Niou...
-No digas nada, sí?
-...
Ni una sola palabra más, ya lo descubriré esta noche que te secuestre...
Posted by Algodón de Azucar @ 2:44 PM
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Muñecos de Trapo
Titulo : Muñecos de Trapo
Título del Capitulo : Capitulo único.
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Tenis no Oujisama
Pareja : Jackal Kuwahara y Marui Bunta
Status : Completo
Número de Palabras : 1,424
Advertencia : Lemon
Tus ojos se clavaron en los míos, recuerdo como tu rostro estaba serio y después lentamente, como en cámara lenta, pude ver como esa sonrisa arrogante, altanera y completamente enviciante para mi, adornaba ahora tus labios, eras tan excitante como exótico, sabes?
Suspiré para mis adentros y solo pude hacer una cosa.
Cerrar los ojos y bajar la mirada, no podía hacer más, no podría nada más frente a ti, eras como el dueño de todo lo que yo era, era tu prisionero, era tu esclavo y lo sabías, era algo que tenias tan presente, nunca dudabas que con mirarme, yo bajaría mi ego y mi orgullo para doblar las manos y dejar que hagas lo que quieras de mi.
Yo no puedo contra ti.
Siento como ahora sonríes aun más y es que mi debilidad quizás te haga feliz, a lo mejor esta debilidad mía es la que te hace sentirte mejor y eso me hace sentirme más grande todavía por que sé que sin mi abnegación ni subyugación hacia ti, no serías nadie.
No serías nada.
Sé que no es gracias a mi tu potencial en el tennis.
Sé que no es por mi que te llaman “muro de acero”.
No, no es gracias a mi, pero por mi lo perfeccionaste, tantas debilidades, tantos huecos que mi juego deja en la cancha que tienes que cubrirlos, eso me hace pensar que por lo menos aporté algo, verdad?.
Vuelvo a levantar mi mirada y de nuevo tu rostro, de nuevo tu moreno rostro y sonrío, no como siempre, si no con dulzura y sabes que te pertenezco, desde que te acercaste aquella primera vez.
Recuerdo como te acercaste a mi, como me miraste profundamente y yo te miré como tu ahora lo haces conmigo, arrogante, altanero, yo me convertí en un reto lo suficientemente alto para ti que te obsesionaste.
Tu mismo me lo recuerdas todo el tiempo.
Aquella ves te acercabas más y más, cada vez más, eras molesto, recuerdo que te lo dije, te dije que me dejaras en paz cuando me llevaste a un lugar privado, donde no había nadie, estábamos solos y pasó.
Me robaste mi primer beso de la forma más agresiva que jamás he podido tener, y es que no podría creer que fueras así, sangraste mis labios y bebías de mi sangre, yo por dentro lo disfruté.
A veces deseo que seas dulce conmigo, y cuando vez esa petición en mis ojos, lo eres, me acaricias, me besas, me sonríes, me susurras cosas que me hacen derretirme de la más grande dulzura y ensoñación, pero es momentánea por que después yo mismo te pido que seas agresivo, que me toques de forma brusca, que me tomes de la forma más cruel que puedas
Al principio creí que a lo mejor te molestaría, pero vi que te gustaba nuestro juego, así que aprendimos a leernos entre miradas.
Ahora te acercas a mi y me rodeas la cintura con posesión y me miras serio, me miras pidiendo que diga algo, que te suplique algo con mis labios y sonrío.
Jamás te diré nada, jamás te suplicaré con mis labios como la primera vez.
Podría ser lo más masoquista que quieras, podría ser cruel a veces, pero no, jamás escucharas una palabra de mis labios para suplicarte, me sueltas y me avientas.
Te veo desde el suelo y observo como te vez imponente, tu presencia ahora me intimida y retrocedo, sé lo que viene y una parte de mi lo desea, lo ansia, le excita, la otra, le tiene miedo, el dolor es algo que antes rechazaba, más si era físico.
Pero este es nuestro juego, es algo que solo tu y yo compartimos nada más.
Retrocedo aun más y te veo alcanzarme con un par de pasos y me levantas con una facilidad del brazo, me avientas ahora a la cama y te me echas encima, tus manos comienzan a explorar mi cuerpo que esta siendo desnudado con una crueldad que me lastimas
Mis ojos tiene lagrimas mis labios están apretados y a veces se separan para exclamar quejas, ahora me muerdes, me muerdes tan fuertemente que siento que arrancarás la parte de mi piel.
Grito, fuerte.
Después de que me sueltas, lames lentamente la herida como pidiendo perdón por aquella exageración de crueldad, pero te acaricio la espalda y después te la araño, sabes que significa que sigas, que no pasa nada.
Siento que besas y te dedicas a mi herida y sé que quedará marcada por unas cuantas semanas y eso me alegra, siempre dejas huella en mi
Por que te pertenezco.
Comienzas a moverte sobre mi cuerpo desnudo, tu sigues con ropa y después te separas y me miras, te regreso la mirada, como a ti te gusta, sumisa.
Te levantas de la cama y aun sin quitarme la mirada de encima comienzas a desvestirte frente a mis propios ojos violetas.
Eres sexy, eres sensual, eres excitante, eres exótico...
Definitivamente no puedo contener mi sonrisa coqueta y en este momento es cuando me incorporo, el juego se detiene un momento, quiero solo una muestra de cariño y volveré a estar bajo tus ordenes .
Me cumples mi deseo y me extiendes la mano, me jalas y me abraza con dulzura, yo te rodeo el cuello y ahora que siento tu piel contra la mía, me estremezco, te beso.
Un beso lleno de pasión, de amor, un amor que sabemos es muto, es correspondido pese a todo.
Pese a nuestro ruin y cruel juego.
Sucio juego.
Nos separamos y me sonríes, susurras mi nombre con dulzura y yo te muerdo los labios, dándote a entender que ya es suficiente, que quiero seguir con nuestro juego y me avientas, reboto en la cama y gateas sobre mi para alcanzar mis labios y ahora me besas con tal ansiedad y excitación que me contagias, pero ahora soy simplemente sumiso ante ti.
Tus manos recorren mi piel dejando rutas de formas poco usuales y tus labios dejan marca por donde pasan, y sonríes ante estas, repitiéndome que mi piel blanca es más fácil de marcar.
Me haces sentir como simplemente tu muñeco, como si realmente solo fuera para esto para lo que me querías aquella vez.
Vienes, me tomas y te largas con alguien más.
Ese es la base de este juego, es la base de nuestro único secreto.
Sabemos que no es verdad, sabemos que no es verdad, tu no tienes a alguien más, yo no soy sumiso ni abnegado, pero nos divierte, nos excita, nos hace llegar al cielo y al infierno al mismo tiempo cuando terminas dentro de mi.
No voy a negar que cuando hacemos el amor lejos de nuestro juego, también me llena, es en esos momentos que me dejo mimar y que te mimo por igual, me has dicho que disfrutas ambos momentos tanto como yo y por eso te amo cada día más.
Ahora siento como tu irrumpes en mis entrañas y no deja de doler, siempre duele cuando lo haces con brusquedad y me quejo, me miras, como preguntando, te araño la espalda y comienzas a moverte con frenesí
Puedo sentir en mi cuerpo, en mi piel tu propia pasión al poseerme y la verdad eso me hace sentirme amado, querido y poseído.
Todo eso por ti.
Aceleras, aceleras y lo haces con mucha más fuerza, mi cabello se ha pegado en mi frente y tu sudas mucho, yo te araño más y más la espalda, por eso a veces nadie puede tocarte la espalda y es mi culpa.
Así como a veces no puedo cargar la maleta en mi hombro izquierdo.
Me abrazo a ti de forma necesitada mientras siento como el clímax llega frenéticamente y es que hoy ha sido tan brutal como nos gusta y te muerdo, aunque con los labios para no dejarte marca, yo no tengo el derecho.
Soy esclavo y nada más.
Me recuestas en la cama con calma y me besas la frente, sales de mi y me abrazas, el juego ha terminado y ambos nos sentimos satisfechos.
-... Jackal...
-Dime Marui...
-Gracias… -dije cerrando los ojos, acomodándome en su pecho y sintiendo ahora sus mimos en mi espalda.
-gracias? ... no entiendo.
-Por aguantar mis juegos...
-Recuerdas, somos muñecos de este juego
-Muñecos de trapo... –corrijo y te beso los labios.
Sonrío de nuevo, pero en verdad, yo soy tu muñeco de trapo, ya que solo tu puedes manejarme a tu placer, según los designios de tu poder.
Y eso me hace feliz.
Posted by Algodón de Azucar @ 2:42 PM
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¿Que hago yo?
Titulo : ¿Que hago yo?
Título del Capitulo : Capitulo único.
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Tenis no Oujisama
Pareja : Kirihara Akaya y Marui Bunta con menciones de Jackal Kuwahara
Status : Completo
Número de Palabras : 1,165
Advertencia : Drama
Estamos mirándonos mutuamente, estamos frente a frente y puedo perderme en tus violetas ojos, puedo desear tener ese cabello rosado tuyo, tan sedoso conmigo, haciéndome cosquillas en el cuello cuando amaneciéramos juntos y abrazados en mi cama, me gustaría sentir tu piel blanca contra la mía igual de pálida.
Recuerdo que fuiste el único que cuando cambié, creyó en mí, me diste la mano y yo la tomé desesperado, necesitaba un sostén y tu me lo ofreciste, me dejaste besarte, me dejaste hacerte el amor muchas veces y me pedías más. ... me dejaste enamorarme.
Y decías amarme por igual.
¿Por qué mentiste tan dulcemente? ...
Pero aún sabiendo de que me lastima el estar contigo, sigo viniendo a ti, persiguiendo un recuerdo, siguiendo el recuerdo de estar contigo una vez más, quiero borrar de ti el aroma de él, quiero que solo pienses en mi, quiero que me ames a mi una vez más.
Estamos en una cita que yo programé desde hace dos días y tu aceptaste gustoso, estamos en una heladería y tu comes tu helado de fresa con tanto gusto que me hace sonreír mirándote, con mi mentón recargado en mi mano y mi brazo en la mesa, yo comiendo mi helado de forma descuidada.
Veo que sonríes y te regreso el gesto de la misma forma, tu mismo me dices que no crees que yo cambiara tanto pero que te alegras, creíste en mi y la verdad te lo agradezco.
Veo como terminas tu helado de fresa y estas mirando hacia cualquier lados, pensando seguramente en cualquier cosa dulce, y es que a veces eres tan predecible, y sonriendo me termino lo que queda de mi helado derretido, sonriendo divertido me miras, regañándome de haber dejado en ese estado el delicioso helado de vainilla.
Solo te digo que me dejes en paz.
Sonríes para mi como lo hacías cuando me amabas, cuando solo tenias ojos para mi y me pregunto si de verdad fuiste mío alguna vez y me vuelven esas ganas de secuestrarte, de arrebatarte de sus manos y tenerte conmigo, amanecer entre tus brazos, debajo de tus sabanas, con el calor de tu cuerpo contra el mío.
‘Pero eso fue, y nunca volverá a ser, verdad Marui-sempai?.’
Pregunté mentalmente mientras te miraba levantarte para ir a pagar, una cosa que a ti siempre te caracterizo, es tu ego, tu orgullo y esa belleza exótica que te hace irresistible a cualquiera, tienes más fanáticas detrás de ti que el propio Capitán, agradece que Yukimura-san no es celoso en ese aspecto.
‘Aunque Niou-Sempai lo es... ‘
Sonrío ante el siguiente pensamiento y suspiro para acercarme a ti y caminar a tu lado con las manos en mis bolsillos, tu vas con el chicle eterno en tu boca y tu mirada entrecerrada, tus manos en tu nuca, esa desfachatez, esa postura, hasta así te ves precioso.
¿Por qué tenias que endulzarme la sangre Marui-sempai? ... estaba bien con mi sangre amarga, con mi corazón solo y mi agresiva forma de ser.
Pero tenías que llegar a mí, enseñarme a amar, enseñarme a ser amable, a sonreir, a ser feliz a pesar de todo, despreocupándome tanto por lo que puedan pensar, sin embargo aún así cuidando mi apariencia, aún así intentando llamar la atención sin perder mi manera de ser, sarcástica, irónica, ser yo, Akaya Kirihara.
‘Solo podías ser tú, Marui-sempai... solo tú podías descongelar mi corazón, y entregarse solo a ti...’
Pero me mentiste, me lastimaste y eso hizo de nuevo esquivo mi corazón aunque cada que te veo cerca, se acelera, mi estomago se revuelve y la sonrisa estúpida aparece en mis labios ganándome miradas acusadoras de Yanagi-san, Niou-sempai y los demás, pero nunca te das cuenta tú.
Solo tienes ojos para él.
Sé que no nos parecemos, sé que somos tan diferentes, él te mima, él te cuida, él te compra los pasteles exactos para hacerlo sonreír, siempre sabe que decir, como, en que tono, con que mirada, siempre está él en todo lo que respecta a tu azucarada vida.
¿Qué podría yo ofrecer en contra de eso, solo una amarga alma que apenas solo apareces tú y se endulza sin razón?...
Soy yo el que depende de ti, y tu dependes de él...
-Marui-sempai...
-Dime Akaya... –con tu chicle inflado en tus labios sin apartar la mirada del camino entre los árboles verdes.
-La practica de en la mañana...
-Ah, te refieres a el golpe de Sanada que me hizo soltar la raqueta?, no te preocupes, mi muñeca está en perfectas condiciones ...
Me muestras tu muñeca un poco marcada aunque gracias a la apresurada atención de Jackal-sempai y de Yanagi-san, la muñeca de Marui-sempai está casi intacta.
Sin embargo, eso no era lo que quería decirle.
-Yo...
En ese momento, suena su celular, es inconfundible ya que siempre nos interrumpía en algo importante, en especial cuando estábamos solos en mi casa, encerrados en mi recamara.
Pero siempre es, y será él...
Noto que al ver el numero marcante, sonríes, es él, lo presiento... y al ver como te alejas de mi y comienzas a hablar tan emocionado por tu telefono movil, suspiro tan suave e imperceptiblemente que dudo que alguien se haya dado cuenta y después de cortar la llamada te acercas.
-Lo siento Akaya, tengo que irme...
-Jackal-san, verdad?
-Si, quiere verme, dice que me tiene una sorpresa...
-Por cierto Marui-sempai...
-Dime... –dices mirándome a los ojos y tiemblo.
-Feliz cumpleaños adelantado, mañana no iré al instituto... –mentí, bueno a medias.
No, definitivamente no iré por mi salud sentimental y de alma, ya que si te veo tan feliz en sus brazos, sé lo que haces con él, sé que a él le diste lo que a mi siempre me negaste cuando llegábamos más lejos de una caricia sobre la tela, pero no quiero ver esos abrazos, no quiero verte besándole los labios.
No lo soportaría.
-Gracias Akaya, pero espero mi regalo entonces después... –me guiñas el ojo y no evito sonrojarme asintiendo, después te vas corriendo.
Te vas corriendo apresurado y me quedo pensando si alguna vez tu saliste corriendo así para verme a mi, si alguna vez dejaste a un ex – amante así parado en medio de un parque mirando tu camino.
Suspiro hondamente y después me pongo a caminar solamente y niego con la cabeza para mi mismo, tengo ganas de ir hacia ti, detenerte, decirte que no vayas con él, pero la ultima vez que te lo dije entre líneas, lo entendiste y me lo dijiste directamente.
‘-Yo amo a Jackal, Akaya... lo siento mucho...’Sentí eso como un golpe tan fuerte que nunca creí soportarlo pero lo hice, por que te amaba, te amo demasiado pero dime, contéstame lo que no me respondiste la pregunta que te hice después de tu respuesta.
-¿Qué hago yo....?
Mis ojos verdes se perdieron en el horizonte, esperando tu dulce voz con la respuesta, pero solo viene a mi tu recuerdo, tus ojos, pidiéndome perdón...
Posted by Algodón de Azucar @ 2:40 PM
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Thursday, June 21, 2007
Acerca de mí
Nick: Algodón de Azúcar
Nombre:Daniela Jezabel
Apodos comunes: Tsu-chan, Tsubame-san, Tsubame-sempai, sempai, Dan, Dany-chan, Dan-chan, Dany-san, nee-san, horrorosa, muñeca (solo mi okasan -.-U), escuincla, bonita (solo mi mi esposa xD), Jeza.
Fecha de Nacimiento: 24 de Abril del 1986
Signo Zodiacal: Tauro
Horóscopo Chino: Tigre
Lugar de Origen: México, DF
Color de ojos: Cafés oscuros.
Color de Cabello: El original es negro completamente, ahorita lo traigo entre castaño y negro xD
Tipo de Sangre: O+
Hobbies: Internet, bajar imagenes, editar imagenes, escribir fics, leer fics, codificar en html, ver anime, dormir xD.
Mi más grande virtud: Realmente no lo sé xD, no veo cosas buenas en mi, solo lo hago por temporadas, así que no sé en realidad ahorita.
Mis peores Defectos: Soy floja, bastante, tengo un orgullo tan profundo y arraigado, suelo ser vengativa, irresponsable -___- me he vuelto irresponsable, solitaria, antosocial, mandona, gritona, enojona, caprochosa... ahí la dejamos, vale? xD
Mi Materia favorita y en la que mejor me va: Sin dudarlo, matemáticas y programación, más si es programación de graficos bonitos y que terminen transmitiendo algo más que hacer algo, soy quizá superficial y detallista.
Mi matera más odiada y en la que peor me va: Siempre he odiado quimica ¬¬, ahorita le estoy agarrando manía a Redes y es que mi profesor está traumado con las Redes TxT, ¿que tiene que ver "Seguridad en el Software" con "Redes"?!.
Mis vicios:
- Prince of Tennis
- TeniMyu
- Get Backers
- Fruits Basket
- Ouran Host Club
- Yaoi
- Todo tipo de mitologías
- Temas religiosos
- COCA COLA
- Rikkai dai
- Hyoutei
- ... dejemos la lista aquí xD
Lo que más detesto: Definitivamente las comparaciones, las mentiras (aunque soy una maestra en el tema), las arrastradas, las moscas muertas, ABORRESCO A LAS ARAÑAS!! ... de dos y ocho patas..., regaños injustificados, abusos de poder, los robos, a mi hermano mayor y su exmujer (y es de verdad), a los patanes.
Estoy Siguiendo el rastro de:
- El Manga de Prince of Tennis y lo que salga de las nacionales >>.
- TeniMyu especialmente el Dream Live 4.
- El Anime Death Note.
Mi ABCDario:
A = Armando (Ottosan)
B = Base
C = Consuelo
D = Discernir
E = Estado
F = Fundamento
G = Gato
H = Hierba
J = Julio
K = Kassandra
L = Londres
M = Mamá
N = No
Ñ = Ñiero
O = Orientación
P = Paula
Q = Quetzal
R = Rocío
S = Soledad
T = Tenencia
U = Unicornio
V = Voctoria
W = WTF?!
X = Xaolín
Z = Zárate
Posted by Algodón de Azucar @ 5:32 PM
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Primavera nunca fué
Titulo : Primavera nunva fué
Título del Capitulo : Capitulo único.
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Saint Seiya
Pareja : Radamanthys de Wyvern y Aiacos de Garuda
Status : Completo
Número de Palabras : 1,559
Advertencia : Romance
Una piel blanca... unos ojos rojos inexpresivos... un paso lento pero fuerte y seguro... y una elegancia que dejaba pasmado a quien lo miraba... iba caminando lentamente por la calle... haciendo que jovenes y jovencitas lo voltearan a aver.... solo para contemplar su belleza absoluta... pero cubierta de frialdad e inexpresión... ni pensar que alguna vez amo... y amo con todo su corazón... y a ese que amo... y entrego todo... lo destrozó de la manera mas cruel y ruin del mundo... pero que mas daba... iria de nuevo a el... solo para devolverla la misma moneda... y ojala... el mismo dolor...
Llego a un departamente en la calle central de la ciudad... toco el timbre... y la puerta fue avierta... se encamino hasta el fondo del pasillo donde una puerta esta entre abierta y solo se veian los rayos de luz de luna entrar... definiendo los cuadrados perfectos de la ventana y una silueta entre ellos... que mantenia un vaso entre sus manos... una voz fria le ordeno entrar y el obedecio...
- Aicos... ¿a que has venido?
Me excuso, me disculpo,
luego acuso el golpe y uso
ironía en mis palabras,
lo lamento te he fallado y basta.
Hoy para mí es fiesta grande,
me tomo sonriente la victoria,
y entretanto quise desnudarte...
Aicos Sonrio con sarcasmo y frialdad... aquel calor que una vez llego a tener en su rostro o en su corazón... ese que tenia enfrente se lo habia quitado... y venia a vengarse de cierta manera.... solo queria que el sintiera el mismo dolor... la misma angustia... el mismo sentimiento de soledad que el sintio por su culpa...
Se quito lentamente el abriogo... dejandolo caer en el suelo... dejo ver un traje perfectamente hermoso... era un traje diseñado en seda... era de color rojo quemado... casi llegando al guinda... cosa que sabia que a el le encantaria... y se dio cuenta que el otro se sorprendio al mirar sus ojos que era lo unico que resaltaban... igualmente frios... rojos... pero ahora abiertos como platos... esperando alguna explicación de lo que veian...
- ¿te gusta?- pregunto con ironia... ya que sabia perfectamente la respuesta... que era... un simple... "Sí"....
Se siente... dices sonriente,
se siente... y tu boca miente,
se siente... se siente... se siente... lengua de serpiente,
se siente... hablas entre dientes...
La silueta que era enmarcada bellamente con los rayos de la luna... dejo su vaso en el escritorio que habia a un lado de el... y se levanto para comenzar a caminar lentamente hacia Aicos... quien lo insitaba con una mirada sensual y provocativa .... haciendo que se acercara mas y mas... y lo tomara por la fuerza de la cintura... atrayendolo hacia si... besandolo furiosamente...
Aicos por su parte... respondio el beso sin muhca intencion de prolongarlo... mas nisiquiera abrazo a su amante... simplemente deshizo aquel contacto para caminar hacia el centro de la habitación y detenerse... perdiendo su mirada en el librero que tenia frente a el...
- No pierdes la costumbre de leer... Radamanthys...
- Sabes que jamas la dejare...
- Que bien....
- y tu dejaste de pintar?
- Hice mi mayor reto... tu retrato... supe que de ahi... no me superaria... como me paso en la vida...
- Aicos... tu puedes...
- No... simplemente no...
La historia nuestra en como una ventana en primavera
Que se abre fácilmente y que se queda siempre abierta
aspirando los perfumes de un verano que se espera,
llegará, pero no llega, y el pensamiento vuela.
Y la atención recae sólo sobre cosas bellas,
el prado iluminado, las blancas margaritas.
Mas luego cae la nieve y primavera nunca fue,
mas luego cae la nieve y primavera nunca fue.
Radamanthys se quedo estatico... los rayos de luna hacian ver mas que explendoroso al que fuese su expareja... no podia evitar verlo con admiración... siempre tan bello... tan sensual... tan... frágil... y no supo el por que le causo tanto dolor... aun no se explica el por que se transformo en un la persona fria que es ahora... el por que sus ojos perdieron ese brillo de vida...
Aicos... sonrio con ternura al recordar la primera vez que lo vio... ahi... parado frente a el... en el restaurant de siempre... viendolo fijamente... talvez su elegancia... su acento britanico... su precensia... o talvez... su frialdad....
Radamanthys quiso hablar... pero no salian las palabras... solo abria sus labios pero despues se arrepentia... alomejor lo dañaba mas de lo que ya lo habia hecho ... si esque se podia hacerlo...
- Perdoname...- dijo en una voz casi inaudible... penso que Aicos no la habia escuchado... mas este sonrio con sarcasmo aun dandole la espalda a este...
Me acuso, soy un burro,
yo no abuso nunca de tu calma...
sólo he sido brusco, no un obtuso...
que gran diferencia.
Ha sido una de entre tantas
historias que terminan,
paciencia, quién se siente un gusano verde...
Aicos... con su explendorosa elegancia se dio mediavuelta lentamente... para encarar a un Radamanthys que perdia su vista en la alfombra de ese cuarto ... Garuda se acerco lentamente hasta quedar frente a el... y levantarle el menton... y le viera a los ojos... y besarle suavemente...
- Mientes... se que mientes...
- ... - lo miro con ojos tristes... sabia que decir lo que fuera... no resultaria... ya que siempre le mintio... siempre lo engañó...
Aicos se alejo nuevamente para sentarse en el escritorio... y crizar la pierna... despues se apoyo con ambos brazos hacia atras de su cuerpo... para quedar en una pose muy sexy... insitandole a Radamanthys que se acercara...
Se siente... dices sonriente,
se siente... y tu boca miente,
se siente... se siente... se siente... lengua de serpiente,
se siente... hablas entre dientes...
Radamanthys se acerco a el... con pasos lentos... tranquilos... sin perder de vista el rostro de Aicos... que solo le sonreia con maldad y sarcasmo... mientras que sus labios no demostraban nada... mas que deseo... un deseo contenido... insatisfecho....
Llego frente a el... y Aicos se reincorporó para tomarlo de los hombros... mas Radamanthys dio un paso hacia atras... y nego con la cabeza... cruzandose de brazos dijo...
- No quiero herirte mas....
- Mas?...
Radamanthys solo lo miro a los ojos... el silencio se hizo presente... nada se interponia entre ambos... pero tampoco... nada los atraica...
Aicos lo inspecciono con la mirada... de arriba a abajo... tal como lo recordaba... arrogante... elegante... frio... exigente... sensual... frio... pero... con esa combinacion... esa combinación lo hacia perfecto... lo hacia amarlo... lo hacia... Radamanthys...
Los brazos apretados contra el pecho en gesto duro,
esa expresión, los morros típicos
que nunca perderás,
y frente a un capuccino tus labios con espuma.
Yo vagamente erótico a ti te miraré,
saboreando el gesto indiscutible que has perdido,
dulce y tan ingenuo, como mis mordiscos,
y cuánto error acumulado y yo sin comprenderlo
que para darte gusto hay que saber paladearlo.
Lento, suavemente,
con cabeza, levemente,
comenzando desde cero
disfrutando... hasta irse...
Radamanthys le dio la espalda... y se sento en el sillon y tomo su vaso... haciendo uso de su eterna elegancia... mientras que su invitado lo observaba detalladamente... intentando grabar cada gesto de el dueño de el departamento .... sabia que algo andaba mal... si fuera el de antes... lo hubiera tomado sin miedo.. pero estaba dudando... algo habia cambiado... algo le faltaba a radamanthys... pero que?
- Gustas algo?
- Si...
- que quieres?
- A ti...
Rdamanthys se paro del sofa... y comenzo a caminar... mas aicos le dio alcance para ponerse frente a el... y tomarlo por el cuello... sin intenciones de soltarlo ... Radamanthys le tomo los brazos... e intento safarse con un simple y delicado "No" ... mas Aicos no le hizo caso y lo beso con suavidad... buscando la respuesta de este... mas Radamanthys se solto... estavez on un "No" mas imponente y fuerte....
- Pero por que?
- No mas... no mas engaños....
- de que hablas?
- Sabes perfectamente de lo que hablo Aicos...
- No... no lo se... dimelo tu...
- Jamas te ame... y no pienso hacerlo ahora...
Sus palabras sonaron frias... prepotentes como siempre... eso era lo que caracterizaba a Radamanthys... su caracter frio... el decir las cosas como son... dado en el blanco... hiriendo nuevamente a Aicos...
Este se alejo de el... recojio su abrigo y se lo coloco con cuidado... le dedico una mirada ultima de ternura... para regresar a ser frio y prepotente como su queridisimo amor... simplemente... habia aprendido... de el... solo de el...
Salio de la habitación... dejando a Radamanthys de nuevo solo... se encamino en el pasillo oscuro para despues salir a la calle e ir pensando... que jamas fue una historia real... que siempre fue deseo... nunca hubo amor...
La historia nuestra en como una ventana en primavera
Que se abre fácilmente y que se queda siempre abierta
aspirando los perfumes de un verano que se espera,
llegará, pero no llega, y el pensamiento vuela.
Y la atención recae sólo sobre cosas bellas,
el prado iluminado, las blancas margaritas.
Mas luego cae la nieve y primavera nunca fue,
mas luego cae la nieve y primavera nunca fue.
Radamanthys se quedo en el cuarto... parado... reflexionando si habia hecho lo mejor... otravez rechazarlo... de nuevo dejarlo ir... una vez mas... quedarse solo... sin amor... sin compañia... solo... con su Wiskye.... solo como perro....
Posted by Algodón de Azucar @ 5:25 PM
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Miente
Titulo : Miente
Título del Capitulo : Capitulo único.
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Saint Seiya
Pareja : Radamanthys de Wyvern y Aiacos de Garuda
Status : Completo
Número de Palabras : 4. 337
Advertencia : Romance, engaño
Una tarde soleada... un cabello negro y unos rubies frios... se dejaban ver en la ventana de un apartamento ... esos ojos que reflejan frialdad... no pueden separar la nostalgia de ellos... unos labio se abren para formar sonidos... sonidos acompañadas de un sentimiento de melancolia...
- Radamanthys....
Se sentia un ambiente frio... a pesar de el sol y el sofocante calor de afuera de la habitación... a su lado... un cuerpo bien formado... unos ojos mieles privados de la luz por un par de parpados... Aicos... volteo a ver esa silueta perfecta... pero en lugar de sonreír ante el cuadro... una pequeña lagrima salio de esos ojos frios... acompañados de nostalgia...
Esa silueta se movio... haciendo que Aicos se limpiara rapidamente la lagrima... como odiaba que el lo viera llorar..... o lo viera sufrir... por su... amor... o por lo menos el así lo quería creer por que varios le decian que eso no era amor... no de parte de Radamanthys...
- Aicos...
- Radamanthys
Se quedaron viendo a los ojos... Aicos ya sabia lo que pasaria después de eso... le haria el amor... y se iria a... quien sabe donde... perdiéndose por dias... o quizas semanas... pero no le importaba... el lo amaba...
Hoy en tu mirada hay no
se que algo especial
Ni siquiera el beso tan de amor
fue natural
Fue un presentimiento o
quiza lei tu mente
Por favor si es asi como sientes
El rubio se acerco lentamente y probo como siempre esos labios seductores que tenia el ojirojo... no sabia precisamente si lo amaba... simplemente se sentia bien con el... lo tomo por el cuello... y profundizo el beso... Aicos... se dejo llevar cerrando los ojos... pasando su mano por el cuello de su amado Radamanthys...
Poco a Poco ... el rubio quedo encima de Aicos... ambas pieles se tocaban milimetro por milimetro... haciendo suspirar al aprisionado Aicos ... estaba entre el colchon u el cuerpo musculoso y fornido de Rada... quien ya estaba en su cuello ...
- Rada,,, dime que me amas... por favor... – decía entre suspiros..
- Si... si... mucho... te deseo también...
Miente
Dime que me amas
Jurame que nunca
piensas alejarte de mi
Radamanthys ... estaba con ganas de jugar un poco... habia un pañuelo en el buro al lado de la cama... sin dejar su trabajo ... saco del cajon, un pañuelo rojo de seda brillante... acaricie la piel de Aicos con el... para después vendarle los ojos... con el... besándole los labios... Aicos solo suspiro extasiado por el acto de su amado...
- Radamanthys.....
- Shhhhhhhhhh.... trankilo amor... no te hare nada... malo...
Miente
Vendame los ojos
Grábate muy dentro
que si tu me dejas
No podre vivir sin ti
Aicos seguia suspirando... su respiración se volvia mas y mas acelerada con cada caricia que Radamanthys le daba... pedia mas... mientras que su amante se lo daba... y con mas intensidad que la anterior... el rubio se dedicaba a besar todo el cuerpo de Aicos... para pasar sus manos “accidentalmente” por el miembro deseoso y palpitante de Aicos...
Dejame pedirte tu perdon
Si te ofendi
Pero no me pidas renunciar a ser felliz
Dejame intentarlo yo hare lo que tu quieras
Y despues si es que no me quisieras
- Radamanthys... ohhhh..... no te detengas....
- No lo hare... Aicos.... no lo hare...
Los suspiros y gemidos inundaban la habitación de unamanera estrepitosamente fuerte... Radamanthys sabia muy bien donde tocar... donde besar... donde suspirar... para que Aicos sintiera mucho placer... ya se habia grabado ese cuerpo... y ya habia dejado... inconcientemente... su huella... profunda... y eterna....
Miente
Dime que me amas
Jurame que nunca
piensas alejarte de mi
Aicos no sabia como pedirle mas a su amado rubio... no sabia como decirle que lo amaba... nunca... nunca... se habian dicho “te amo”... mas que la primera vez que se vieron...
Flash back
*************Un parque... lleno de flores... otroño... estacion melancolica... una estacion... que quedaria grabada en la vida de dos hombres... dos amantes en secreto... un rubio despampanante... se encontraba debajo de un arbol el cual sin piedad dejaba caer sus ojas cafes como sus ojos... frios... inexpresivos... delante de el unos rubies brillaban con inetensidad... con pasión y entrega...
- Radamanthys...
- Aicos...
Dijeron al mismo tiempo... ambos sonrieron ante el acto... se vieron a los ojos... y repitieron las dos simples palabras que cuestan mas trabajo de decir...
- Te Amo....
*************
Fin de Flash Back Miente
Vendame los ojos
Gravate muy dentro
que si tu me dejas
No podre vivir sin ti
La habitación completamente embriagada por la pasión de ambos… gemidos y placer... lujura y deseo... amor y.... no sabia si también era amor... pero no le importaba a Aicos... ya no... simplemente quería gozar... gozar y gozar...
Así pasaron las horas... hasta que Radamanthys se tuvo que ir... dejando a Aicos... en la cama con el cuerpo cansado, con el alma con nostalgia y sus ojos llenos de melancolía ... viendo hacia la ventana... entre sus manos... tenai entrelazado el pañuelo con el que le vendo los ojos... con el que... le mintió... una vez mas...
- Una vez mas.... Radamanthys... una vez mas...
Miente
Dime que me amas
Jurame que nunca
piensas alejarte de mi
Miente
Vendame los ojos
Gravate muy dentro
que si tu me dejas
No podre vivir sin ti
Posted by Algodón de Azucar @ 5:21 PM
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Mi Regalo de Navidad
Titulo : Mi regalo de Navidad
Título del Capitulo : Capitulo único.
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Saint Seiya
Pareja : Saga y Kanon
Status : Completo
Número de Palabras : 2, 022
Advertencia : Romance, nostalgia
Notas : Este fic lo hice una Navidad prescisamente cuando estaba de vacaciones en la casa de mi nii-san, y como no tenía absolitamente nada que hacer, salió esto xDUu
Voy caminando entre las calles de esta enorme ciudad, voy observando las luces, las personas, los inmensos monumentos de esta enorme ciudad que he escogido para pasar la fecha mas... ¿triste quizás?... al estar lejos de ti... después de que todo pasó y los dioses nos perdonaron, me he dedicado a viajar a diferentes partes del mundo... conozco gente, veo lugares, aprendo idiomas, pero... solo... sin ti...
Me detengo en la plaza principal... me quedo observando el gigantesco árbol de Navidad que hay en la plaza... luces, esferas, nieve artificial y una enorme estrella en la punta del pino... una sonrisa surca mi rostro cuando recuerdo las navidades que pasamos juntos... sin árboles, sin luces, sin regalos, mas que tu y yo... entrenando en la blanca nieve...
Sigo caminando cuando de repente dos niños que juegan me rodean, uno se esconde detrás de mi y el otro intenta atraparlo... hasta que el segundo observa la vitrina que esta a nuestro lado y llama al otro para observar un trencito que exhiben en el aparador, sonrió ante la acción de ambos niños, y sus rostros felices que expresan su alegría, y la vitrina me revela que son... gemelos como tu y yo... suspiro con tristeza y renuevo mi caminata.
Voy pensando en mis compañeros, Bian de Caballo de Mar, seguramente se fue de vacaciones junto a Thetys, desde que nos revivieron a todos, incluyendo a los Dioses ,guerreros de Asgard y a nosotros las Marinas del Señor Poseidón, ambos se decidieron a estar juntos, Eo se fue con Kaysa y Krysna de viaje, Isaac y Sorrento acompañaron a Julián para ver a Atenea... ya que ambos dioses están comprometidos, Sorrento anda con Afrodita e Isaac fue a visitar a su maestro Camus ... vuelvo a sonreír cuando recuerdo como me invitaron para ir a verte... pero seguro que ni has de quererme ver ni en pintura y pienso que es mejor así... suspiro con pesadez... al fin estoy frente a mi hotel...
Entro con tranquilidad... un señor me saluda amablemente y yo le contesto el saludo con cortesía, me dirijo a mi habitación, donde pasaré la Noche Buena solo, ya mañana vere a donde ir para distraerme por un momento, mientras que ahora me dedicare a pensar en mi pasado... en todo lo que cargo detrás de mi...
Me voy despojando de mi abrigo, mi bufanda y mis guantes, los coloco en el sofá y después me voy a sentar en la mesa donde hay dos lugares preparados... sonrió con tristeza y susurro tu nombre... aun tengo la esperanza de que vengas, ya que yo no tengo el valor de ir a ti... me levanto para ir a la cocina, pero paso primero al stereo a poner algo de música... se que terminaré cantando ... ¿rancheras?... si creo que así se llaman... bueno... en fin... como sea ... después de poner un buen repertorio me dirigí a la cocina a servirme un poco de spaghetti y un pedazo de pierna rellena... si... me puse a cocinar.... lo que es extrañarte no?...
Regreso a la mesa y vuelvo a observar el lugar vacío frente a mi... demonios... como te extraño... comienzo a cenar... mientras disgusto de mi cena, recuerdo nuestra niñez, recuerdo que cuando teníamos 8 años, le hicimos una travesura a Shion, escondiéndole sus sandalias, nos divertimos como locos con su cara, molesta , corriendo descalzo detrás de nosotros y cada uno traía una sandalia y nos separamos... pero nos atrapo con su telequinesis... me rio al recordar su cara y ya tuya...
Sin pensarlo, ya termine de cenar, me levanto a dejar los trastes y a lavarlos, regreso a la sala... y observo el reloj... las 11:30... aun no es hora... me voy a servir algo de tomar y me voy a parar enfrente del vitral para observar la ciudad brillante y alegre... le doy un trago a mi bebida y recuerdo una navidad donde ya eras caballero dorado.... el mas respetado, el considerado el mas poderoso... Saga de Géminis... recuerdo que hacia mucho frío y tu te habías ido a cenar con Shion y yo me había quedado solo en el templo y me meti a la cama... no podía dormir por el frío... titiritaba de frío en medio de las sabanas... paso una eternidad hasta que sentí como alguien me abrazaba para darme calor... voltee lo mas rápido que pude para encontrarme con tu rostro sonriendo fríamente como siempre...
- Duérmete...-
Me ordenaste para después abrazarme y acunarme entre tus brazos dándome calor con tu cuerpo... tu hermoso cuerpo... recuerdo como me acomode y fue la noche mas feliz de mi infancia... aun siento a veces tus brazos rodeándome con protección como aquella noche fría...
Sin darme cuenta, ya casi me había acabado la botella y estaba sentado en el sofá, con la cabeza hecha hacia atrás, de hecho el alcohol ya estaba en mi cabeza... haciéndola dar vueltas... pero aun en un solo sitio... junto a ti... lejos... pero junto a ti.
Seguí tomando sin importarme nada, seguía recordando... y en un flash... regresaron a mi las escenas en Cabo Sunion, mi entrada a los 7 generales Marinos como el mas poderoso de ellos, así como tu con los 12 dorados... después me fui a defender la casa que fue mía de niños... mía y tuya... lo hice mas por que quería defender tu ultimo recuerdo, no a ese estúpida niñota... lo hice por ti... solo por mi gemelo... solo por Saga...
Sonrió al recordar como nos “enfrentamos” en el 3° templo... nuentro templo... te recuerdo ahí, parado frente a mi, imponente como siempre... ciertamente el negro te va mejor que el dorado... resalta tu piel blanca y tus ojos esmeralda... tu cuerpo... que tuve la dicha de volver a ver .... de poder percibir tu esencia, tu aroma , que aun después de muerto conservabas...
Otra botella mas a mi lista... al parecer es la cuarta... o la tercera?... sinceramente no sé... me vuelvo a servir después de abrirla... y recuerdo nuevamente... como los dioses nos sentenciaron... y el horror de vivir vivos... en una roca... solo viendo pasar los días, las horas... ahí... sin hacer nada... por que no te puedes mover... vaya suplicio por defender a Atenea... pero que mas da... yo solo quería estar junto a ti... después vienen los dioses a decirnos que nos perdonaban por todo lo que hemos hecho... blah blah blah.... vaya... pero estuvo bien... después de eso... cuando regresamos al Santuario y me fui con los generales Marinos... por que según era ahí mi lugar... recuerdo tu rostro... y tu palabras...
- Si vas a ser el Dragon Marino... se el Mejor...
Si... lo llevo acabo... como comandante... creo que no soy malo... ya que tuve un buen maestro para mandar... pero me siento solo... muy solo... pero que mas da... aun recuerdo tu mirada... tus ojos verdes... tu piel blanca... vaya... sal de mi cabeza por un momento... después viene lo mas doloroso, creo yo... el recordar como te besaste con el... Shaka de Virgo... vaya... me dolió tanto... que esa fue la verdadera razón del por que me fui... pero jamás te la diría... y jamás te la diré...
Cambia de disco... y comienza una canción que me llama la atención... según esto es del TRI... y dice mas o menos así...
“Oye cantinero
sírveme otra copa, por favor
quiero estar borracho,
yo quiero sentirme de lo peor...
Quiero tomar mucho
Quiero tomar mucho
Para olvidar
No importa el dinero
Aquí traigo para pagar
Oye cantinero
No te hagas del rogar
Yo se lo que quiero
Y me quiero emborrachar...
Intento tararearla... y me rió si me equivoco, después me quedo pensando, enemismado en el horizonte que tengo... mi cama... wow... que gran horizonte tengo... me levanto pesadamente, en una mano el vaso de vino con hielo, y en la otra la botella en turno... tambaleándome llego a la cama... en el buro dejo el vaso y la botella... ¿cómo es que aun puedo dejarlos bien paraditos... si yo ni puedo quedarme parado bien?... bah!.... al diablo con eso... me siento en la cama... y tomo con una mano un portarretrato donde estamos tu y yo ... cuando éramos niños... en un cumpleaños... exactamente un 30 de Mayo... y me dejo caer para atrás... sobre la cama ... escucho al reloj... que esta anunaciando las 5:00 am...
- Como pasa el tiempo... recordando... – susurro para después suspirar con tristeza...
Me acomodo en la cama... abrazando el portarretrato... sonrió y la aprieto en mi pecho... ¿Cuántas Navidades pasaré así...?¿Cuántas veces terminare llorando por ti...?... cuestiono en mi mente... mientras que comienzo a sollozar con fuerza... diciendo entre el llanto tu nombre innumerables veces... después de un rato... suspiro y me calmo... intento no pensar en eso... ya fue mucho dolor por esta noche... ya fue mucha soledad en este día... se muy bien... que cuando me vea a mi... te veré ahí... para mi... y cuando te veas a un espejo... ahí estaré yo... sonriéndote... amándote en silencio como siempre...
- Saga...- susurro tu nombre antes de comenzar a caer en un profundo sueño... donde se que te veré... ahí... delante de mi... besándome, talvez... amándome... como yo a ti...
Siento como mi cuerpo cae en el sueño mas reparador y profundo que he sentido... se que ya es de día... por que un rayo de luz me da en el rostro... pero me da flojera levantarme... así que me acomodo mejor sobre mi cama... de repente siento como una mano acaricia mi mejilla suavemente... esta es suave... tersa... es como la tuya... pero tu estas en Grecia, en el Santuario... seguramente entrenando... así que me digo a mi mismo que esa caricia es producto de mi imaginación... de mi mente engañosa ansiosa de verte una vez mas...
La caricia se acentúa... y me extraña... así que abro los ojos lentamente... con pesadez y sueño...
- Por fin despiertas dormilón
- Hum?
Me extraño escuchar eso... ALTOOO!!!!... esa voz... esa... forma de... llamarme... me levanto de un salto de la cama... abrazando aun el portarretrato... me doy cuenta y lo escondo detrás de mi... veo hacia todos lados... y reparo en una figura en mi cama... que me sonríe... me tallo los ojos... será... verdad...? pero...
- Si... Kannon... Soy yo... Feliz Navidad Hermano....
- Pe...pero... tu... estabas... en...
- El Santuario... pero he decidido venir a verte... ¿qué no puedo...?
- ....-
Me quedo estático al escuchar tu voz ... y asiento con la cabeza aun extrañado... veo que te levantas... tu tórax desnudo... solo traes unas bermudas puestas... me sonrojo y volteo a ver hacia otro lado.... siento que te acercas... y me tomas de la barbilla... cierro los ojos... estoy tan nervioso... aprieto el portarretratos que tengo entre mis manos ... cuando de repente siento tus labios en los míos... abro los ojos enormemente... y suelto el portarretrato que cae al suelo y se rompe el cristal... te separas... y agachas la cabeza... avergonzado por lo que veo... yo solo te abrazo con fuerza y te vuelvo a besar con desesperación... me tomas por la cintura... y me aprietas contra ti... al parecer te agrado mi reacción... después te encamino a la cama aun besándote con frenesí...
Siento tu respiración agitada... sincronizada con la mía... mientras que me desvistes con paciencia... quedando desnudos ambos... tu piel contra la mía.... te veo a los ojos... quiero saber que no es un sueño... me sonríes... y me besas con ternura ...
- Kannon... te amo...
- Y yo a ti... mas que a mi vida....
Te contesto feliz... comenzando a bailar como nunca lo he hecho contigo... siendo tuyo... y entregando todo lo que siempre te he querido dar... y mas... aun mas que eso... gemidos... gritos de placer... el sudor baña nuestro cuerpo... que esta unido... siendo uno... entregándose el uno al otro... amándonos... terminamos agotados... sudorosos... felices,... me abrazas... y besas mi frente...
- Feliz Navidad hermano
- Feliz Navidad...
Estoy feliz... creo que esta navidad... he recibido mi mejor regalo ... mi regalo de Navidad...
Posted by Algodón de Azucar @ 5:09 PM
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Debajo de tus sábanas
Titulo : Debajo de tus sábanas
Título del Capitulo : Capitulo único.
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Saint Seiya
Pareja : Sylphid de Basilisco y Valentine de Arpía
Status : Completo
Número de Palabras : 4,266
Advertencia : Romance
Al parecer todo marchaba bien en el Inframundo, Valentine a veces salia de su prisión para ir a ver a Sylphid, una amistad muy fuerte habia nacido entre ellos algo que nadie se podia explicar, en especial Pharaon y Lune, que tambien se habian vuelto muy unidos por fuera de sus recintos... por dentro, eran unos amantes desenfrenados, la pasión les habia hecho presas desde hace meses... nadia mas que Valentine y Sylphid lo sabian...
Sylphid estavez caminaba por entre las prisiones, saludando a los demas espectros que le tenian respeto por ser el subcomandante de Aiacos, pero eso no le importaba, lo que importaba ahora era estar con Valentine... cosa que no dejaria que nadie le arrebatase, su compañía, le habia vuelto fuerte... le habia hecho mas resistente a todo, y gracias a el no se habia dado por vencido... y estaba donde estaba... por Valentine...
Mientras caminaba iba recordando el como le conocio, donde le vio por primera vez... exactamente en aquel colegio de Bélgica, su pais natal, sonrio cuando recordó como le habia caido encima y ese grito de “FIJATE!” de Valentine fue divertido... y le encantaron sus ojos desde ese momento... era tan bella mente hermoso como... un serafín que venia bendiciendo a las parejas...
- Las parejas... Pharaon y Lune... esos dos... ojala les vaya bien...- susurro mirando el paisaje “hermoso” del inframundo mientras caminaba con las manos en la cintura sonriendo como un estupido, recordando ahora, la noche cuando Hades les aviso de su destino... su... cruel destino...
>>Tu destino... Basilisco... es ahogarte en tu propio veneno... moriras envenenando con tu propia arma... Sylphid de Basilisco... <<
Al recordar esas fatales palabras que Hades le habia dicho entre el sueño, un escalofrio le recorrio la espalda con tan solo imaginarse que esa prediccion se cumpliera... que el se ahogaria con su propio veneno... el veneno del Basilisco... de el Rey de las Serpientes... Suspiro nervioso... cuando tambien recordo esa misma noche...
+++++ Flash Back +++++
Abrazados y la luz no entraba y el aire aun seguia friamente estremeciéndolos por el miedo de lo que acababan de ver...
- ¿Qué fue lo que te dijo?
- Na... nada...
- No me mientas Syl... ¿qué te dijo...
- Tu destino... Basilisco... es ahogarte en tu propio veneno... moriras envenenando con tu propia arma... Sylphid de Basilisco...
- Ahora entiendo.... – dijo preocupado...
- Entender que? – dijo sin moverse de su escondiete, el pecho de Valentine...
- El por que me dijo que la Arpia defendia al Basilisco... eso quiere decir que yo seré una... Arpia... – dijo mecánicamente sin sentimiento, aunque por dentro se estabna muriendo de pena y dolor...
- Si no tengo mal entendido Valentien... el veneno de ambos se...
- ... se anulan... se dice que es cierto, que el veneno de una Arpia podria sanar a un Basilisco y viceversa... ¿pero, no se supone que somos... enemigos?...
- Dudo que después de esta noche lo seamos... – decia como niño asustado, a pesar de sus palabras, su voz se oida asustada de nuevo...- no me vayas a dejar... Valentine... por favor... no me vayas a dejar...
- Nunca te dejaré Sylphid... no lo haré... lo juro...
+++++Fin Flash Back +++++
Suspiró ante la promesa de Valentine, el sabia que tarde o temprano el le dejaría.... el se iria de su vida... sin saber realmente el por que para Syl es tan importante su amigo, mas alla de su amistad...
- El..: Basilisco.... y la Arpía.... jamás se llevaran bien... pero la Sílfide... y un Serafín... puede ser que si... pero... lo tiene prohibido... amar...- suspiro de nuevo pesadamente y encontró en una de las fosas de la Octava prisión, una piedra donde se sento comodamente observando su paisaje que tenia frente a sus ojos, rocas por todas partes...
- Que lindo paisaje... – dijo ironico mientras se hechaba hacia atrás lujeramente apoyándose en sus antebrazos mirando luego el cielo rojo que estaba sobre el...
- Val... – susurro sin querer recordando la primera vez que el cayo mal a causa del veneno del Basilisco, en el colegio y recordo cuando Valentine tambien llego desmayado en brazos de Lune... cosa que le habia asustado en demasia...
+++++ Flash Back +++++
En una Camilla de en Servicio Medico de el Colegio Gante, se encontraban unos cabellos rubios esparcidos en la almohada y unos ojos azules cegados por los parpados que los protegían, cuando de pronto la enfermera entro apresurada y en la camilla de al lado recostaron aun chico de cabellos rosas, Syl solo abrio un poco los ojos por lo debil que se sentia y noto como Valentine estaba a su lado...
- Val... despierta... val... – susurro débilmente, imaginando que no le escucharia...
- Syl... duele... me duelen las manos...
- Val... tienes que soportar... –
- S... si... – susurro cuando de pronto comenzaron a transformarse de una manera tan dolorosa a garras filosas y envenenadas... en ese mismo momento apreto los ojos por el dolor inmenso... Sylphid por su parte... sentia que su sangre hervia, desde el momento que Valentine le dijo que le dolian las manos, algo le paso a su sangre que parecia ser mas pesada de lo normal...
- El veneno... - pensó...
Después de unos interminables momentos... Valentine se levanto y se detuvo a un lado de la camilla de Sylphid... con los ojos fieros, clavados en los de Sylphiod que se mantenian cerrados, cuando el rubio los abrio, sus ojos no eran mas azules, eran un amarillo intenso, un amarillo flama que parecian brillar con la maldad necesaria como para helar a cualquiern ser vivo... después Syl se avalanzo contra el cuello de Valentine que no dijo nada y se dejo morder... un placer exquisito le embriago el cuerpo mientras sentia esos colmillos transmitirle ese veneno que Syl traia en las venas y sin pensarlo dos veces, le clavo las garras en la espalda, haciendo que Syl gimiera ante el contacto...
El mismo placer le embriago a Syl cuando Val le enterro las garras en su piel, incrustándole el veneno de la Arpia... era cierto, aquello que la noche anterior habia dicho.... el veneno de la Arpia y del Basilisco se anulaban, haciendo que unos escalosfrios de placer los embriagaran a tal manera que no queria separarse, pero Valentine comenzo a sentir dolor en la mordida y Syl en donde tenia las garras, asi que se tuvieron que separar, la piel comenzaba a tornarse morada por las herias...
Después de separarse, Syl cayo exhausto entre los brazos de Valentine... aunque aun consciente... después el pelirosa le rescosto en la camilla y le beso instantáneamente los labios ...
- Descansa...
- Aja... – respondio débilmente, después se quedo dormido profundamente, al rato... Syl desperto en la recamara que compartia con Pharaon...
+++++Fin De Flash Back +++++
Suspiro convencido de que el era la cura de Valentine y Valentine era su propia cura...
- Ni pensar que nos odiábamos a muerte... jajajajaja- se carcajeo un poco fuerte después suspiro resignado, se le hacia tarde a la cita que tenia Valentine seguramente llegaria y Valentine le recriminaria que llego tarde... no le dolia eso, si no que creyera que fue por estar con alguien mas...
- Si supieras que es por que no te sales de mi cabeza.... – dijo poniéndose de pie para reanudar su caminata a cocytos... cuando llegó... Valentine le esperaba en la puerta con los brazops cruzados... ciertamente molesto por el retraso...
- ..... ¿qué hora es esta de llegar?...
- Dejame ver... con exactamente las... – mirando su reloj... – 10:30 pm...
- ¿a que hora era nuestra cita?...
- a... deja recordar... a las 9:25...
- .... eres... cinico con ganas... – se metio a su cabaña dejando la puerta abierta para que Syl entrara suspirando...
- No soy cinico, solo te contesto lo que me preguntas...
- ..... nunca cambiarás... en fin... siéntate... – Syl se sento en el sillón donde Valentine le indico... era mejor no hacerle enojar... después Valentine sirvio dos copas y le dio una a Syl que le miro extrañado...
- Se su pone que tu no tomas...
- Es una ocasion especial...- dijo sentándose a su lado mirando hacia el frente, donde se veia la puerta entreabierta de su recamara donde salia una luz tenua, eso le hiz sonreir...
- Syl.... quiero que me hagas un favor...
- Claro... ya sabes que su puedo con gusto lo hago...
- Sé que puedes... quiero... – hizo una pausa, meditando si era lo mejor decircelo... era extraño que alguien como valentine cayera en las garras del Basilisco... o mejor dicho de Sylphid...suspiro... – quiero que esta noche... creas que soy uno de tus multiples amantes... quiero saber que es lo que sienten a tu lado...
Sylphid se quedo callato, atonito, completamente asustado por esa petición que Valentine le habia hecho... después se levanto y dejo la copa en la mesa...
- No puedo... – dijo cerrando los ojos
- Sé que puedes... quiero que me hagas el amor como a tus amantes... acaso es mucho pedir?... te asusta perder mi amistad?... no la perderás...
- No es eso... te haria el amor milo veces si quisieras... pero... no puedo hacertelo como a mis amantes...
- ......- se quedo callado, sin saber que decir...de pronto... - ¿por qué?. – dijo serio
- ..... por que por mis amantes siento deseo solamente... –
- .........!!!- Valentine dejo caer la copa al suelo y retrocedio unos pasos... - ¿q... que... que intentas decir?...-
- ... acaso no fui claro?... – dijo con voz serena mientras se acercaba a Valentine.... – entonces?... – pregunto cerca de el...
- .... yo... yo... – no supo en que momento Syl le tomo del cuello para besarle profundamente, cosa que Valentine respondio sin objeción alguna mientras rodeaba su cuello lentamente acariciando en el camino la piel del rubio pegándose a su cuerpo sintiendo que era tan calido como se lo imaginaba y sonrio...
- Te amo Valentine... – Syl susurró pensando que se iria, se alejaria de el y por eso se aferro a su cintura pero para su sorpresa Valentine le respondio esas palabras con un beso tierno y suave en sus labios...
- Yo... yo tambien te amo Sylphid... – Para el rubio esto fue el detalle que faltaba para seguir adelante... para nodejarle ir, ya no... de pronto, Valentine se separó de Sylphid y le tomo de la mano...
- Sígueme...- Syl solo le siguió dudoso, no sabiendo que era lo que tramaba Valentine, si este era un juego por parte de la Arpia, ya sabría como vengarse, por que el estaba siendo por primera vez en su vida sincero con respecto a sus sentimientos...
Valentine, le guio hsta la habitación, después se coloco detrás de el y le tapo los ojos para que no viera nada... Syl se dejo hacer, ese repentino cambio de actitud en Valentine le parecia curioso, de pronto se volvio tierno y atento, ese gruñon amargado que amaba ahora era todo un terron de azucar... que estaba haciendo que Syl se derritiera con ada toque de sus manos contra su piel...
- ¿Qué planeas Valentine de Arpía....?
- Shhhh.. que es una sorpresa... – susurró en su oido y después comenzaron a avanzar, Val bajo una de sus manos, pero con la otra tapando aun ambos ojos del Basilisco, para abrir la puerta que rechino sutilmente
- Le falta aceite a tu puerta...
- Ya después me la arreglas... – le susurró y le beso el cuello en un acto sumamente tierno, Syl sonrio abiertamente... estaba completamente feliz de lo que estaba sucediendo...
La puerta termino de ceder y termino abierta de par a par para dejar ver una habitación decorada muy románticamente... velas azules y rojas por todos lados, cortinas negras que no dejaban pasar la luz que la nieve y el hielo transmitían hacia adentro de la habitación, de manera que solo la luz de las velas iluminara la recamara, Val, solto a Syl que quedo anonadadado con el escenario que su amigo... le tenia preparado... sonrio abiertamente...
- ¿qué... es todo esto?... – dijo con una voz completamente emocionada e ilusionada... a lo que Valentine sonrio abiertamente triunfal, habia logrado su propósito, asombrar al Don Juan del reino de Hades, después le abrazó por detrás posando su menton en el hombro de Syl..
- Te gusta? ...
- Es.... es como un sueño...
- Me alegra que te guste... no por nada soy el que mejor te conoce Syl... –
- Ciertamente te equivocas... nadie me conoce tanto... solo que tu eres el que sabes solo detalles de mi... – sonrio y se giro para quedar frente a Valentine y rodearle el cuello... mirándole a los ojos... - .. Te amo Valentine de Arpía... – susurro suavemente, Valentine simplemente se acerco a besarle con una devoción digna de un rey...
- Y yo a ti... maldito basilisco... – le susurro entre el beso mientras que se profundizaba...
Las manos de el rubio de ojos azules oscuros... se perdían en la cabellera de color rosa acariciando y pegando su cuerpo a el del otro, queriendo sentir y transmitir al mismo tiempo todo lo que en ese instante sentian, lo que el otro provocaba... un gemido suave salio de los labios de Syl cuando Val tomo fuertemente su trasero por sobre la ropa repegando sus caderas con la del pelirosa, el contacto fue respondido con un mordisco en el labio inferior de el otro...
De pronto Val comenzo a caminar lentamente guiando a Syl hacia el lecho, una cama amplia de dos plazas con columnas de oro que se levantaban en cada esquina de la cama sosteniendo donceles que dejaban caer delicadamente cortinas suaves de seda de color blanco que era e l color favorito de Syl, con una mano abrio la cortina y avento a Syl suavemente contra la cama... diciéndole con la mirada que se acomodara en el centro de la cama, lo cual fue concedido de inmediato por el rubio que se acomodo recostado en el centro mirando fijamente a Valentine...
Valentine sonrio dulcemente cuando este le obedeció, después de eso poso una de sus rodillas en el colchon, sumiéndolo, para después inclinarse hacia delante apoyándose con sus manos comenzando a gatear sobre la cama hacia su presa : Sylphid que le esperaba ansiosamente con la respiración agitada... jadeante... en un “te espero Val...” , cuando por fin llego Valentine a su presa, le sello los labios inmediatamente, Syl respondio el beso de manera inmediata y rode el cuello de el pelirosa atrayéndolo hacia el...
Sin soltar ni un momento el beso, Valentine se acomodo sobre su amante tomándole de los costados comenzando a acariciarlos delicadamente sobre la ropa que comenzaba a estorbarles a ambos... Syl lo sabia y bajo sus manos al pecho de Val comenzando a desabrochar lentamente uno a uno los botones de la camisa, acariciando delicadamente con la yema de los dedos los musculos de el pecho de Valentine sintiendo lo bien formados que estaban y el como se tensaban por el contacto... Valetine dejo escapar una exclamación entre el beso mientras que Syl le hacia ver el firmamento cuando le tocaba de esa manera tan tierna...
La Camisa de Valentine quedo fuera de la jugada cuando Syl la deslizo por los hombros de el pelirosa, Val se sintio en desventaja lo cual hizo que atacara de la misma manera, desabrochando lentamente la camisa de el rubio para bajar besando esta vez la piel blanca de su amante haciendolo suspirar de placer y decir su nombre entre jadeos, Val sonrió complacido, las exclamaciones de Syl eran el afrodisíaco exacto para que Val continuara con su tarea, deshaciendose de la camisa de Syl después de levantarle el cuerpo un poco para sacarla volando pero las telas blancas que los alejaban de la realidad la detuvieron en el viaje haciendo que se deslizara por ella cayendo al borde de la cama... acompañando a la camisa de Val.
Las pieles se tocaron, se sintieron placidamente haciendo que ambos amantes suspiraran el nombre del otro de una manera exquista que pareciera que ambos con ese contacto se unieron en la mente, el pantalón de ambos estorbaba, al igual que la ropa interior... sin más, Valentine llevo sus manos a le hebilla del pantalón de el rubio para desabrocharlo lentamente, después saco el boton de la prenda y bajo el sierre rozando el miembro candente que guardaba celosamente esa tela... Syl suspiraba de una enorme exitación, Val se aprovechaba para besar y morder suavemente el cuello del rubio en un acto por demas amoroso...
Valentine, con el deseo de sentirle, y de hacer gozar a el mejor amante de todos, que se retorciera entre sus brazos por una noche aunque sea, metio su mano entre las prendas que aun tenia el cuerpo de su amante para encontrarse con un miembro duro y calido que exigia a gritos desesperados una atención rapida cosa que Valentienle dio de inmediato comenzando a empuñarlo suavemente moviendo su mano de arriba debajo de el, masturbándole lentamente... Syl esta perdiendo la cordura con las caricias atentas de Valentine, estaba viendo el cielo apretando el cuerpo de Valentine contra el suyo propio enterrando las yemas de los dedos en la espalda dejando unas marcas pequeñas blanquizcas que después de dejarlas se tornaban rojas...
- Vaaal ...... – dijo en un interminable suspiro, Valentine por su parte se deshizo del pantalón y de la ropa interior de Syl en un agil moviniento deslizando las prendas por las bien torneadas piernas de su amante, haciendolo estremecer ante aquel acto...
Syl volvio a la realidad, estaba desnudo y Valentine aun no lo estaba, sonrio con deseo y amor combinados y tomo a Val de los hombros para rodarlo en la cama quedando estavez sobre el besando con dedicación su boca, introduciendo su lengua en bisca de la de Val para comenzar un baile de dulzura entre ambas lenguas... mientras sus manos se ocupaban de acariciar el pecho de Valentine bajando lentamente a el borde del pantalón desabrochándolo con sumo cuidado, bajando el sierre de este para después bajar lentamente la prenda junto a la ropa interior por las largas piernas de el pelirosa.
Sus manos subieron lentamente acariciando con la yema de los dedos la piel de las piernas de Valentine, haciéndolo suspirar y jadearo como Val lo hizo con el hace unos momentos, el por su parte besaba su cuello lentamente, paseando de un lado a otro ladeando el rostro de la Arpía para poder abarcar la mayor parte de piel de su cuello, besando y mordisqueando suavemente dejando marcas pequeñas que seguramente para mañana desaparecerían, pero el mañana no existia en ese momento... el mañana para ellos no habia, solo estaba el presente y el cuerpo del otro, las sensaciones que se provocaban mutiamente y el inmenso amor que sentian por el otro...
Cuando ambos estuvieron desnudos... Syl se detuvo con el miedo de ir rapido o estar haciendo algo de lo cual pronto se arrepentiria... talvez aun era tiempo para dejarlo hasta ahí, mirando interrogativo a Valentine, preguntándole sus dudas, esperando alguna respuesta, por su parte Valentine le observaba atonito, ¿qué estaba sucediendo?... estaba completamente desnudo con su mejor amigo en su cama... le habia dicho que le amaba, y no es que fuera mentira el problema era, ¿Syl realmente tambien le amaba?... o simplemente era el deseo el que lo hacia decirlo...
Una suave brisa llego a ellos, haciendo que Valentine se estremeciera por su desnudez, Syl sonrio amorosamente, cosa que convenció a el Pelirosa de que era verdad, que era más que deseo lo que impulsaba esa noche... esa union que seguramente les esperaba.... asi que simplemente acaricio la mejilla de Syl que con el acto sonrio y cerro los ojos dejandose hacer con esa caricia...
- Te amo y es de verdad... – le susurro suavemente, solo para que ellos escucharan, Valentine sabia, por como conocia a el Basilisco, que cuando le dijeran algo asi... el respoinderia con la verdad, mirándole a los ojos... esa era la prueba, su Syl respobdia satisfactoriamente, a la mañana siguiente el rubio amaneceria en sus brazos, no como con sus demas amantes que cuando los rayos del sol daban en el lecho... los amantes se encontraban completamente solos...
- Y yo a ti Val... siempre te ame... – susurró suavemente abriendo los ojos mirándole directamente a las gemas de Val las cuales brillaron emocionadas y satisfechas, Syl se sorprendió, jamas las habia visto brillar tan hermosamente... después se acerco a sus labios para sellarlos en un suave beso, que demostraba que sus palabras eran ciertas...
... llevarte a la cama era más fácil que respirar
y tu colchón tiene mas huellas que en pleno verano
y aun sabiendo que no eres el mejor partido
dime quien puede contra cupido...
Si el pasado te enseño a besar asi...
Benditos sea el que estuvo antes de mi
No esta mal el que se abstiene
Nadamas el que se dentiene
Cuando encuentra lo que tu encontraste aquí
Si el pasado te enseño a tocarme asi
Benditos sean los que estuvieron antes de mi
Si otros han sido tu escuela
Yo seré tu graduación
Cuando incluyas en la cama...
Al corazón.....
Las caricias y los besos inundaron esa noche acompañada de interminables gemidos con los nombres de ambos, palabras de amor puramente inmenso... Valentine habia logrado lo que nadie... atrapar al Don Juan del Inframundo... al amante de todos pero que nadie tenia entre sus redes, aquel que no amanecia en la misma cama en la que hacia el amor la noche anterior, las garras de la Arpía habian atrapado por completo al Basilisco y algo peor... el Basilisco no queria escapar... queria quedar atrapado entre sus garras, sus venenonas pero ardientes garras....
Después de un juego de seducción y una danza de amor y placer, el orgasmo llegó para ambos sintiendo que ese momento tocaron el cielo juntos mientras que se abrazaban fuertemente para que el otro no se esfumara, para que el otro no se escabullera de este sueño, ese sueño que se hizo realidad de una manera tan extraña... Cuando por fin la respiración se volvio un poco más tranquila Val suspiro fuertemente...
- Syl... – escondiéndose en el cuello del rubio
- Dime... – acomodándose para abrazarlo mejor
- Mañana... estaras aquí? – pregunto dudoso...
- Si... aquí estaré... y jamas me iré... debajo de tus sabanas blancas... sobre tu cama unido a tu cuerpo ... besandote como nunca nadie lo ha hecho...
- ..... – le beso el cuello y se acomodo consiente de que esas palabras podrían ser falsas... pero aun asi queria creer, falsamente queria hacerlo... y se aferro a su cuerpo... Syl le imito cerrando los ojos apoyando su rostro en la cabeza de el Pelirosa quedándose profundamente dormido.... con una enorme sonrisa en los labios...
A la mañana siguiente, un frio estremecio el cuerpo de Valentine que busco el cuerpo de Syl, para no encontrarlo... suspiro derrotado y abrio lentamente los ojos para encontrarse solo en la cama revuelta por la noche anterior... se giro para quedar bocaarriba y se tapo con el antebrazo los ojos para que no salieran las lagrimas... Syl se habia burlado de el... como lo habia hecho con todos... pero Val no quedaria con las manos cruzadas... le iria a preguntar el por que se fue... por que le engaño de esa manera... si el le prometio quedarse... de pronto... un olor exquisito a mantequilla derretida hizo que su estomago se despertara pidiendo alimento... pero...
- Hum... tengo hambre... – dijo pesadamente... después reaccionó... nadie mas estaba en su casa... o eso se suponia... se levantó drásticamente de su cama abriendo la suave tela que cubria su cama para encontrarse con sus pantalones solos, busco su camisa y la encontro con... la de Syl... sonrio... dejo caer la tela y se dirigio a la cocina, recargándose en el borde de la puerta para encontrarse con un Syl vestido a medias con un mandil blanco... - ...... hum... huele rico... – Syl volteo sorprendido después sonrio con el volteador en la mano y se acerco a Val... besándole los labios fugazmente...
- Buenos dias mi cielo... ¿cómo amanecio mi Serafín hermoso?...
- No me digas serafín ... – Syl sonrio dulcemente y Val suspiro derrotado abrazandolo de la cintura... – pensé... que te habias sido...
- Te dije que no me iria, solo que el hambre me estaba matando... asi que me levante a preparar algo, y como te vi dormido no quise despertarte...
- Esta bien... te lo perdono por que huele rico y despertaste mi hambre... – le sello los labios sin importarle nada devorando esa boca que le estaba enloqueciendo ... volviéndolo adicto...
- Cielo... – dijo difícil entre el beso... – se quemará en desayuno... – se separo un poco y después le dio un suabe besito fugaz para dirigirse a la estufa y sacar lo que tenia sobre el fuego... Val sentia que este era un sueño... Syl sirvio ambos platos y sirvio dos tasas de café... llevando el desayuno a la mesa, después acercarse a Val, que le miraba completamente anonadado en sus pensamientos... ¿será real?...
De pronto Syl se acercó a el y le puso su mano suavemente sobre los ojos cerrandoselos... para después susurrarle en los labios...
- Deja de pensar... solo siente... – le beso después uniéndose en un beso que pareciera que jamás iba a terminar.... un beso donde todo parecia perfecto... todo era perfecto para ambos... todo... se amaban como nunca, se entregaban... era todo lo que desearon desde hace tanto tiempo... Se separaron un poco para ir a desayunar, sus cuerpos lo necesitaban, un desayuno de amor y aliento para el alma y el cuerpo...
Posted by Algodón de Azucar @ 5:08 PM
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Besos de Ceniza
Titulo : Besos de Ceniza
Título del Capitulo : Capitulo único.
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Saint Seiya
Pareja : Aioria de Leo y Shaka de Virgo
Status : Completo
Número de Palabras : 1,753
Advertencia : Romance, Drama
Una tarde cualquiera, con los rayos de luz iluminando majestuosamente un Santuario consagrado a una diosa Griega.
Un corazón cualquiera, un cuerpo cualquiera, una mente de quien sea... simplemente que la diferencia ahora es que está herido, y es una herida de amor profundo, dejándole a la deriva con su agonía de amor
Negando con la cabeza, con los ojos que siempre trae cerrados sin motivo alguno, ahora tiene un motivo muy fuerte por el cual permanecer cerrados aquellos zafiros hermosos, esos que brillaban con hermosura, con altura, con ego, con orgullo.... debían permanecer cerrados por... eso mismo....
Orgullo.
Apretó su mano contra la columna de aquel sexto templo, construido en mármol para hacer que el dolor no fuera tan grande, para que su pecho no doliera tanto, para que su alma dejara de sentir tanto su dolor...
O simplemente fue... reacción a los recuerdos que se unían en su mente con un solo objetivo. El hacerlo sentir el más grande dolor.
- Shaka... jamás debiste enamorarte... jamás debiste creer en él...- dijo en un susurró suave mientras abría los ojos, sus hermosos zafiros, brillando pero no de manera natural, si no a causa de unas traviesas lágrimas que ya no lo dejaban en paz desde hace unos tres días.
Negó suavemente de nuevo, bajando su mirada que se había quedado fija en el horizonte, para después pasar a sus pies, suavemente sonrió y se dejó deslizar hacia abajo, quedando hincado con los ojos cerrados, con el corazón llorando, con el alma partida, y las ilusiones destrozadas.... todo por culpa de él.... solamente él.
Se levantó de donde estaba, había prometido dejar de llorar, ya había sido tres días en los cuales no había salido de su templo, solo por el miedo de encontrárselo, y caer destrozado a sus pies, preguntándole un ¿por qué? ... perdonándole, y volver a caer...
Con solo verle a los ojos.
Con solo recibir una sonrisa de sus labios.
Con tan solo... con tan solo...
Apretó de nuevo sus ojos y caminando lentamente hacia su parte privada, aquella que había detestado mostrar a los demás, que nadie más que él... él la conocía, y había sido su casa, como sus brazos, como su corazón y su mente.
Abriendo la puerta, sonrió suavemente, y dejó de tener los ojos cerrados, solo para contemplar materialmente todas y cada una de sus pertenencias que descansaban en su sala, después de acercarse a un mueble, donde dos jarrones adornaban la madera, y en medio de esos dos jarrones, un portarretrato...
Su mano se deslizaba por la madera suavemente, topándose con aquel portarretrato, para verlo fijamente, con la mirada sin poderse definir si era dolor, odio, desolación, amor, ternura... tenia de todo en sus ojos en esos momentos.
Algo me pasa no consigo dormir
tomo tu foto y me tiro al sofá
voy a romperla
La había tomado entre sus manos y la observó con detenimiento, cada rasgo que en esa fotografía había plasmada, captada en un instante cuando alguien por casualidad le había tomado esa fotografía, esa imagen que se había quedado ahí, en ese portarretrato, en esa sala, dentro de la cabeza de Virgo.
No se atrevía a romperla, no se atrevía a tirarla, no se atrevía... simplemente no se atrevía.
Cerrando los ojos la sacó lentamente de aquel portarretratos que mantenía la imagen a salvo del polvo y el maltrato del viento y demás cosas, para tomarla entre sus manos y seguirla viendo.
Acarició con la yema de sus dedos todas las facciones, como si en ese intento vano de acariciar esa piel, recordara cosas pasadas, sonriéndole tonta e irónicamente, se dejó caer hacia atrás cayendo en el sofá que estaba detrás suyo, soportando todo su peso.
Shaka suspiró hondamente.
El aire se me va
Después de observar atentamente la fotografía por mucho tiempo, cerró los ojos, listo para perderse en sus pensamientos como siempre lo había hecho, como ahora solo que esta vez... sería diferente, ya que esta vez solo sería pensando en aquel, que le partió el corazón, que le engañó cruelmente.
Al cerrar los ojos, bajó la fotografía a su regazo, suspirando sutilmente para después aceptar toda la serie de imágenes que se agolpaban en su mente, haciéndole sufrir más, pero como él siempre ha dicho...
- Si no duele... no sirve... –
Sonrió ante recordarse a si mismo aquella frase que usaba demasiado para casi cualquier cosa, después comenzó a recordar lentamente, como le había visto en Géminis, en la puerta del tercer templo, con Saga, platicando aparentemente, pero las sonrisas de ambos no eran tan de una platica de amigos, era como aquellas sonrisas que entre ellos se compartían, eran como aquellas miradas que le regalaba en la sombra, aparentemente para que nadie se diera cuenta.
Frunciendo el ceño suavemente, apretó la fotografía a su regazo... se preguntaba aún sabiendo la respuesta, el que era lo que hablaban, de que, de quien... y lo peor de todo... aun quería hacerse a la idea de que lo que había visto después... era solo parte de una cruel pesadilla.
Flash BackUn cuerpo bellamente agraciado por los dioses, de piel morena, con ojos verdes, cabello castaño, acompañaba a Géminis adentro del tercer templo, para seguramente conversar de alguna cosa, de algún detalle, de algo.
Muy de cerca, entre los riscos, los ojos de Shaka estaban expectantes ante lo que venia.
¿Acaso... aquel... le... era infiel...?
No podría ser...él no... él no...
Negándose a la posibilidad de que aquel agraciado moreno de ojos verdes, castaño, le fuera infiel con Géminis, entró siguiéndolos solo para encontrarse con una escena que le arrebató el poco aire que le quedaba en sus pulmones, eliminando también el aliento, la esperanza, la confianza, el amor...
Todo...
Aquel castaño hermoso, estaba acorralando a el guardián de Géminis contra la pared mientras le acariciaba sutilmente la espalda baja, así como lo hacia con él, cada que quería un beso, una caricia o una atención de él...
Ahora, se sentía morir, sus ojos ardían, sus manos estaban apretadas en puños, su furia contenida, su rabia dentro del alma, y el dolor de la herida en su corazón.
Solo reaccionó a salir corriendo de ahí, no mirar atrás, y llegar hasta Virgo, sin prestar atención a nada, siquiera cuando pasó por leo.
Frente a su casa tu le hablabas te vi
lo acorralabas te olvidabas de mi
salí corriendo no pude resistir
Fin de Flash BackAbrió los ojos lentamente solo para posarlos en el techo, algo que era menos interesante que sus recuerdos, pero mucho mas seguro a sus heridas tanto del corazón como las del alma, hechas por aquel que le habría entregado todo, con tan solo una mirada, una petición, un susurro, un beso.....
Nada más...
Sintió como sus ojos comenzaban a arder, y frunciendo el ceño se levantó de aquel sofá donde descansaba su cuerpo, hermoso, esbelto, agraciado, purificado, y aunque aquel chico de ojos verdes, agraciadas facciones felinas, lo había tocado, lo había intentado manchar con una infidelidad, simplemente, el mismo se había encargado, en estoas tres días en purifi8carse, nada más que esto.....
Comenzó a caminar lejos de aquel sofá, solo para detenerse a unos cuantos pasos de ahí, frente al espejo, mirándose, levemente, de reojo.
No, no era capaz de verse a si mismo, y mucho menos, derrotado como lo estaba así.
Pero no pudo contenerse, no pudo más, y solo pudo cerrar los ojos y golpear el espejo, rompiéndolo con su puño, apretando, arrugando aquella fotografía, manchándola de el liquido rojo que comenzaba a manar de sus nudillos a causa del filo de los cristales rotos, pero aquella molestia que comenzaba a sentir por esa pequeña herida, no era comparada, ni en lo más mínimo con la herida que tenia en su corazón.
Besos de ceniza alma quebradiza
ojos de inocente
corazón que miente
como los bandidos te deslizas
besos de ceniza alma quebradiza
ojos de inocente
corazón que miente
todo de repente se hace trizas
besos de ceniza
Separando lentamente la mano del cristal, miró hacia los pequeños trozos de ese espejo, que aun hechos añicos por el enorme golpe, seguían fungiendo como eso, un reflejo de su rostro, solo que en muchas copias, en muchas partes.
Se miro llorando, se vio con los ojos completamente nadando en un río inmensurable de lagrimas, una tormenta silenciosa, que ni sus labios dejaban salir aquellos gemidos de dolor, que quería salir, para dar a conocer a un acompañante inexistente, todo el sufrimiento que experimentaba dentro de si.
Después, se llevó su mano para examinársela con los ojos, la molestia, parecía ir en aumento, y al verse la mano bañada en sangre, solo sonrió.
- Una enorme herida... más... en realidad... esto no es nada.. – dijo suavemente para acercarse la mano a sus labios, y besarse los nudillos, manchándose la mano de sangre.
Sus labios hermosos, rozados, y llenos de paz y una hermosa tranquilidad, estaban adornados por la más horrenda mueca de dolor, estaban completamente bañados en sangre, goteando de dolor.
Frunció el ceño.
- Esta herida es más grande que la de mi corazón, la diferencia es... que la herida que me hizo él... es corta, es recta... y es muy profunda... –
Dijo con la voz quebrada, con la vos apunto de romperse.
Fueron promesas cuentos de cristal
frágil tu modo de amarrarte de mi
lo he visto todo
no me puedes mentir
nooo
Apretó de nuevo su mano, para después abrirla lentamente, la fotografía aun estaba ahí. La miró con altanería, con reproche, con odio, con... con... con un amor herido.
Jamás le volvería a creer, jamás volvería a caer.
Aventó aquella fotografía arrugada hacia el sillón, más rebotando, cayo al suelo, quedando en un pequeño charco de sangre, los ojos verdes del chico de la imagen, mirando hacia una parte que como él, no eran real.
Shaka, por su lado, comenzó a caminar hacia su recamara, solo queria pasar un ultimo día a solas, antes de salir a enfrentarse con sus ojos de fiera, su cuerpo de cazador, y esas facciones felinas, de un gatito domado, o de un temible león dorado.
Solo, lloraría una noche más, solo lo extrañaría, una luna más... pero... pero no lo volvería a buscar.
No valía la pena, luchar por... algo que como la ceniza, se la lleva el vieno.
Besos de ceniza
alma quebradiza
ojos de inocente
corazon que miente
todo derrepente
se hace trizas
besos de ceniza
alma quebradiza
ojos de inocente
corazon que miente
todo derrepente se hace trizas
Posted by Algodón de Azucar @ 5:00 PM
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Adoro
Titulo : Adoro
Título del Capitulo : Capitulo único.
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Saint Seiya
Pareja : Aioria de Leo y Shaka de Virgo
Status : Completo
Número de Palabras : 1,364
Advertencia : Seducción
Recuerdo aquella noche, cuando bajo la luz de las estrellas, estabas tu, sentado bajo un farol, solo mirando hacia las estrellas, tocando un violín.
Tu cabello largo, rubio, con ojos pasivos y azules, con esa marquita en tu frente de manera extraña pero inquietante, incitante a besarla, acariciarla, a contemplarla.
Y eso fue lo que hice... cuando me acerqué a ti.
Era una noche normal, era como si nada extraordinario pasara, tu, ahí, sentado en la banca debajo de aquel farol, solo iluminado tenuemente por la luz de este, la luna sonreía entre divertida y romántica y tú.
Me miraste...
Recuerdo que te levantaste de tu lugar, y estaba seguro que te irías, estaba segurísimo que te irías, que caminarías de en sentido contrario a donde yo estaba, y lo noté, querías irte pero... algo pasó... algo extrañamente te detuvo para irte, y quedarte ahí, mirándome directamente a los ojos.
Adoro la calle en que nos vimos,
la noche cuando nos conocimos,
Adoro las cosas que me dices,
nuestros ratos felices
los adoro, vida mía.
Desde entonces, sé que tu eras el amor de mi vida, que esos ojos debían verme solamente a mi, y que esos labios solo desearan besar los míos, que tus manos solo se aferraran a mis sabanas cada que te hacia el amor...
Nada más a mi.
Recuerdo que sonreíste lentamente, que después de eso suspiraste y yo, embelesado te miré y me acerqué a ti, para extenderte la mano que para mi grata sorpresa tomaste, y me dejaste acercarte a mi, tocar la piel de tu mano y besar le piel de tu mejilla, sonriente me susurraste tu nombre.
- Shaka... – y yo, con el mismo gesto, me acerqué a tu oído, susurrando el mío.
- Aioria.....
Tu mano se entrelazó con la mía y yo la apreté para acariciar con el pulgar tu delicada mano blanca.
Después la besé.
Amor a primera vista......
Adoro la forma en que sonríes,
el modo en que a veces me riñes,
adoro la seda de tus manos,
los besos que nos damos,
los adoro, vida mía.
Pasó el tiempo lentamente, tan suave, tan delicado, algo que parecía eterno, cada beso, cada caricia, cada noche que pasábamos juntos, cada que te hacia el amor.
Recuerdo, también cuando que yo cometía muchas locuras, recuerdo que siempre terminabas con tu mirada enfurecida hacia mis esmeraldas, que brillaban con arrepentimiento, y siempre regañándome, me decías entre líneas que te preocupabas por mi, que me amabas, que era todo para ti.
Y tu para mi.
Recuerdo también como cada vez que me regañabas, y me veías triste y arrepentido, después de todo, sonriente, me tomabas de las mejillas, haciendo rutina después de una pelea, que me besaras con esta ternura inmensa para después yo, con permiso de tu mirada y tu sonrisa suave y sincera, llena de amor, te rodeaba la cintura para atraerte a mi.
Íbamos profundizando, apasionando el beso de una manera que cualquiera se quedaría sin palabras, era un beso que contenía todo, desde amor hasta lujuria, pasando por deseo, ternura, sinceridad, ganas, calentura... de todo...
Te amaba... te amo... te amaré...
Y me muero por tenerte junto a mí,
cerca de mí, muy cerca de mí,
no separarme de ti
Esta noche, que no siento tu cuerpo junto al mío, suspirando pido a dios que te traiga nuevamente a mi lado, que de nuevo vuelva a ponerte en mi camino para besarte, abrazarte, sentir el calor de tu cuerpo y aspirar el aroma de tu piel, besar la sensibilidad de tu ser.
Shaka, te extraño, te amo, te necesito...
Sonriente, me giro en la cama, para quedar de costado, y como cada noche miro tu retrato en la cómoda de nuestra cama, te veo ahí, sonriendo solo para mi, y estirando mi mano, acaricio el cristal de la fotografía y después suspirando, cerrar los ojos.
- Shaka... mi amor... – susurrando, cada noche, tu nombre, tu amor, tu aliento... tú, Shaka...
Mi Shaka...
Y es que eres mi existencia, mi sentir,
eres mi luna, eres mi sol,
eres mi noche, noche de amor.
Entre mis sueños, siento como si regresaras a mi y me abrazaras, me dejaras besarte y acariciarte completamente, hacerte mío entre mis ensueño, entre las nubes de mis hermosos sueños, sonriente susurro tu nombre, lo sé, lo siento, te amo.
Shaka, no tardes en volver, eres mi todo, y sin ti siento que muero, siento que la vida se escapa lentamente y tan suave como cuando te acariciaba, así de suave, así como si no sintieras nada y todo al mismo tiempo.
Exactamente así....
Y me muero por tenerte junto a mí,
cerca de mí, muy cerca de mí,
no separarme de ti;
Han pasado las horas lentamente, yo abrazado a mi almohada susurro una y otra vez en intangibles palabras, tu nombre... un “Te amo” ... sin ser dueño de la conciencia que me rodea, de que es lo que está pasando o que es lo que estoy haciendo.
De pronto, siento una brisa suave se cuela por entre las cortinas de la recamara, para abrir perezosamente los ojos y bostezar.
Recordando como me susurrabas cada que nos despertábamos, que parecía yo un león despertando, que parecía un gatito, minino mimoso, león orgulloso, el rey de la selva de tu cuerpo.
Sonrojado, suspiro para cerrar la puerta, era madrugada cuando noté como la Luna estaba como aquélla vez en la que te conocí.
Sonriendo tontamente, suspiro para ver la Luna, después me doy media vuelta para costarme en la cama...
Y es que eres mi existencia, mi sentir,
eres mi luna, eres mi sol,
eres mi noche, noche de amor.
Me senté primero en la orilla de la cama, para después suspirar y tomar tu retrato entre mis manos y besar el cristal frió de sobre tu rostro, y con un suspiro impregnado de melancolía y recuerdos, observé aquella imagen inerte... y sentía como el recuerdo y la distancia, el dolor de saberte lejos, me invadía.
Quería deprimirme, y quería echar a llorar por que deseaba tanto, tanto que volvieras a mi lado, que aquel viaje que te había separado de mi ya hace más de un año, aquel viaje que habías tenido que hacer para regresar a tu tierra, la India, por que tus padres habían pedido que volvieras....
Yo celoso... yo ansioso... yo deseoso de que volvieras.
- Shaka... –dije con la voz quebrada, las lagrimas querían salir, revelarse ante mis mandatos de quedarse ahí, y pasarse hacia dentro, como si nada
Forcé una sonrisa fingida para tu fotografía, solo para ti, pero sabia que si fueses real, en ese momento sabrías que esa sonrisa es tan fingida como si dijera que no te extrañara.
Así de simple.
Me conocías más que nadie, y sabias que era lo que tenia, sin siquiera decir algo. Suspirando, volví a ver tu retrato, aquel brillo de los ojos, sonreí.
Esta vez sinceramente...
De pronto, comencé a escuchar la música de un violín.... para después voltear a ver hacia fuera y abrir la cortina de manera rápida.
Tú, estabas parado a unos metros lejos de la ventana, tocando el violín a esas horas, debajo de un farol como aquella noche.
Miré anonadado, para después de contemplarte y escuchar la canción, reconociendo como si eras tú y no alguien más, me vestí de manera presurosa, mientras escuchaba aun la canción, para salir mal alineado y verte.
Sonriente.
Feliz...
Adoro el brillo de tus ojos,
lo dulce que hay en tus labios rojos,
adoro la forma en que suspiras
y hasta cuando caminas
yo te adoro vida mía;
Corrí hacia ti para después de quitarte lentamente el violín, y tomarlo con una mano mía, te atraje con la otra hacia mi por tu cintura.
- Shaka... –
- Aioria... –susurraste para después posar tus manos en mis mejillas y besarme lentamente como antes...
Sonriente, suspiré para después susurrarte que te amaba y que te extrañaba. Esa noche, no volví a soñar más... no era un sueño... era la realidad,
Te hacia el amor... te acariciaba, y dormía contigo.
- Shaka... te adoro.... – Shaka solo sonrió...
Yo te adoro, vida mía
yo te adoro
Posted by Algodón de Azucar @ 4:54 PM
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Saturday, June 16, 2007
Fanfictions : Prince Of Tennis
111 [Tensais]Personajes : Marui Bunta, Oshitari Yuushi, Fuji Syuusuke.
Status : Incompleto
Capítulos :
001ÁngelPersonajes : Sanada Genichirou, Yukimura Seiichi.
Status : Completo
Capítulos :
001DeclarándomePersonajes : Fuji Syuusuke, Marui Bunta.
Status : Completo
Capítulos :
001Missing PiecePersonajes : Saito Takumi, Aoyagi Ruito.
Status : Completo
Capítulos :
001¿Que hago yo?Personajes : Kirihara Akaya y marui Bunta con menciones de Jackal Kuwahara.
Status : Completo
Capítulos :
001Muñecos de TrapoPersonajes :Jackal Kuwahara y Marui Bunta
Status : Completo
Capítulos :
001Mi una sola palabraPersonajes : Yagyuu Hiroshi y Niou Masaharu
Status : Completo
Capítulos :
001Secret MoonPersonajes :Oshitari Yuushi y Mukahi Gakuto
Status : Completo
Capítulos :
001Sweet CPersonajes :Marui Bunta y Jiroh Akutagawa
Status : Completo
Capítulos :
001VenganzaPersonajes : Tezuka Kunimitsu y Fuji Syusuke
Status : Completo
Capítulos :
001 -
002 -
003 -
004
Posted by Algodón de Azucar @ 7:31 PM
Missing Piece
Titulo : Missing Piece
Título del Capitulo : Capitulo único.
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Tenis no Oujisama Live Action
Pareja : Saito Takumi x Aoyagi Ruito
Status : Completo
Número de Palabras : 1,848
Advertencia : Seducción
Missing Piece Y ahí estaba de nuevo sentado en la silla dándole la espalda al espejo y el tocador para cruzarse de piernas, apoyar su sien en su mano y su codo en la plataforma de madera del tocador, de nuevo le estaba mirando, de nuevo estaba estudiándolo, de nuevo él estaba en sus pensamientos.
Sus ojos oscuros estaban clavados en la nada recordando ese menudo cuerpo de apenas 16 años, y su mente estaba trabajando en como hacer que ese niño no dejara de ser niño, pero a la vez, en como ser para él su única protección, se para él el todo que lo protegiera, cuidara, mimara y le enseñara todo.
Era difícil.
Era quizá pedir demasiado.
Entre sus pensamientos saló el reproche y la aberración del por qué seguía queriendo a ese niño de 16 años, él podía conseguir a quien se le pegara la gana dependiendo de que gusto tuviera, ya fuera hombre o mujer, realmente era algo que no le preocupaba, se había acostumbrado a ver tantas cosas y ser de mente tan abierta que podía hacer esas películas con tintes homosexuales y no le molestaba para nada.
De hecho se “metía” tanto en el personaje y en la historia que se atrevía a seducir verdaderamente al que fuera su coprotagonista en aquella novela que fueran a realizar y llevar a la pantalla, dado el caso de Kotani, al principio el chico se negó rotundamente a que la relación entre ellos fuese más allá de lo profesional y fuera del guión establecido.
Sin embargo no tardó más de dos meses para estar en su cama.
Otro ejemplo notable fue el propio Aiba, quien en realidad no fue su objetivo, más bien fue objetivo del chico castaño, cosa que sinceramente le habían conmocionado, supuestamente él era el seductor, el sensual, el tensai…
Sonrió suavemente al recordar lo que había pasado esa semana antes de comenzar a grabar Sakumoto*, debía de admitirlo que le había agarrado desprevenido, pero no al grado de negarlo o evitarlo, cuando se dio cuenta ya estaba en el departamento de Aiba compartiendo más que caricias sencillas.
El chiste era que ahora tenía por objetivo y no tan objetivo a cierto escuincle mocoso y ruidoso de 16 años, que comenzaba a metérsele por entre los ojos haciendo que pensara más de la cuenta en cosas tan estúpidas que nunca creyó pensar.
En como conquistar.
Sabía seducir, sabía enloquecer y a la vez sabía como poseer algo que deseara, pero enamorar, conquistar, todo eso estuvo fuera de consideración siempre, para alguien como él con una carrera tan talentosa con compromisos de aquí a allá, películas de alta tensión como las llegaría a llamar su madre y muy remunerado trabajo de actor. No tenía tiempo para pensar en pequeñeces como esas.
Pero ahí estaba de necio por tercera o cuarta vez en menos de tres horas que había estado esperando a que le dijeran que ya saliera para comenzar una grabación, una película nueva, algo más para su cabeza.
Aventó un bonche de hojas donde estaba escrito el guión de su siguiente trabajo, siempre había sido tan agraciado con una retención de cosas tan sorprendente que al momento de darle el guión en tres horas ya lo tenía casi memorizado, en un día ya estaba completamente perfecto y no necesitaba leer o tener algún tipo de nota por algún sitio para recordar lo que tenía que decir o hacer en cada momento.
Pero había algo que no lo dejaba concentrarse, el guión ya estaba tatuado en su cabeza, el vestuario estaba completo, todo estaba perfectamente planeado, nada podía salir mal, pero había algo que no lo dejaba en paz, de nuevo el recordar a cierto niño ruidoso.
Volvió a suspirar y se preguntó cuanto tiempo ha pasado desde la última vez que lo vio de cerca, aquella vez que se le acercó para memorizar las canciones o para practicar las coreografías que les tocaría juntos, ponerse de acuerdo y en el proceso conocerse….
En el proceso, metérsele en los sesos.
Se levantó frustrado de su asiento para golpear un par de veces la pared y miró su teléfono móvil ahí sobre el tocador al lado del maquillaje y lo tomó haciendo sonar los múltiples llaveros que traía colgados del aparato, quedándosele viendo exactamente a un pequeño Oshitari y un pequeño Gakuto que estaban tomados de las manos sonrientes.
Ese llavero se lo regalaría el causante de sus ahora pensamientos y sus ratos de poca concentración Aoyagi Ruito.
El último día de las grabaciones del CD que sacarían juntos, exactamente grabaron su canción de ellos y de nadie más, no la cantaron en el musical, nadie más la escucharía más que en el CD, así que podía ser que fuera una canción personal.
Missing Piece
Cuando terminaron de escuchar la canción editada tres días después, definitivamente se sintieron satisfechos, en ese momento, Aoyagi le entregaría aquel hermoso llavero envuelto en una cajita color plateada con un moño rojo, minutos después les anunciaron que tenían que grabar un mensaje de al menos diez minutos donde estuviesen hablando acerca del CD.
Todo parecía haber terminado, cuando Aoyagi se giró a verlo.
-Gracias por todo, Takumi-san.- y le hizo una reverencia.
Takumi se le quedó mirando y no respondió nada, el pequeño no lo tomó a mal y simplemente se fue contento de ahí a su siguiente trabajo, he ahí el por que abandonaba el casting de la película Live Action de Prince of Tennis.
Takumi también canceló su actuación por trabajo extra.
Soltó el celular cuando el recuerdo terminó, dejándolo sobre el asiento donde antes permanecía sentado y negó con la cabeza, después sonrio.
-Ore tachi wa Missing Piece mada tarinai … -dijo suavemente mientras veía ahora su reflejo en el espejo, sabía perfectamente que el pequeño Aoyagi estaba vedado a sus garras y a sus seducciones, pero por lo menos mantendría ese contacto con él como lo llevaba hasta ahora.
En ese instante, el móvil sonó, era un mensaje de texto precisamente de aquel Gakuto encarnado.
Takumi-san, sé que has de estar trabajando, pro quería decirte que el fin de semana me escaparé del trabajo, te parece si nos vemos para comer?Takumi levantó una ceja y después se dispuso a responder.
Medio día en el restaurante de siempre. Missing Piece.No tardó en dejar el celular de nuevo en el sofá para arreglarse por enésima vez el cabello cuando volvió a sonar.
Missing Piece Takumi-san, tengo que decirte algo muy importante, nos vemos.Estaba por contestar cuando…
-Saitoh-.san, es hora de salir a escena…-así como apareció su manager, así desapareció detrás de la puerta, sonriendo dejó el teléfono móvil en su lugar y se fue a trabajar, ya tendría tiempo para llamar a ese escuincle y que le dijera las cosas de ya.
Lo que menos llegaba a tener Takumi con Ruito, era precisamente eso, paciencia.
Tres días pasaron exactamente y el mayor seguía pensando en las tonterías de siempre pero ahora se sumaba ese “Tengo algo importante que decirte”… temía saberlo como también le urgía saberlo, quizá tenía novia, o quizá tenía un gran proyecto fuera de Japón, o quizá…
Tantas cosas se le vinieron a la cabeza y todas implicaban que el pequeño se alejara aún más de lo que ya estaba, suspirando hondamente simplemente despejó su mente, estaba a cinco minutos de llegar al restaurante y verlo, aunque seguramente como era costumbre en el menor, llegaría tarde por lo menos unos quince minutos después de lo acordado.
Sonrió
Al llegar al restaurante, de inmediato fue atendido ignorando a las personas delante de él para ser guiado hasta una mesa reservaba en una de las partes más exclusivas del lugar, cosa que le hizo sentirse aún peor y sus pensamientos y suposiciones volvieron a recobrar vida en su cerebro.
Metido en sus pensamientos y en el como sería su vida sin mensajes o llamadas ce Ruito a deshoras de la noche o a mediados de su trabajo que le causaban tranquilidad, le hacían sonreír muy aparte de regañarlo por hacerlo, estaba completamente asustándole la idea, pero…
-Takumi-san… Takumi-san!....
-Ah… Ah?... Ah!...
-Estabas perdido, ¿estás bien?
-Sí, solo estaba pensando en mis cosas.
-Discúlpame, Takumi-san, seguro has de tener mucho trabajo y yo te pedí que vinieras.
-No te preocupes RuiRui, no tendía trabajo hoy, bien, ¿Qué tienes que decir?
-A-ahh… bueno… etto… -
Fue imaginación del mayor o el menor se sonrojo al grado de bajar la mirada y renegarle a sus ojos, Takumi se alarmó de cierta manera.
-¿Estas bien Ruito?
-S-si!... solo que … es algo… difícil de decir… -el mayor levantó una mirada para acercarse a él.
-Sabes que puedes confiar en mi
-Ese es el problema… que no quiero perder todo eso.
-No te entiendo
-Bueno… Takumi-san… sa-sabes que te admiro mucho, verdad?
-Me lo has dicho un par de veces…
-Y que te aprecio también mucho.
-Sí, me lo has dicho… ¿a que viene todo esto?
-Takumi-san… creo que… yo… te quiero.
O fue la impresión de Takumi o el pequeño estaba temblando.
-Vamonos… -Takumi son decir nada siquiera se levantó de su asiento, sin ordenar sin nada en el restaurante, nada, simplemente se levantó dándole la orden al menor que sin siquiera poner objeción se levantó a seguirlo.
La caminata directa al departamento del mayor, fue lenta y silenciosa, aunque tenían como cinco o seis guardaespaldas detrás de ellos, se sentían como si fueran caminando solos en la calle, era un precio de ser famosos, o eso fue lo que la mente de Takumi inventó para hacerse sentir mejor así mismo.
Cuando llegaron, el mayor ordenó que se retiraran hasta recibir la orden de que volvieran por el menor, ya sea hasta el día siguiente, por que tendían algo muy importante que tratar, nadie objetó nada, y todos obedecieron.
Cuando entraron, Takumi dejó solo al pobre Ruito en la sala mientras iba por un CD de ellos dos, se acercó a él por detrás abrazándolo y asustandolo.
-Takumi-san
-Esto… es un CD que grabamos juntos, recuerdas?
-Nunca lo olvidaré…-dijo con voz soñadora, cosa que le dio la iniciativa a Takumi a continuar.
-También te quiero Ruito… sin embargo…
-El problema Takumi-san, que yo lo veo…
-Sé que lo que sientes, y sé por que lo dices… el problema es tu edad y la mía…
-Lo sé…
El menor bajó la mirada y se soltó del abrazo del otro para alejarse, pero el mayor le tomo de la muñeca, jalándolo hacía si, rodeándole con sus brazos.
-Más quien dice que no lo guardemos como un secreto… -la voz en casi un susurro de Takumi descolocó a Aoyagi al grado de sonrojarse pero sin poner resistencia alguna, momento que aprovechó el mayor para sellar sus labios.
-No digas nada de esto, no me veas como me ves a solas… tenemos que guardarlo en secreto, nadie… nadie debe saberlo… -dijo abrazándolo con fuerza-.
-Nadie…
-Por lo menos hasta que alcances la mayoría de edad… -dijo en tono burlón ganándose un puchero del menor.
-Takumi-san!...
-Sigues siendo un niño... mi niño.
Posted by Algodón de Azucar @ 4:08 PM
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Declarándome
Titulo : Declarándome
Título del Capitulo : Capitulo único.
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Tenis no Oujisama
Pareja : Fuji x Marui
Status : Completo
Número de Palabras : 1,148
Advertencia : Secuestro.
Declarándome-------------------------------------------------------------------------------------
Estaba pensando realmente en esta atracción desde hace ya más de un año, desde que te conocí en aquel partido contra tu equipo y para empezar tus ojos me atrajeron, tus facciones tan infantilmente arrogantes y esa sonrisa orgullosa de lo que sabías hacer, definitivamente era imposible ignorarte y lo sabías, cada cosa de tu ser llamaba la atención al grado de atraparnos.
A mi me atrapó sin saber como sucedió, simplemente que pasó.
Te preguntarás el por que te escribo esta carta y te la dejo enfrente de ti en ese sobre blanco para que la leas dentro de tu cautiverio, y es que no me atrevo a decirte las cosas de frente aunque yo mismo sea el culpable del estado en que te encuentras, y es que no podía resistirlo, no lograba resistir la idea de poder tenerte simple y solamente para mi.
Cuando te traje aquí, tu ni siquiera sabías que yo era el causante de la privación de tu amada libertad, y es que eres como un bello pajarito libre, que vuela por el cielo azul y canta parado en una de las ramas de algún árbol frondoso, eres un bello espécimen y no me atrevía a decírtelo directamente por que no quería dañar esa imagen que tenías de mi, así que te traje aquí en engaños.
Recuerdo que estabas felizmente dormido cuando te abracé para cargarte y depositarte en la cama, atarte las manos y los pies, vendándote tus preciosos ojos violetas, te miré mientras estabas dormido, mis ojos aún estaban ocultos detrás de los parpados, simplemente estaba parado al pie de la cama observándote. Tu respiración era calmada y tu cuerpo estaba totalmente relajado, tu cabello rosado estaba desparramado sensualmente sobre la almohada y la tu uniforme amarillo estaba repegado a tu cuerpo sin mucho cuidado y comencé a odiarlo.
¿Por qué ese insignificante uniforme podría tocarte y yo no?
Cuando vi que te movías, apagué las luces para no dejarte ver ni siquiera mi silueta detrás del pañuelo que te había colocado en tus hermosos ojos para que no me vieras, aún no es tiempo para que me descubrieras. Después me retraje hasta una de las esquinas más oscuras de la habitación y abrí mis ojos cual cazador que acaba de observar a su presa dentro de la oscuridad de la noche.
Noté como te movías e intentabas incorporarte pero te quedaste acostado y comenzaste a forcejear contra las esposas, temía que te lastimaras tus hermosas muñecas y fue cuando te hablé, te dije que te calmaras que no te haría nada malo, que solo te quería ahí.
Me contestaste algo que me hizo reír a carcajadas, creíste que era un fan más de tu escuela y que esto era pasarse contigo, sabiendo de la fama que tenías, no dudaba que así fuese y me diste la idea de que alguna vez ya te habían todo lo que yo hago ahora contigo y por ti, y mis celos incendiaron mi corazón.
Te di la espalda y salí de la recamara sin responder a tus preguntas acerca de que quien era, que era lo que quería y que ya te desatara, no me atreví a hacerlo.
Ahora que te logré dormir de nuevo, te desaté las manos, curé esas heridas con sumo cuidado, y te quité la venda de tus ojos aun dejando la oscuridad de la recamara, acostándome a tu lado, observándote dentro de la oscuridad, sé que cuando te levantes y leas esto, me aventarás de tu lado, te irás furioso y yo me quedaré con el corazón destrozado pero sé que por lo menos estuviste aquí durante algunos días solo para y por mi.
Ahora, Marui Bunta, el tensai del equipo campeón, el emperador Rikkaidai, solo te quiero decir que te amo con toda mi alma, que eres todo para mi y que jamás creí que te lograría amar de tal manera.
Sí, es una declaración de amor completamente fuera de lo normal y quizá en esas líneas quedaron grabas muy frías mis sensaciones pero son reales y en el momento que te despertases, me gustaría estar despierto también para poder admirarte de cerca u8n momento más antes de que te vayas.
Me encantan tus ojos, me encanta tu boca, me enloquece la idea de siquiera tocarte aunque fuera un segundo, como te acariciaré cuando esté acostado a tu lado mientras espero pacientemente como despiertas, pero sé que me quedaré dormido, quizá me despiertes bruscamente para aventarme o talvez me dejes solo y despierte nuevamente solo como si estos días hayan sido un sueño extraño.
Pero…
Pero…El trozo de papel que estaba dentro de aquel sobre blanco, llegaba hasta ahí, no decía más y al girar a su lado, no encontró absolutamente nada, sus violetas estaban húmedas, tenía que reclamar, tenía que pedir disculpas y una explicación, aunque la explicación ya fuera un pretexto más para estar con él y ver sus ojos.
Apretando el papel arrugándolo con sus dedos, se levantó de la cama, ahora que traía las muñecas vendadas, simplemente se secó un par de lágrimas y se acercó a la cortina para intentar abrirla, pero un par de brazos lo rodearon completamente al intentar mover la tela aterciopelada de la cortina negra.
-No la abras… -la voz suave y completamente tranquila de Fuji se escuchó contra la nuca del pelirosa quien solo se estremeció cerrando los ojos, sin hacer un movimiento más.
-¿Por qué…?
-¿Por qué que? … -dijo con una sonrisa tranquila el castaño sin soltarlo.
-¿Por qué tuviste que llegar tan lejos…?
-Por que jamás estarías conmigo sin forzarte… -susurró dejándole escapar al abrazo y se separó un par de pasos hacia atrás mirándole entre la oscuridad
El pelirosa se giró y alcanzó a ver perfectamente el par de orbes turquesas que lo veían atentamente, se acercó a dar una bofetada en la hermosa cara angelical del castaño, quien solo se quedó ahí, sin decir nada, sin hacer gesto, sabía que se lo merecía, más lo que siguió después no se lo esperó.
-No debiste llegar tan lejos por algo que… ya es tuyo… -susurró sonrojado desviando la mirada tomándose la mano por la bofetada, y se replegó hacia atrás, chocando con la cortina, después se movió hasta quedar contra la pared, observando atentamente como esas orbes turquesas brillantes le seguían en sus movimientos.
-¿Mío…?
-Yo… -
El castaño no espero en realidad la declaración de lo que tuviese el otro, simplemente se abalanzó sobre de él abrazándolo por la cintura, buscando sus labios en un beso tranquilo, sin prisa ni presión el cual fue respondido casi de inmediato.
Pero…
Lo que no te he dicho es que decidí dejarte libre por que en verdad te amo, y porque creo que si no vuelvo a ver esa sonrisa que regalas a todos cuando eres feliz, no podría vivir nunca más.
Fuji Syusuke.
Posted by Algodón de Azucar @ 4:05 PM
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Ángel
Titulo : Ángel
Título del Capitulo : Capitulo único.
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Tenis no Oujisama
Pareja : Cute Pair [SanadaxYukimura]
Status : Completo
Número de Palabras : 1,812
Ángel-... Sanada... Aquel débil susurro murió entre sus resecos y pálidos labios junto a su último aliento que su cuerpo dejaba escapar para por fin, después de todo... descansar.
No pudo lograrlo, no pudo vencer a aquel síndrome desconocido que lo carcomía por dentro de forma lenta y dolorosamente suave que nadie, ni él mismo se había dado cuenta hasta que una vez en las canchas de entrenamiento, perdió el sentido y termino en el hospital que ahora, le veía dar el ultimo respiro.
Su alma se destruía junto con su cuerpo gracias a esa enfermedad tan rara y tan singular, como lo era él mismo y desgraciadamente no pudo vencer, no pudo ganar...
Su juego, su reto más importante, lo perdió.
Ni aún con el apoyo de los titulares, no siquiera el cariño incondicionalmente fuerte y raro del sub. Capitán, aquel que era su mano derecha que ahora era su total representación como capitán y dirigente del equipo ... su amor propio por el tenis, sus ganas de volver ... nada, no sirvieron de nada.
El médico desconectó aquel aparato que mantenía el cuerpo joven y débil con un poco de soporte para seguir viviendo.
La enfermera de cabello castaño, con la cofia bien arreglada en su hermoso cabello, su uniforme bien liso, dejó caer por su mejilla maquillada una lágrima solitaria por aquel joven de cabello azul, y es que aunque iba en contra del reglamento, entabló una hermosa amistad con él, era muy entusiasta, era muy él.
Apenas había pasado una semana de la final de Kantou y aunque parecía ir bien, parecía ir recobrando fuerzas, parecía que ya estaba apunto de salir airoso de aquel estado enfermizo, parecía que todo estaría perfectamente y que todo acabaría pronto, más no de esta forma.
Simplemente que hace unas cuantas horas, en la oscura noche, comenzó a empeorar, su fuerza se convirtió en debilidad al grado de caer en un estado muy delicado, tanto que se podía esperar lo peor en cualquier momento.
Toda la noche sufrió, luchó, aguantó pero no lo logró.
10 : 11 AM.
Fue la hora asentada en el acta que estaba firmando el doctor mientras algo se le apretaba en el pecho, había aceptado que el caso del peliazul era extraño ya que era casi desconocida aquella enfermedad que padecía el joven tensita pero es que iba tan bien...
Parece que algo le faltó para recobrar su fuerza en el último momento, en el set más importante.
------------------------------------------------------------------------------------
Sus ojos estaban clavados en la pared blanca de enfrente mientras sus brazos apretados fuertemente contra su pecho se habían convertido en el soporte y candado para no explotar en ese instante, no quería y no debía ni llorar, ni gritar...
Ahora y siempre tenía que ser el soporte de todos, siempre mostrándoles sus errores siempre ayudándolos a superar sus limites y nunca dejándoles solos, con su expresión seria y dura siempre les daba el soporte y la fuerza para no caerse.
Y ahora ni sus miradas duras, mucho menos las tiernas y suaves... ni siquiera sus palabras, nada había servido y ahora se estaban terminando los tramites para trasladar el cuerpo del capitán a la funeraria donde se velaría toda la noche, a la luz de las velas, una luz mortecina, una luz llena de muerte.
Miró a su alrededor aún estando dentro de aquella sala de espera en el hospital y logró ver a todos los titulares, ya que Yukimura no contaba con una familia cercana en estos momentos como para hacer todo esto, así que no había nadie más que ellos, su familia como alguna vez los llamó cariñosamente.
Todos los titulares estaban esparcidos con sus diferentes reacciones, al rincón estaba Kirihara con los brazos cruzados y los ojos cerrados en una pose por demás amenazante, tenia el rostro como un asesino, pero Sanada y todos sabían que era tristeza, era su forma de defenderse ante el dolor.
Marui estaba cerca con Jackal a su lado, sentados en las sillas, Marui miraba hacia el techo con sus manos en la nuca haciendo se soporte a su rosada cabeza, mientras mantenía tranquila su mandíbula, ya que aunque traía su goma de mascar, la había dejado tranquila un buen rato ya, Jackal estaba a su lado recargado hacia el frente con los brazos recargados en sus piernas y sus manos entrelazadas, ese gesto de preocupación que tendría siempre... más algo susurró el pelirosado haciéndolo sonreír un poco.
Más apartado, estaba Niou, cerca de la ventana, recargado en el marco de esta con las manos en los bolsillos mirando al piso, tenia la expresión mas triste y solitaria que jamás se le haya visto en aquel rostro sarcástico y burlón, su sonrisa ladina había desaparecido, y su trenza caía por un lado de su cuello de forma graciosamente poco improvisada.
Yagyuu estaba a su lado, completamente de frente al cristal de la ventana con los brazos cruzados, Sanada no podía ver su expresión pero adivinó que era la misma de siempre, solo que sus anteojos se habían opacado más de lo normal y su cabeza estaba más inclinada hacia delante, ligeramente, algo que solo Sanada o Niou se darían cuenta, que eran los que más observaban a los demás.
Yanagi estaba a su lado mirándole aunque sin decir nada solo le daba sonrisas tranquilizantes y después desaparecía para hacer él mismo los tramites, logrando que se aceleraran lo más que se pudiera, era mejor ir a algún lugar más digno del bello cuerpo joven del Capitán Yukimura Seiichi.
O esas fueron las palabras que embargaron la mente de Sanada cuando entró a reconocer el cuerpo.
Salió de ahí completamente tenso, su mandíbula quizá estaba más apretada de lo normal y dolía, hasta cierto punto dolía, tanto como su pecho ahora después de haber visto el cuerpo frágil de Yukimura tendido en una camilla envuelto en sabanas de hospital, sus puños estaban apretados y sus uñas intentaban hacer el daño más grave del que hacían las pequeñas marcas que quedaban ahora.
Suspiro honda y escandalosamente haciendo que Yanagi y Marui voltearan a verle regalándole una sonrisa dulce a cada una de las maneras de cada uno de ellos dos, logrando una respuesta más tímida por parte del pelinegro.
Todo ya estaba listo, el cuerpo del capitán sería trasladado hacia otro sitio más elegante que la cámara de cuerpos del hospital, donde sería velado toda la noche por los titulares y sus familias que habían convivido poco con el joven peliazul. Sanada no reprimió su consternación por aquello y dejó notarlo en su semblante.
El lugar era hermosamente decorado con maderas finas y algunas lámparas antiguas que si bien tenían el toque rustico y conservador japonés que le gustaba a Sanada, también estaba el aire occidental que tanto le llamaba la atención al capitán peliazul, Sanada solo se sintió más cómodo y agradecido ya que se cumplían las expectativas de ambos, y se imaginó al otro sonriendo complacido con el panorama y el arreglo del lugar donde le sería dado el último adiós.
Cerrando los ojos, se negó rotundamente a entrar a aquella sala lúgubre, no tenia la más mínima intención de verlo ahí, encajonado en ese ataúd con el uniforme amarillo que representaba a el equipo con el logotipo grabado en la chamarra.
No deseaba verlo así, no quería que su último recuerdo fuera de esa manera, prefería seguir recordándolo como era antes de entrar al hospital, completamente sano, sonriente y decidido a lograr sus objetivos, el verdadero capitán de Rikkaidai.
Ser levantó el asiento y dejó hablando solo a Yanagi, caminó por entre la galería de la funeraria, todo se le hacia exquisitamente tétrico que ya necesitaba salir de ahí cuanto antes o enloquecería de dolor junto con los recuerdos.
Cuando salió a la calle, se dio cuenta que era de noche y que las estrellas estaban brillando tenuemente en un claro cielo oscuro, y sonrió, le pareció completamente contradictorio, ya que en casi todas las historias de muertes, en todas las narraciones de las despedidas, siempre hay lluvia de por medio.
Al parecer el tiempo era favorable para cualquier cosa.
Hasta para alcanzar a Seiichi en el cielo.
Cerró los ojos y se encaminó lentamente por las aceras, ni siquiera se tomó la molestia de saber hacia donde iban dirigidas sus pisadas, simplemente se dejó llevar por sus pies hasta donde lo llevaran, que su conciencia fuera la que lo condujera a la verdad de sus emociones.
Sonrió suavemente cuando estaba ya parado en su casa frente a su espada desenvainada con el filo brillando bajo la poca luz de luna que se filtraba por la puerta del dojo, la verdad era... sus deseos eran...
Quería seguir a Yukimura a donde sea que se halla ido...
Suspiró débilmente y metió la espada en la vaina grabada y caminó por el dojo, saliendo a la galería de este, quedando frente al jardín y el estanque a sus pies.
Se colocó en posición aun con su vestimenta negra, y desenvainó la espada de un solo tajo, giró la espada varias veces en el aire y... solo sonrió como sus manos estaban calientes y escurrían algo espeso.
Sonrió de nuevo y giró su cara al cielo soltando la empuñadura de la espada, la luna le recibió brillando un poco más.
-Necesito... estar con mi ángel... –susurró suavemente cayendo de rodillas. –llévame con él...
De pronto, frente a sus ojos, apareció el capitán con unas ropas difíciles de explicar, solo sabía que relucían en blanco y la paz que emanaba de él era infinita, le vio sonreírle y después tomó la empuñadura de la espalda, Sanada cerró los ojos y dejó escapar un gemido de dolor.
Seiichi había sustraído la espada de el estomago del pelinegro.
-Genichirou...
El mencionado levantó la mirada y le enfocó a su cara muy débil, se estaba desangrando rápidamente.
-Tienes dos opciones, regresar a la tierra, vivir más tiempo... o venir conmigo... –
La mano pálida de Seiichi se extendió para Sanada y este sin pensarlo dos veces la tomó, no pensó, no meditó y la tomó apretándola.
De repente se le nubló la vista y sintió como todo le pesaba y estaba tan cansado que no tenia fuerzas para mantener los ojos abiertos, su mano al parecer había dejado de apretar la del peliazul y sentía como iba cayendo lentamente hacía el suelo, pero todo se detuvo de golpe, sus ojos recuperaron la visión y su cuerpo la fuerza aunque sentía como se desprendía de algo, se levantó para acercarse al otro... abrazándolo.
-Genichirou... acabas de...
-No digas nada... y vayamos a donde tengamos que ir...
Yukimura sonrió, sabía que el propio Sanada conocía la verdad de su muerte, y por eso, fuese lo que pasase, no se separarían, serían juzgados juntos, serían castigados juntos, gracias a que habían muerto exactamente de la misma manera.
Suicidio.
Posted by Algodón de Azucar @ 3:58 PM
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111 [Tensais] Primera Parte
Titulo : 111 [Tensais]
Titulo del Capitulo : ---
Autora : Algodon de Azucar
Serie : Tenis no Oujisama
Status : Incompleto
Numero de Palabras : 1,289
111 [Tensais]Sabes muy bien todo lo que esta pasando dentro de ti, desde tu corazón hasta tu mente y tu subconsciente, no hay nada de ti que no conozcas, y por eso mismo sabes como dominarlo, sabes como ocultarlo y sabes como disfrazarlo a tu antojo, perfectamente lo sabes y también sabes que eso te convierte en un actor y a la vez un bastardo mentiroso.
Eres un hipócrita y no te importa, eres aquel a quien siempre tanto odiaste, aquel que jugaba con los sentimientos y los pensamientos a su antojo y los usaba en su beneficio personal, eres un ser repugnante pero te diste cuenta de que debías ser así o jamás podrías salir de la jaula de dolor en la que te encontrabas.
Esa jaula pequeña que te hacia llorar y que lograba que te retorcieras de dolor, y ahora tu eres la propia jaula de tus sentimientos y los has sentenciado a cadena perpetua alegando que no deben salir jamás, no vale la pena exteriorizar algo que llegases a sentir, ya no vale la pena ser sinceros con tus sentimientos por que eso te afecta, te hace daño, te duele, te lastima… te destruye.
En la puerta de esa jaula en la que te has convertido, has colocado el cerrojo más hermoso que se hubiera visto antes, una máscara tan preciosa como una gema, perfecta como un rubí y resistente como un diamante, sabes que nadie se atrevería a contradecirte, que nadie indagaría dentro de ti buscando los entupidos sentimientos que alguna vez dejaste que te embriagaran al grado de perderte en ti mismo.
Nadie, excepto él.
Te preguntas cuantas veces lo has visto sonreír y no sabes que responderte ya que tu máscara no permite a tus hermosos ojos ver más allá de lo que tu eres, de cómo te elogias a ti mismo, no puedes ver más allá de eso.
Solo eres tu en tu mundo, solo eres tu y nadie más.
A veces han venido a ti muchas personas, tan variadas en forma de pensar y de decir las cosas y te sorprende que te digan exactamente lo mismo aunque sean diferentes las palabras, sabes que tienen el mismo significado, sabes que son lo mismo al fin y al cabo, te dicen que no eres el mismo niño que entro a primero, aquel chico de hermosos y expresivos ojos que dejaba ver por medio de ellos tu corazón, y tu sonrisa era pura cual la más blanca nieve, sin embargo no tenía ni rastros de frialdad, era confortable, dulce, cariñosa, era la de el pequeño niño de cabello rosa.
Tus palabras estaban impregnadas con tal ternura que parecía que no podías odiar a nadie, no te mancharías a ti mismo odiando a cualquier persona por el simple hecho de que eras tan puro, tan casto, eras tan inocente, lo mismo era en tus lágrimas, siempre te decían que tus lagrimas podrían derretir hasta el más duro de los corazones, y te lo demostraron al colocarte frente a tu subcapitán con lagrimas en los ojos, aquel al que consideraban una muralla de hielo, se acercó a ti a abrazarte y te susurró despacito que te calmaras, que todo estaría bien, que no lloraras.
Le partiste el corazón y tu mismo lo sabías.
Cada acción que pasaba en el tiempo era cada una de las enseñanzas que te mostraba la vida, de cada una de ellas aprendías algo nuevo, siempre experimentando tus talentos y te diste cuenta que podrías dominar a quien tu quisieras sin explotabas lo que tenías, autoproclamandote genio al saberlo y al hacerlo.
Comenzaste por hacerte la victima de aquel que siempre te molestaba aunque fuera simplemente de juego, siempre que podías llorabas o te hacías el sentido, dándote cuenta que lo controlabas al grado de que dejaba de molestarte y comenzaba a consentirte, eso te agradaba y entre sus brazos te acurrucabas con una sonrisa satisfecha.
Después te diste cuenta de que con los serios, dependiendo de que hacías, donde estaban y con quién específicamente te encontrabas, siempre era una sonrisa diferente a la de los demás para lograr así una sonrisa aunque más tímida y pequeña como respuesta, simplemente eso era perfecto para ti.
Con aquel que siempre tenia una sonrisa sincera, una palabra de aliento o una mirada comprensiva, servía el chantaje del dolor o el cansancio, logrando que se pusiera a tus pies y te mimara hasta que tu mismo le pedías que parara.
Te diste cuenta también que con aquel chico de mirada furiosa y arrogante, esa que te miraba y te hacia estremecer de lo agresiva que podría llegar a ser, con el simple hecho de lanzarle una mirada suave, tierna, comprensiva y dulce, ya lo tendías comiendo de tu mano, ya te pertenecía como el resto de los demás.
Te proclamabas prodigio, un genio… y lo eres, eres el perfecto mentiroso, el actor intachable, que va por la vida explotando sus mejores armas que son la actuación, el chantaje y la mentira.
“El tensai del engaño“ así deberías llamarte a ti mismo, es el mejor titulo que te queda y tu lo sabes.
Te enamoraste de ti mismo aunque superficialmente, por que por dentro, sabes que tu corazón llora por un amor que no es correspondido, sabes que jamás te corresponderá como a ti te gustaría y eso te hace endurecer más tu máscara, y hacer que el telón de tu obra maestra se abra y que la unción comience.
Ahora que estás aquí, sentado frente a otros dos de tu misma clase, considerados los prodigiosos de cada uno de los equipos, son aquellos a los cuales jamás se les podrá decir nada, no hay contradicción en ellos y es que ellos son un enigma para los demás, así como lo eres tú.
Son maestros del arte de la mentira y del engaño, los tres son perfectos a la hora de mentir para conseguir lo que quieren, aun sin embargo, saben perfectamente lo que hacen, lo que tienen, lo que podrían lograr, tanto como tú lo sabes.
Por eso mismo, se conocen tan bien y ahora ellos te han dicho que eres irreconocible, que cuando eras más pequeño, quizá un año más pequeño, eras más dulce y totalmente más sincero, sin embargo, respondes con una sutil sonrisa y respondes que así está mejor, que todo esta perfecto tal cual está y que tu corazón no sufre más de lo necesario, y concluyes con una pregunta para ellos.
-¿No es así?
Ellos te miran y te sonríen con esa máscara que cada uno trae puesta en sus rostros y tu les respondes de la misma manera para después girar a la ventana de esa hermosa mansión y te dices a ti mismo.
“Te dirán que no eres el mismo, por que no te pueden reconocer…. “
-Te dirán que ya no eres más dulce…
-Por que el amor lo sabes esconder…
Te giras y les sonríes a los otros dos, sabes perfectamente que ellos te pueden leer la mente, y que se dieron cuenta de lo que estabas pensando, aquella frase que inventaron alguna vez para ustedes tres por que sabías que los describía perfectamente.
-Fuji Syusuke… -susurras, este sonríe sin abrir sus ojos.
-Oshitari Yuushi… -dice el castaño y se gira a ver al peliazul que se encuentra con los brazos cruzados y las piernas cruzadas, sus ojos cerrados y una hermosa sonrisa arrogante pero satisfecha..
Notas como abre sus ojos y te mira directamente a tu rostro.
-Marui Bunta… -dice con esa voz y tu sonríes para después desparramarte en el sofá.
Sabes que pronto, el telón de tu obra y de las obras de tus compañeros, pronto se correrá y la función, comenzará.
Posted by Algodón de Azucar @ 3:53 PM
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Friday, June 15, 2007
Fanfictions : Otras Series
Editando para provar
Posted by Algodón de Azucar @ 7:32 PM
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Fanfics : Saint Seiya
AdoroPersonajes : Aioria de Leo y Shaka de Virgo
Status : Completo
Capítulos :
001Besos de CenizaPersonajes : Aioria de Leo y Shaka de Virgo
Status : Completo
Capítulos :
001Debajo de tus sábanasPersonajes : Sylphid de Basilisco y Valentine de la Arpía
Status : Completo
Capítulos :
001Mi Regalo de NavidadPersonajes : Saga y Kanon
Status : Completo
Capítulos :
001MientePersonajes : Radamanthys de Wyvern y Aiacos de Garuda
Status : Completo
Capítulos :
001Primavera nunca fuéPersonajes : Radamanthys de Wyvern y Aiacos de Garuda
Status : Completo
Capítulos :
001Atado a tu AmorPersonajes : Afrodita de Piscis y Saga de Géminis
Status : Completo
Capítulos :
001Canción del RecuerdoPersonajes : Camus de Acuartio y Milo de Escorpión
Status : Completo
Capítulos :
001CartasPersonajes : Eo de Scylla y Baian de Caballo de Mar
Status : Completo
Capítulos :
001 /
002 /
003Como DuelePersonajes : Camus de Acuartio y Milo de Escorpión
Status : Completo
Capítulos :
001Deja de LloverPersonajes : Saga de Géminis y Shaka de Virgo
Status : Completo
Capítulos :
001
Posted by Algodón de Azucar @ 7:31 PM
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